Cuatro policías españoles, imputados por las lesiones de dos jóvenes en Iruñea.
Cuatro policías comparecerán el día 25 como imputados tras la denuncia por lesiones presentada por Inaxio Olabezela e Imanol Uria, que fueron detenidos en Iruñea el pasado 3 de diciembre. A Uria le tuvieron que aplicar diez puntos de sutura tras presentarse en comisaría a interesarse por su amigo, detenido horas antes.

Cuatro agentes de la Policía española declararán como imputados el día 25 en los Juzgados de Iruñea en relación a las lesiones que sufrieron los vecinos de Zarautz Inaxio Olabezela e Imanol Uria el pasado 3 de diciembre en la capital navarra, según informaron fuentes jurídicas.
Ese día iba a celebrar una manifestación convocada por organismos sociales y sindicatos coincidiendo con la celebración del Día de Nafarroa, pero el delegado del Gobierno español en Nafarroa, Vicente Ripa, prohibió su celebración alegando que era un acto de Batasuna.
De hecho, un amplio dispositivo policial impidió que esta marcha diera inicio desde la Estación de Autobuses a las 19.00. Ya por la noche, varias horas después, se registraron cargas policiales en Alde Zaharra. En este contexto, tres policías irrumpieron en un bar y detuvieron a Olabezela, mientras que Uria fue arrestado cuando acudió a la comisaría a interesarse por el estado de su amigo. Tras su paso por dependencias policiales, ambos presentaban lesiones y tuvieron que ser atendidos médicamente. Uria precisó diez puntos de sutura.
Numerosos testigos.
De los cuatropolicías que tendrán que comparecer en el Juzgado de Iruñea, tres son quienes detuvieron a Olabezela en el bar, mientras que el cuarto agente se encontraba en la comisaría.
La acusación cuenta con una docena de testigos que se encontraban en este bar, que presenciaron este arresto y que señalaron que la detención se produjo de «una manera extremadamente violenta».
Estos policías no declararán únicamente como imputados, ya que en la misma vista se analizará también la denuncia que presentaron contra los dos vecinos de Zarautz, a quienes acusan de «agresión a la autoridad». Por su parte, la Delegación del Gobierno ha guardado un completo silencio en torno a estos hechos.