El Alcalde de Bilbo, Iñaki Azkuna (PNV), pide otra vuelta de tuerca en materia represiva, identificaciones y cacheos más expeditivos.
El alcalde de Bilbo, Iñaki Azkuna, anunció ayer que ha pedido a la Policía Municipal queimpulse la identificación y el cacheo, en caso de que sea necesario, de personas sospechosas de llevar armas blancas. Las declaraciones de Azkuna llamando a hacer «la guerra al navajeo» se producen tras producirse en Bilbo algunos casos de ataques con navaja.

El alcalde de Bilbo, Iñaki Azkuna, recordó ayer que la capital vizcaina comenzó el nuevo año «con el asesinato de una persona», en referencia a la muerte de un joven que fue atacado por otro que estaba armado con una navaja, en la calle Olabarri, situada en las proximidades del Arenal y de la Plaza Circular.
En este contexto, el máximo edil bilbaino valoró que «no es de recibo que los navajeros pululen por la ciudad como por el pasillo de su casa», lo que explicaría la iniciativa de solicitar de la Policía Municipal métodos más «expeditivos» que Iñaki Azkuna anunció ayer mismo .
«Sospechoso que se vea, identificación al canto y cacheo también», añadió Azkuna ante los medios de comunicación, toda vez que se decantó por la necesidad de «hacer guerra al navajero», tal y como especificó a continuación. Junto a ello, en la misma línea que adoptó el alcalde ante los conflictos que se originaron en el entorno de Deustua hace escasos meses, reclamó al Gobierno español que impulse el aumento de las penas previstas por la Ley en la actualidad.
Iñaki Azkuna se refirió asimismo a los robos sufridos por el colectivo de taxistas, uno de los cuales habría sido el móvil de la agresión que acabó con la vida de uno de ellos, así como al suceso del día de Año Nuevo, en el que un joven acabó con la vida de otro «con una cuchillada», ambos con antecedentes, recordó el alcalde, a pesar de contar con 18 y 20 años.
«No eran angelitos».
Según indicó el mandatario municipal bilbaino, ambos jóvenes, el que falleció y el presunto agresor, que «no eran angelitos», añadió, «al parecer, habían tenido problemas en Bilbao La Vieja y deben de estar relacionados con alguna violación que había ocurrido».
Ante este tipo de sucesos aludidos por el alcalde de la capital vizcaina, apostó porque, «a gente de ese calibre, identifiación y cacheo. Y si lleva una navaja, fuera. Y el proceso administrativo correspondiente. Y si es delito, por lo penal». Azkuna concluyó su planteamiento resumiendo él mismo que «está más claro que el agua».
Las declaraciones realizadas por el alcalde se producen en un contexto que tiene sus antecedentes en sucesos ocurridos también en otros barrios de la capital vizcaina, en las últimas fechas, pese a que citó de manera específica los de estos jóvenes. El edil del PNV aseguró que, en Bilbo, «todavía estamos bien», aunque su pretensión es que este tipo de problemas «no vaya a mayores».
Azkuna añadió que, «evidentemente el tema de las navajas me preocupa y el pequeño hurto, ese tipo de cosas, ha aumentado. Siendo Bilbao una ciudad segura, tenemos que dar caña, hay que dar caña al maleante. No le vamos a poner la alfombra roja en el Salón Arabe todavía», añadió al respecto el primer edil bilbaino.
A modo de conclusión, reiteró Iñaki Azkuna ante los medios de comunicación que «va a haber identificación, asunto absolutamente legal matizó en este caso y cacheo si es necesario».