Manifestación por los jóvenes represaliados de Iruñerria.
Coincidiendo con el juicio contra otro joven que participó en la resistencia del desalojo del gaztetxe Euskal Jai de Iruñea, varios miembros de la Asamblea de Represaliados de Iruñerria se concentraron ante la Audiencia Provincial para denunciar este nuevo «montaje policial» e informar sobre los pasos que está dando ese nuevo colectivo.

En la Audiencia Provincial de Nafarroa tuvo lugar ayer el juicio contra un joven que se enfrenta a una petición fiscal de 33 meses de cárcel por «intentar atropellar a un agente de la Policía Municipal» de Iruñea, un «montaje policial», según la Asamblea de Represaliados del Euskal Jai. Esta es la mayor de las peticiones de entre los acusados en relación con el desalojo pero, tal y como recordaron desde la asamblea, todavía quedan muchos juicios por celebrar entre los que se encuentra el de mañana, y muchas vistas sin fechar.
Aun así, el balance realizado por esta asamblea no deja lugar a dudas: «desde primeros del 2004, antes del desalojo del Euskal Jai, en Pamplona y su comarca ha habido doce ocupaciones, y otros tantos desalojos». Desde la asamblea añadieron además que estos últimos «han dejado un saldo de casi 300 jóvenes de la comarca entre identificados, detenidos y contusionados como resultado de las intervenciones policiales, muchos de ellos menores de edad». Asimismo, señalaron que las sanciones y multas a estos jóvenes ascienden a más de 12.000 euros. Según la citada asamblea, este balance pone de manifiesto que el desalojo del gaztetxe «fue el inicio de una política represiva prediseñada desde el Ayuntamiento».
Ante esta «caza de brujas» que está llevando a cabo «el poder de Navarra en contra de todo lo que huela a disidencia», declararon que «los jóvenes de Iruñerria nos hemos visto en la necesidad de practicar una autodefensa solidaria».
Anunciaron, además, haciendo referencia al proceso abierto en torno al macrosumario 18/98 y al dossier presentado por SOS Racismo, que seguirán manifestándose en contra de toda esta «estrategia represiva» que es «común a todo el movimiento popular».
Así, hicieron un llamamiento especial a participar en la manifestación ruidosa que han convocado para el próximo cuatro de febrero y que partirá a las 17.30 desde los cines Golem en protesta por esta «caza de brujas».