Miles de personas en defensa de los derechos civiles y políticos en el BEC de Barakaldo.
Miles de personas se han dado cita en la explanada del BEC en defensa de los derechos civiles y políticos, en un acto en el que han intervenido miembros de EA, AB y ELA, además de los organizadores. El portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, ha destacado que "quienes quieren alargar el conflicto" no actúan así porque "el proceso está embarrancado, sino porque nos estamos acercando al proceso del fin del conflicto". Otegi ha intervenido en el acto de Barakaldo y ha pronosticado la puesta en marcha de un "proceso democrático", con dos mesas, y que Batasuna estará presente en una de ellas.

Miles de personas han respaldado la convocatoria que un grupo de ciudadanos realizó en defensa de los derechos civiles y políticos. Ese lema, precisamente, presidía el escenario que se ha instalado en la explanada situada detrás de la estación de metro de Ansio, en la parte posterior a la entrada principal del Bilbao Exhibition Centre (BEC).
El acto ha comenzado pasadas las 17:20 con la intervención del bertsolari Jon Maia, tras lo cual han subido al escenario la delegación de observadores de todo el mundo que habían sido invitados al acto político convocado por Batasuna.
En su nombre, un miembro del Sinn Feinn ha resaltado la necesidad de dar fin a la ilegalización de Batasuna porque supone un obstáculo para la resolución del conflicto.
Posteriormente, Germán Kortabarria ha intervenido en representación de los sindicatos que han apoyado la iniciativa y ha denunciado que el Estado español, además de negar el derecho a decidir a Euskal Herria también niega la palabra a muchos ciudadanos.
Tras Kortabarria ha tomado la palabra el miembro de AB Peio Etxeberri-Aintxart, quien ha dicho que a pesar de ser miembro de AB "en este momento hablo como si fuera de Batasuna". Etxeberri ha emplazado al Gobierno francés a que admita que también es parte del conflicto político.
Etxeberri ha dado paso al secretario general de EA, Unai Ziarreta, quien ha señalado que la defensa de los derechos civiles y políticos es una labor colectiva y que para solucionar el conflicto "no se le pueden poner puertas a nadie".
Los organizadores han sido los encargados de cerrar el acto. Han criticado la ausencia del PNV en esta cita, y le han instado a que "se sacuda los michelines políticos que no os han dejado venir".
Representación plural.
La explanada del BEC estaba abarrotada y entre los asistentes se podía ver a dirigentes de EA como Rafael Larreina y Unai Ziarreta, una nutrida delegación de Batasuna con Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Joseba Permach, entre otros "mahaikides", el representante de Aralar Xabier Sarasua, el secretario general de LAB, Rafa Díez, y el responsable de comunicación de ELA, Germán Kortabarria, entre otros.
También han enviado representación Batzarre, Zutik, ANV, AB, Ekarri, Askatasuna y Segi, así como los sindicatos STEE-EILAS, ESK, EHNE, Hiru y ELB.
Entre el público se había numerosas ikurriñas y banderolas en favor de la repatriación de los presos políticos vascos.
La movilización se ha desarrollado sin incidentes. Un helicóptero de la Ertzaintza ha sobrevolado sobre la zona antes de que comenzara el acto y efectivos del mismo cuerpo policial han apostado, en las inmediaciones, varios furgones policiales.
Orden de Madrid.
Horas antes de que comenzara el acto, la Consejería de Interior del Gobierno de Lakua ha explicado, en un escueto comunicado, que el tribunal especial ha dado órdenes de "actuar policialmente" en caso de que durante el desarrollo del acto político se produzcan "actuaciones" o se "profieran gritos" en favor de ETA.
Asimismo, la Audiencia Nacional española ha trasladado a Interior la obligación de retirar "inmediatamente" cualquier simbología, cartel o pancarta de Batasuna que "se encuentre antes y durante el acto político convocado". Asimismo, la Audiencia Nacional española ha trasladado a Interior la obligación de retirar "inmediatamente" cualquier simbología, cartel o pancarta de Batasuna que "se encuentre antes y durante el acto político convocado".
Arnaldo Otegi: «Nos acercamos al proceso de soluciones al conflicto».
El rechazo a la suspensión de actividades de Batasuna y la defensa de la apertura de un proceso de solución al conflicto unieron a miles y miles de abertzales ante el BEC después del veto judicial al Congreso de Batasuna. Tras intervenir portavoces de EA, AB y ELA, Arnaldo Otegi reclamó «tranquilidad y confianza» y subrayó que los ataques se producen precisamente «porque están perdiendo».
La decisión de volver a suspender cautelarmente las actividades de Batasuna, entre ellas el acto político que tenía previsto celebrar ayer en el BEC, fue respondida por miles y miles de personas y una unidad de acción política y sindical que defendió en Barakaldo los derechos civiles y políticos, al tiempo que reivindicó para la ciudadanía vasca la palabra y la decisión sobre el futuro de EuskalHerria.
Ni los abundantes medios de comunicación presentes en la explanada ni los miles de asistentes conocían en qué iba a consistir el acto convocado por un grupo de ciudadanas y ciudadanos de Ezkerraldea. Y lo que se pudo ver junto al BEC constituyó una foto política histórica. Nunca hasta la fecha habían tomado la palabra en una misma concentración política portavoces de ELA, Abertza- leen Batasuna, Eusko Alkartasuna y dirigentes de la izquierda abertzale como Arnaldo Otegi. Y todos ellos con un mensa- je claro y rotundo de respuesta a las actuaciones represivas del Estado español y de defensa de un proceso que lleve a este país a un escenario nuevo.
En Barakaldo estuvieron ayer presentes, además, los integrantes de las delegaciones extranjeras que iban a acudir como invitadas al Congreso de Batasuna. Subieron al escenario representantes de partidos y organizaciones llegados desde Castilla, Madrid, Catalunya, Galicia, Palestina, Escocia, Italia, Noruega y muchos otros lugares del mundo. En nombre de todos ellos se dirigió a los asistentes el portavoz del Sinn Féin quien, rodeado de las banderas de todos estos pueblos, saludó la determinación de los congregados en la lucha por la independencia y los derechos. Exigió el fin de la ilegalización de Batasuna y del macroproceso 18/98, recordó que en 1992, al inicio del proceso irlandés, también a su partido se le prohibió celebrar un congreso y acabó afirmando que «nuestro día llegará».
Tras el canto conjunto de “La Internacional”, subieron al escenario representantes de EA, Aralar, AB, Zutik, Batzarre, Batasuna, ANV, ELA, LAB, ESK, STEE, HIRU y EHNE.
Después de que el presentador del acto señalara que allí se estaba dando «una respuesta como pueblo» y evocara el mensaje de Telesforo de Monzón de llegar juntos hasta Maltzaga y que cada cual coja después su camino, el primero en intervenir fue German Kortabarria, de ELA. Denunció que no se puede considerar Estado de Derecho al que deja partidos fuera de la ley, detiene a militantes de la cultura, cierra periódicos y «ha creado su Guantánamo particular para los presos políticos vascos». Anunció que, frente a la represión, el acto de ayer es un ejemplo y que habrá más.
Peio Etxeberri, de AB, lanzó a Madrid el mensaje de que «el problema de aquí es de todos los vascos» y a París el de que no piense que el problema le es ajeno. A ambos les exigió que dejen en paz a Euskal Herria.
Por EA intervino su secretario general, Unai Ziarreta, que exigió no sólo la posibilidad de defender todas las ideas, sino también de llevarlas a la práctica si obtienen el respaldo mayoritario de la población.
Arnaldo Otegi fue el más aplaudido de los oradores. Destacó que habrá más obstáculos, a los que hay responder ahondando en el proceso hacia un escenario democrático.
En último lugar tomó la palabra un portavoz de los convocantes, que agradeció a los asistentes su defensa de los derechos civiles y políticos, y lamentó que algunos partidos no se hubieran sumado al acto. En concreto, pidió al PNV «que se quite los michelines políticos que no le han dejado acudir». Arreciaron entonces los gritos de «PNV español».
La concentración finalizó con el canto del “Eusko Gudariak” y sin incidentes, pese a la presencia de decenas de furgonetas de la Ertzaintza en las inmediaciones del BEC.
Arnaldo Otegi: «Los obstáculos serán cada vez más grandes porque estamos ganando».
No cabían muchas dudas sobre cuáles eran las preferencias políticas de la mayoría de los concentrados ante el BEC. La ovación con la que fue recibido Arnaldo Otegi al dirigirse al micrófono fue un claro exponente de ello. El dirigente abertzale lanzó un mensaje nítido: los obstáculos van a seguir creciendo porque se acerca la posibilidad de un proceso que lleve a Euskal Herria a un escenario democrático y a una paz justa y duradera.
Otegi algo griposo según confesó inició su intervención con los gritos de «Gora Euskal Herria askatuta» y «Gora gu ta gutarrak». Agradeció a los presentes su asistencia y apuntó que el acto era la demostración de «cuál es la determinación y la capacidad de lucha» de «un pueblo al que no se puede parar porque sabe quién es, qué quiere y a dónde va».
Aclaró Arnaldo Otegi que lo que había estado en juego en las últimas semanas era mucho más que si Batasuna celebraba su congreso o no. «El pulso afirmó está en otro sitio. Y no es un pulso jurídico, sino un pulso político. Es el pulso entre quienes quieren alargar el conflicto y la opresión, los que no quieren una solución, los que temen a Euskal Herria, frente a los que queremos la solución, la democracia y la libertad».
Abundando en esta cuestión dijo que en el otro lado están «los fascistas y los jacobinos, los que sacan a tenientes generales, a obispos y a medios de comunicación para evitar lo que ya no se puede evitar».
Ironizó Otegi sobre el hecho de que pasados tres años de la primera suspensión de Batasuna y dos de la ilegalización, haya sido preciso volver a prohibir su actividad, lo que interpretó como la evidencia de que «esa estrategia ha sido un fracaso».
El portavoz independentista señaló que al PSOE se le ve débil, sin capacidad de hacer frente al pulso antes descrito. Y a quienes afirman que frente al imperio de la ley no hay atajos, les respondió que ante lo que no hay atajos es ante la libertad, que «el atajo es respetar a este pueblo y a la izquierda abertzale».
A continuación, Arnaldo Otegi hizo un emplazamiento a Madrid y París. «Nos piden dijo que la izquierda abertzale haga una apuesta por las vías democráticas. Esa es precisamente nuestra lucha. A lo que emplazamos a los estados español y francés es a que hagan ellos una apuesta por las vías democráticas y pacíficas. Les corresponde a ellos hacer esa apuesta, que significa que se le debe un respeto a la nación vasca, a las ciudadanas y ciudadanos de Euskal Herria y que se debe aceptar con deportividad democrática lo que las vascas y los vascos decidan finalmente».
Mientras llega ese escenario, Arnaldo Otegi aseguró que «la izquierda abertzale, por encima de todos los obstáculos, seguirá apostando por la paz, la libertad y la democracia».
Ante los hechos que se han sucedido en los últimos días, Arnaldo Otegi señaló que los asistentes al acto se estarían preguntando «qué pasa». «¿Por qué se dan estas actuaciones del Estado cuando parecían que el proceso se iba encauzando?» Recordó entonces que la izquierda abertzale siempre ha dicho que este es un momento de grandes oportunidades, pero también de obstáculos.
«Tranquilidad y confianza».
Ante las incertidumbres, pidió «tranquilidad y confianza». Explicó que «los obstáculos serán cada vez mayores, pero no porque el proceso esté embarrancado, sino porque nos acercamos cada vez más a un proceso de solución del conflicto». En este sentido trajo a la memoria los casos de Irlanda y Sudáfrica. Y reiteró que los enemigos del proceso pondrán cada vez más problemas «no porque estén ganando, sino porque están perdiendo».
«A más provocaciones, más proceso», sentenció Otegi y anunció que «la izquierda abertzale responderá con responsabilidad, lucha y compromiso con la acción política».
Recuerdo a Jon Idigoras.
Cuando se acercaba al final de su intervención, Arnaldo Otegi señaló que al pasar por Zornotza se había acordado de Jon Idigoras y de uno de los últimos mensajes que le trasmitió. «Ronaldinho me dijo, mucha prudencia y no olvides que tenemos un pueblo estupendo».
Un tanto emocionado, Arnaldo Otegi afirmo: «Recordando a Jon os quiero decir a todos y a todas, que vamos bien, que vamos ganando, que va a haber proceso, que habrá dos mesas y que Batasuna estará en una de esas dos mesas, y que vamos a conseguir un escenario democrático para Euskal Herria».
«En esta coyuntura concluyó vamos a actuar con dignidad, para seguir manteniendo en alto la bandera de la libre determinación, con rebeldía, para hacer frente a las agresiones de los estados, y con compromiso, para lograr una Euskal Herria en la que los vascos y las vascas decidamos lo que queremos ser».
Erabakia Euskal Herriari dagokiola nabarmendu dute EAk, ABk eta ELAk.
Batasunari elkartasuna adierazteaz gain, gatazkaren muina «Euskal Herriak du hitza eta erabakia» esaldiaren inguruan dagoela nabarmendu zuten oholtza gainetik ELA, EA eta ABko ordezkariek. Txaloz eskertu zuten bildutakoek Grande-Marlaskaren epaiari emandako erantzuna, eta horretan segitzeko eskatu zieten antolatzaileek.
«Ni ABkoa naiz eta ABkoa izango naiz, baina une honetan Batasunekoa banintz bezala mintzo naiz», adierazi zuen Peio Etxeberrik BECen jarritako agertokiko oholtza gainetik. Elkartasuna adieraztera agertu ziren eragileak, Euskal Herritik zein munduko lau kontinentetatik. Eta, horrez gain, hitza eta erabakia euskaldun herritarrei baino ez dagokiela nabarmendu nahi izan zuten.
Arnaldo Otegiren aurretik lau hizlarik hartu zuten parte. Lehena Sinn Féin-eko ordezkari bat izan zen, nazioarteko eragile guztien izenean. Hark ere jasandako neurria salatzeaz gain, Irlandako esperientzian oinarritutako mezua ekarri zuen Barakaldora:«Batasunaren Kongresua debekatzea koldarkeria politikoa da, ez du laguntzen. Guk dugun ikasgai nagusia zera da:honelako prozesu batean aurre egiteko elkarrizketa eta konfiantza beharrezkoak dira». Ondorioz, neurri horiek bazterrean utzi behar direla jakinarazi zion Gobernu espainolari.
ELAko idazkari nagusiordea den German Kortabarriak hartu zion lekukoa. «‘Euskal Herriak du hitza eta erabakia’, aldarrikatu dugu askotan. Gure artean ere askotan ukatu, galarazi, zigortu egiten da hori salatu zuen Gaur BECek hitzaren etxea behar zuen izan, eta hitza ukatu, eragotzi, galarazi egin dute, Zuzenbide Estatuaren izenean. Zein Zuzenbide Estatu da alderdi politikoak legez kanpo jartzen dituena, hedabideak ixten dituena, kulturaren alde egiten duten pertsonak auzipetzen dituena, preso politi- koei bere Guantanamo propia ezartzen diena?», galdetu zuen, txalo artean.
Horiek hartuta, aurrera egin zuen Kortabarriak, eta atzokoa ez dela izango elkar ikusten duten azken aldia zin egin zuen:«Eskubideen bortxaketei eskubideak erabiltzen erantzun behar diogu», aipatu zuen.
Ordezkari politikoen txanda izan zen jarraian, eta ABko Peio Etxeberrik Zutik eta Aralarren izenean ere hitz egiten zuela argi utziz Europan honelako debekuek suposatzen duten burugabekeria aipatu zuen ezer baino lehenago. «Eraikitzen ari garen eta demokratikoa nahi dugun Europa honetan inon ez da hau ikusten, salbu, agian, Turkian», ekarri zuen gogora. Eta Bertolt Brecht-en aski ezagunak diren bertsoak erabiliz, bortxaketa honen aurrean mutu gelditzen dena betirako mutu dagoela ondorioztatu zuen. «Herri hau ez da makurtuko errepresioaren aitzinean», gaineratu zuen Etxeberrik.
Parisi bidalitako mezua.
Errepresioa ez dela Estatu espainolera mugatzen adierazteko ere balio izan zuen Etxeberriren hitzaldiak. Zuzenki Pari- sko agintariei dei egin zien, Euskal Herriaren arazoa haiena ere badela behingoz onar dezaten. Horren froga beharko balitz, hango espetxeetan pilatutako euskal preso politikoen kopurua ekarri zuen gogora, eta espetxeratuak Estatu espainolaren eskuetan duen jarrera etengabea. «Utzi Euskal Herria bakean, gora Euskal Herria askatuta!», oihukatuz pasa zion txanda EAko ordezkariari.
Eskubideen inguruan oinarritu zuen jarduna Unai Ziarreta idazkari nagusiak: «Hau ez da inoren aurkako ekitaldia, eskubide guztien aldekoa baizik. Argi daukagu normalkuntza prozesua mota guztietako bortxaketak desagertzen direnean izango dela», nabarmendu zuen Ziarretak.
Ildo beretik jarraituz, eskubideen defentsa «lan kolektiboa» dela aipatu zuen EAko agintariak. «Eta, neurri berean, denok egon behar dugu konponbidean, ezin zaizkio ateak inori itxi», aldarrikatu zuen.
Hark ere 1998. urtetik mugarri bilakatu den «Euskal Herriak du hitza eta erabakia» leloa erabili zuen interbentzioan. Eta konponbidearen aurka Estatu espainolaren botere faktikoak buru-belarri lanean dabiltzala ohartarazi zuen.
Irtenbide horren zehaztapenari begira, ñabardura bat marraztu nahi izan zuen Ziarretak:«Aukera guztiak defendatu behar izan dira, independentzia horien artean, baina ez da hori bakarrik:aukera horiek guztiak gauzatu behar dira, baldin eta gehiengoaren atxikimendua lortzen badute».
Basque exhibition centre.
El BEC no fue al final Batasuna Exhibition Centre, ¿o sí? Lo que sí fue seguro es Basque Exhibition Centre. Otegi le pusol a etiqueta. Y Jon Maia remarcó que Euskal Herria es un río que va al mar,¿cómo se frena eso?.
Batasuna Exhibition Centre. La denominación que puso un cronista de este diario cuando el Congreso Nacional concitaba el interés de todos hizo fortuna. Pero ayer se mejoró, porque en el BEC estaba toda la izquierda abertzale, pero había aún más gente. Así que Arnaldo Otegi acertó al rebautizar el acto desde el estrado: «Esto es Basque Exhibition Centre».
Bastaba echar un vistazo a esa especie de patio interior abarrotado para constatar que quien pensara frenar a Euskal Herria con un auto judicial se equivocó. Si anteayer eran muchos, ayer fueron más. Y a eso se refirieron los promotores de la cita cuando, al presentar las intervenciones, recordaron que detener los ríos es un imposible:«Ezingo dute, ezingo dute, ezingo dute», repitió el presentador por tres veces.
La metáfora volvió a brotar de boca de Jon Maia. «Ibai bat gera ta itsasora goaz poliki-poliki/ eta itsasoari hormak jartzea alperrik izan da beti». Para entonces todo ese caudal había ido a parar, gota a gota, hasta esa especie de gigantesco vaso abierto en el interior del Basque Exhibition Centre.
Hubo que esperar a que todo el mundo aparcase el vehículo en las inmediaciones y tomase asiento o encontrase un sitio en las barandillas superiores, más repletas que las de La Concha un domingo de agosto. Un río que producía un rumor creciente, expectante, en el que se intuían las ganas de oír, de saber, de participar. De hecho, cuando sonó ‘‘Xalbadorren heriotza’’ se alzó un coro espontáneo. Los organizadores instaron a dejar libres las escaleras por motivos de seguridad, pero nadie se quería perder detalle del acto, así que sus llamamientos cayeron en saco roto.
Basque Exhibition Centre fue incluso World Exhibition Centre por un momento. Un mundo nuevo, rebelde. El público se puso en pie para ovacionar a quienes llegaron desde muy lejos para participar en un congreso político y han terminado descubriendo cómo se trata a la disidencia vasca en Europa Occidental. A los sones del ‘‘Bandera Rossa’’ llegaron banderas de un buen número de países solidarios con Euskal Herria. Y es que «los vascos no somos el único pueblo oprimido por los satélites del Imperio», recordó el presentador. Y el representante del Sinn Féin volvió a hacer rugir al público cuando concluyó con una frase cargada de futuro, en gaélico:«Nuestro día llegará», prometió.
En las sillas se acomodaban simpatizantes de Batasuna fundamentalmente, pero escucharon con respeto y agradecieron la aportación de sus rivales políticos que se mojaron para expresar su solidaridad ante el atropello. Jon Idigoras habría visto con satisfacción esta exhibición vasca, desde arriba. Y, por lo que contó Otegi, no se habría sorprendido:«Cuando ya se nos iba, me dijo:‘Ronaldinho, kriston herria dugu’».
«San Vicente-raino Bide Eginez».
Los lemas en favor de Batasuna estaban totalmente vetados. Algunos periodistas afinaron la vista, pero lo único que hallaron fue una gran pancarta que decía:«San Vicente-raino Bide Eginez». Más abajo se aclaraba que en esa dirección hay unas fiestas populares y participativas. Por si las moscas.
La Diputación perdió un buen negocio.
Miles de abertzales llegaron al BEC esperando dejar el coche en los amplísimos aparcamientos de la instalación, pero estaban cerrados. La Diputación de Bizkaia no sólo eludió alquilar el pabellón, sino también abrir los parkings. Los afectados se consolaron pensando que se perdió un buen negocio.
Ambientación internacionalista.
Los representantes internacionales invitados al Congreso primero y al acto político por los derechos finalmente se sintieron como en casa. Fueron aclamados en el estrado, recibidos con sus banderas, y escucharon ‘‘La Internacional’’, en euskara, así como ‘‘Bandera rossa’’y temas antifranquistas.
Helicóptero y control de alcoholemia.
La Ertzaintza se hizo notar en las inmediaciones, y sobre todo en el aire por el helicóptero que sobrevoló el acto, pero sin acercarse. Puestos a no molestar, tampoco parecía el día más propicio para poner un control de alcoholemia en el peaje de Altube dirección Bilbo poco antes de la cita.
El PP reclama que se tomen medidas contra los organizadores del «akelarre».
Nada más finalizar el «akelarre antidemocrático» celebrado junto al BEC así lo había definido Carmelo Barrio, su compañero Leopoldo Barreda reclamó que los organizadores de este acto «respondan ante la Justicia» por la «cesión de los micrófonos a un grupo terrorista». Para el portavoz del Partido Popular en la CAV, lo acontecido en Barakaldo supuso «una auténtica burla del Estado de Derecho». «Ha sido derrotada la democracia», sentenció.
Poco después de finalizar el acto celebrado junto al BEC, el portavoz del PP de la CAV, Leopoldo Barreda, manifestó que lo acontecido en Barakaldo fue «un burla de la justicia» y una violación del auto del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, por lo que reclamó que los organizadores «respondan ante la Justicia».
«Hoy [por ayer] no ha habido ninguna buena noticia para los demócratas ni para las libertades en Barakaldo, sino un acto que incurre exactamente en el supuesto de cesión de los micrófonos a un grupo terrorista, como es Batasuna», aseguró a Europa Press.
A juicio de Barreda, las palabras de Arnaldo Otegi en referencia al «fin del conflicto» son «estrictamente lo mismo que oímos hace un año. La pretensión de sentar a demócratas y terroristas en una mesa, ningún desmarque de ETA, ninguna condena del terrorismo, ningún avance, por tanto, que sea una noticia positiva para los demócratas».
El dirigente del PP consideró que con este acto «ha sido derrotada la democracia» y se ha producido «una auténtica burla del Estado de Derecho».
«No es normal».
Ya antes de su celebración, su compañero de partido Carmelo Barrio había augurado que el acto iba a ser un «akelarre antidemocrático» que serviría para «exaltar a ETA». «No es normal que en una sociedad democrática se concentren para apoyar a Batasuna, que es lo que pretenden hacer. Lo normal es que los instrumentos que tiene el Estado de Derecho neutralicen e impidan cualquier acto político de exaltación de ETA y Batasuna», manifestó.
«No sería normal en la Alemania de hoy ver una concentración de nazis o en Alabama una del Ku-Klux-Klan, una manifestación que lo que busca es ser un sucedáneo de congreso, ser un akelarre antidemocrático y un marco para seguir exaltando a Batasuna que, como todo el mundo sabe, forma parte de ETA, una organización terrorista», añadió el secretario general del PP de la CAV.
AVT: «Jalean, apoyan y aplauden» a ETA.
La AVT denunció que «quienes jalean, apoyan y aplauden los actos terroristas de ETA han celebrado un acto en la localidad vizcaína de Baracaldo, sin que el Gobierno central ni el Gobierno vasco hayan hecho nada por impedirlo». Por la mañana, este organismo había presentado una denuncia en la Audiencia Nacional pidiendo la presencia en Barakaldo de «las unidades del GRS de la Guardia Civil ubicadas enValdemoro».
Para EB, se ha evidenciado el «absurdo de la Ley de Partidos».
El portavoz de la Presidencia de Ezker Batua, Mikel Arana, se felicitó por la «ausencia de incidentes» en el acto de Barakaldo y subrayó que su celebración «pone de manifiesto, una vez más, el sinsentido y el absurdo de la Ley de Partidos».
Arana manifestó que «un estado democrático ni puede ni debe penalizar proyectos políticos», por lo que exigió al PSOE «que tramite ante el Congreso de los Diputados la derogación urgente de la Ley de Partidos».
Constitución de una mesa.
«Hoy es más necesario que nunca en Euskadi la constitución de una mesa de partidos que impulse un auténtico proceso de paz basado en el cese de toda expresión de violencia y en el reconocimiento del derecho que asiste a la sociedad vasca a decidir su futuro», indicó.
Para el dirigente de EB, es necesario «más diálogo y menos imposición, más libertad y menos prohibición» para avanzar hacia un proceso de «normalización política y convivencia plural».
Ares niega «credibilidad» a las palabras de Arnaldo Otegi.
El portavoz de la Ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, indicó que la convocatoria realizada por los derechos civiles y políticos se convirtió en un acto «monopolizado e instrumentalizado» por Batasuna.
Consideró que «lo lamentable es que ese acto no ha tenido ninguna novedad» ya que, si Batasuna desea «hacer una apuesta porque en Euskadi se acabe definitivamente con el terrorismo y se pueda consolidar la paz, no puede seguir haciendo requerimientos a quienes respetamos la democracia y los derechos humanos».
Por el contrario, insistió en que Batasuna «primero tiene que reclamarle a ETA que abandone la actividad terrorista» y, además, debe ser la propia formación independentista «la que manifieste con absoluta claridad que quiere hacer política exclusivamente por vías democráticas, en el respeto a las reglas de juego, los derechos humanos».
Para el portavoz de la Ejecutiva del PSE, «cualquier otra referencia a mesas de partidos o a lo que ellos llaman proceso de paz no tiene credibilidad porque, para que Batasuna se pueda sentar en una mesa de partidos, tiene que haber desaparecido la violencia o darse un pronunciamiento claro» en este sentido.
Zapatero en Madrid.
El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, también habló de la situación política de EuskalHerria durante su discurso matinal ante el Comité Federal del PSOE, que se reunió en Madrid.
Definió a ETA como «el gran lastre que hemos arrastrado en los últimos 40 años» y se mostró convencido de que «podemos terminar con ello». Un objetivo que, en su opinión, «requerirá del concurso de todos, respetar las leyes por parte de todos y, ante todo y sobre todo, atención, cariño y respeto a quienes han padecido el dolor». No obstante, abogó por «hacer política para las víctimas y no con las víctimas del terrorismo». Añadió que lograr el fin de ETA es «una deuda histórica» con «los que hicieron posible la transición».
Un polo de avance. Iñaki Iriondo.
Políticamente, el acto de ayer adquiere una importancia muy superior a la mera respuesta frente a una agresión del Estado. En los últimos años diversos partidos y sindicatos han venido realizando un importante trabajo en el seno del Foro Nacional de Debate y en la Mesa para la Resolución del Conflicto, tejiendo confianzas entre ellos, compartiendo puntos de vista y consensuando documentos. Ante la agresión de la Audiencia Nacional y quienes manejan sus resortes, la izquierda abertzale apostó por buscar una respuesta lo más amplia posible, porque el ataque no iba dirigido sólo contra Batasuna. Ayer, ante el BEC, se pudo ver a un importante sector de esta sociedad unida frente a las agresiones del Estado y defendiendo, no sólo los derechos civiles y democráticos de la ciudadanía, sino también que se le dé la palabra y la decisión a Euskal Herria. Y junto a ello, en el acto hubo también un componente común de defensa del progreso social. Ante el BEC pareció conformarse un polo de avance que puede ser importante para el futuro del país. También quedó en evidencia quién no estaba sobre la tarima. El PNV sabrá cuáles son sus cálculos, sus prioridades y dónde pretende situarse. Aunque habrá que estar atentos a las reacciones internas que genere esta ausencia.
De Madrid a Barakaldo. Javier Sádaba - Filósofo.
La suspensión por dos años de toda actividad de Batasuna o de todo lo que suene, se parezca o sea eco de dicho grupo ha sido realizada, prorrogando una suspensión anterior, por un juez de la Audiencia Nacional. Algunos, y en función de este auto, hacen una distinción un tanto escolástica. No se trata de la aplicación de la Ley de Partidos que declaraba ilegal a Batasuna, sino, repito, de prorrogar algo que viene, judicialmente, de atrás. Tanto da. Porque se trata de una vía más, un obstáculo adicional para suprimir, anular o intentar silenciar a un conjunto de ciudadanos que quiere, con todo derecho, expresar sus ideas y propósitos; en este caso, hacer pública la elección de la nueva Mesa Nacional y las conclusiones del proceso Bide Eginez.
Si a ese brazo del Estado le interesa que estemos sordos, a otros muchos nos interesa escuchar. Ya la Ley de Partidos fue un acto de fuerza, una sumisión más del poder judicial al dictado de los partidos políticos que, juntos, creyeron que de este modo desaparecería una forma de ver el mundo que se expresa en la izquierda abertzale.
Los que actualmente gobiernan es probable que, dadas las circunstancias, hubieran deseado que la prohibición, en vez de caer como un rayo, se pareciera más a lluvia fina. Y es que, dentro de sus vaivenes, oscilaciones, contradicciones y oportunismo en los que se mueven, no les hubiera venido mal que se celebrara la Asamblea convocada en Barakaldo. Algo deben de desear y algo deben de esperar. Pero, por una u otra razón, siempre acaba pillándose los dedos y recogiendo lo que siembran. Que se pillen o no los dedos es cosa suya. Lo malo que pillan también los nuestros. Y sus errores salpican a los demás. Me gustaría enumerar algunos de los males que se derivan de tales errores. De la misma manera que convendría recordar dos aspectos más. Uno, relacionado con la débil reacción social a este tipo de arbitrariedades. Y el otro, con la actitud del Gobierno Vasco.
Respecto a los primeros, la suspensión, además de otro tipo de defectos, es sustancialmente irracional. Porque irracional es interrumpir cualquier avance hacia la paz. En vez de ayudar a caminar, se entorpece la marcha y se nos quiere meter a todos en un laberinto. No se trata sólo de algo impropio de una política seria. Es impropio de quien mantenga un mínimo de sentido común.
Con relación a la respuesta a lo que está sucediendo sorprenden es una manera de hablar los silencios o la indiferencia únicamente rotos por pequeños grupos casi marginales que, con pocas posibilidades de que se les oiga, piden que no se usen los aparatos del Estado para hacer más fácil que se perpetúe la violencia. Lo habitual, por el contrario, es oír cantos de alabanza al buen funcionamiento de la justicia. Son los mismos, por cierto, que cuando se sinceran en privado o creen que hay pista libre para hablar confiesan sin reparo que la justicia en España es un apéndice del poder político y, más concretamente, del ejecutivo. Y todavía más concretamente, del partido en el gobierno, con sus medios de comunicación o altavoces.
Finalmente, nos encontramos con la postura del Gobierno Vasco que, hasta ahora, ha puesto una vela a Dios. En cualquier caso, afirmar que se está en contra de la medida pero que se acata es absurdo por contradictorio. Lo menos que podría hacer es inhibirse. En caso contrario es como aquel que, desesperado de su matrimonio, continúa felicitándose de su vínculo matrimonial. Que se separe o que se calle.
Esperemos que algún partido o cierta reacción popular expresen, racional y democráticamente, en la calle o en donde parezca oportuno, que todos tienen, como mínimo, derecho a opinar. Especialmente cuando se intenta lograr una paz justa. El resto es marear la perdiz, continuar por un camino que no lleva a ningún sitio y seguir perdiendo el tiempo.