Exasperaciones. Osvaldo Parma Trejo - Lasarte.
Acaso estos dirigentes piensen que los torturadores y el estado que los utiliza/protege estén del lado del bien.

Entiendo el peso político de las declaraciones de la señora San Gil (PP). Comprendo que hay que enmarcarlas en el juego, en el pulso con el presidente Zapatero (PSOE) y que responden a la necesidad de consolidar un espacio político.
Pero no deja de rebelarme la exasperación, el escándalo y la urticaria que le produce a esta señora el advenimiento de una asamblea. Asamblea que probablemente, deseamos, buscará un camino, una salida para este país, que nos acercaría al final de la violencia.
No vemos a la señora San Gil ponerse nerviosa ante ninguna denuncia/evidencia de las torturas en el estado. Tampoco se pone nerviosa ante la ley de incomunicación ni ante la dispersión de los presos. No figuran entre sus preocupaciones centrales. Jamás denuncia una tortura. Y llevamos 30 años de transición democrática con torturas sistemáticas o casi sistemáticas. Nunca vemos a esta señora preocupada por los juicios a los torturadores, por la implicación del estado en estas prácticas. Para ella y sus compañeros de partido estas cositas parecen no existir. Estimo que no es por falta de información.
No espero nada bueno de estos dirigentes políticos. Su falta de respeto por los derechos humanos creo que queda flagrantemente reflejada en su actitud ante la guerra de Irak. Al menos denunciémolos en su hipocresía.
Hay que recordarle a la señora San Gil y a sus compañeros de partido que los derechos humanos son universales, interdependientes e indivisibles. Es una falacia el argumento de la seguridad en detrimento de las libertades. Y es patético callar sistemáticamente las torturas, secreto que envilece a sus encubridores. Repito: No creo que sea por falta de información.
Acaso estos dirigentes piensen que los torturadores y el estado que los utiliza/protege estén del lado del bien.
¿Qué vínculo une a la señora San Gil con los electrodos que perforan la carne de los sospechosos vascos? ¿Qué le une a esta señora a la bolsa de Intxaurrondo? ¿O a la bañera que usaron con Zabaltza? No es por falta de información, pienso que no los denuncia nunca porque los considera sus compañeros de viaje, tal vez, algo exagerados.