Saioa Sánchez y Asier Bengoa, a prisión tras ser procesados por "asesinato".
Los dos ciudadanos vascos arrestados el miércoles a 600 kilómetros de Capbreton fueron puestos ayer a disposición judicial, tras lo cual fueron procesados por «asesinatos de personas depositarias de la autoridad pública», entre otros cargos. A última hora de la noche, tal como había solicitado la Fiscalía, Asier Bengoa y Saioa Sánchez fueron enviados a prisión.
Saioa Sánchez y Asier Bengoa, los dos ciudadanos vascos detenidos el pasado miércoles en el Estado francés, fueron procesados ayer imputados por los «asesinatos», el pasado día 1 en Capbreton, de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero. Tras las comparecencias judiciales, que comenzaron a las 15.00, las juezas instructoras Laurence Le Vert y Marie-Antoinette Houyvet les acusaron de ambas muertes, además de «asociación de malhechores con fines terroristas», «secuestro», «robo a mano armada», «intento de robo a mano armada», «receptación, transporte y tenencia de armas» y «uso de documentos falsos».
Tras su procesamiento, que se conoció ya entrada la noche, el juez de las Libertades y la Detención les envió a prisión, tal como había demandado en el transcurso de la vista el Minis-terio Público francés.
Los jóvenes fueron trasladados a París la noche del jueves desde Montpellier, adonde habían sido llevados tras pasar unas horas en la comisaría de Mende -donde comenzaron los primeros interrogatorios- después de que fueran arrestados en Chateeauneuf-de-Randon (pequeña localidad del departamento de Lozère). Su detención se produjo cinco días después del tiroteo que costó la vida a los agentes del instituto militar español.
Asier Bengoa y Saioa Sánchez, a quienes desde el primer momento las autoridades y los medios de comunicación españoles relacionaron con lo acontencido en Capbreton -los responsables franceses fueron más cautos al respecto-, estaban armados cuando fueron apresados, según fuentes policiales. Ninguna de esas pistolas, sin embargo, según reconoció el viernes la propia Fiscalía francesa horas antes de que acusara de manera oficial a los detenidos haber participado en el tiroteo, fueron utilizadas para disparar a los dos guardias civiles.
Siguen buscando a un tercero.
Tras su arresto, se recurrió al cotejo de sus huellas con las halladas en Capbreton, en el vehículo utilizado en la fuga y que fue localizado después cerca de Burdeos, y en otro coche que habrían intentado robar el lunes en las cercanías de Perigueaux.
La Policía francesa seguía ayer buscando a una tercera persona que, según fuentes de la investigación, huyó del lugar del tiroteo.