Retiran el delito de "atentado a la autoridad" a los jóvenes del Euskal Jai.
Ayer se celebró en la Audiencia Provincial de Nafarroa el juicio contra cinco jóvenes acusados de atentar contra agentes de la autoridad y como autores de un delito de desobediencia grave durante los acontecimientos ocurridos tras el desalojo del gaztetxe Euskal jai de Iruñea. El fiscal retiró la primera acusación tras visionar un vídeo.

En el juicio celebrado ayer en la Audiencia Provincial de Nafarroa, cinco jóvenes se enfrentaban a una petición fiscal de 28 meses de cárcel y a una multa de 360 euros por una falta de lesiones.
Los hechos a examen ocurrieron el 20 de agosto de 2004, cuando los cinco acusados, desde una vivienda colindante se dispusieron a acceder al tejado del gaztetxe de la capital navarra. El edificio estaba siendo derribado por varias máquinas «sin contar con permiso urbanístico ninguno», según relata una nota remitida por la asamblea de detenidos del Euskal Jai. «Era la tercera reocupación», recuerda la nota, «por lo que a los policías «no les importó poner gravemente en peligro la vida de estos cinco jóvenes». La nota de la asamblea denuncia que, antes siquiera de llegar al tejado, cuando los jóvenes se encontraban en un estrecho muro junto al mismo, cuatro agentes de la Policía Municipal comenzaron a disparar «bolas lacrimógenas y sprays de gases también lacrimógenos» desde el propio tejado. Asimismo, el comunicado añade que los agentes de la Policía española disparaban pelotas de goma a los encaramados al muro, jugando con ellos al «tiro al plato». Finalmente, los jóvenes llamaron a los bomberos para bajar en condiciones de seguridad.
Cayeron piedras y arena.
En un principio, el fiscal acusó a los cinco implicados de atentado contra los agentes, supuestamente por arrojarles piedras y arena. Sin embargo, el vídeo grabado por un vecino de la calle Merced de Iruñea desveló que, aunque cayeron piedras y arena hacia los agentes, no era seguro que esas procediesen de los jóvenes, ya que desde varias ventanas también tiraron piedras y arena a los policías. Ante ello, el fiscal retiró la acusación de atentado y la multa de 360 euros por una falta de lesiones.
Sin embargo, los jóvenes sí fueron juzgados por desobediencia, a pesar de que recalcaron en todo momento que llamaron a los bomberos para «bajar, como así sucedió sin poner resistencia alguna». Por este delito, ahora se enfrentan a una petición fiscal de diez meses. Por ello, la asamblea de detenidos del Euskal Jai pide «la absolución y «que sea el Ayuntamiento y las policías encargadas de este brutal desalojo los que se sienten en el banquillo».
Desestimado el recurso contra Simón Santamaría.
En relación a los mismos acontecimientos que tuvieron lugar tras el desalojo del gaztetxe Euskal Jai de Iruñea, la sección tercera de la Audiencia Provincial de Nafarroa ha desestimado el recurso presentado por Marta Varela contra el jefe de la Policía Municipal de Iruñea, Simón Santamaría.
Tras el desalojo del gaztetxe, el Día del Privilegio de la Unión varios jóvenes se subieron desnudos a la catedral de Iruñea a modo de protesta por el desalojo. En los altercados que generó este hecho, Marta Varela resultó herida de un fuerte golpe en un hombro. Seguidamente interpuso una denuncia contra el jefe de la Policía Municipal, Simón Santamaría, pero el juez absolvió a este agente. Ante esto, la afectada recurrió la sentencia, cuya resolución se ha conocido esta misma semana. El tribunal ha vuelto a dictar la misma sentencia de absolución de Santamaría y desestima el recurso de la denunciante.
El tribunal se basa para ello en la falta de credibilidad de los testigos que aportó Varela el día del juicio. Según recoge el fallo, «cuando la sentencia absolutoria se basa en la falta de credibilidad de los testigos de cargo, la vía de la tutela judicial efectiva no permite modificar los hechos probados».