SOS Racismo revela un «importante» aumento de denuncias contra policías en Nafarroa.
Desde 2005 las denuncias interpuestas por personas de etnia gitana e inmigrantes hacia agentes de la policía han sufrido «un importante aumento», señalaron representantes de la asociación SOS Racismo de Nafarroa. Además, destacaron que muchas de esas denuncias están dirigidas hacia agentes de la Policía Municipal, un cuerpo que «hasta hace poco no ha tenido importantes problemas con este sector de la sociedad navarra».

Durante la rueda de prensa ofrecida ayer en Iruñea, desde la asociación SOS Racismo declararon sentirse «altamente preocupados» por el «importante aumento de las denuncias interpuestas frente a cuerpos policiales. Asimismo, apuntaron que estas denuncias se han extendido a todos los cuerpos policiales, incluso a la policía municipal y «muy concretamente la del Ayuntamiento de Pamplona, la más destacable cuantitativamente». Se mostraron «sorprendidos e indignados» por este hecho, y añadieron que también existen denuncias contra policías municipales de otras dos localidades de Nafarroa, cuyos nombres no quisieron desvelar.
Por ello, los miembros de SOS Racismo mantuvieron recientemente una reunión con todos los grupos del Ayuntamiento a la cita no acudieron representantes de CDN, para informar de lo que está sucediendo y «para que se adopten las medidas oportunas encaminadas a un correcto funcionamiento de este cuerpo, se investiguen los hechos y, en su caso, se asuman las responsabilidades correspondientes». Los representantes de SOS Racismo señalaron que los grupos, a los cuales ya se les entregó el informe de la organización, se mostraron «asombrados» y declararon que tomarán medidas prácticas. Añadieron que estos datos también han sido puestos en disposición de la Defensora del Pueblo.
Tipificación de los hechos.
A pesar de que los miembros de SOS Racismo no desvelaron el número exacto de denuncias, sí clasificaron todas en cinco tipos de actuaciones. Primeramente citaron los casos de «discriminación por razón de etnia u origen en la petición de documentación».
A este respecto, afirmaron que «con mucha mayor frecuencia que a otras personas, y en la mayoría de casos sin haber un motivo aparente, se solicitan documentos de identificación a personas gitanas o inmigrantes». Por ello, piden al Ayuntamiento que fije criterios y tome medidas de control.
El segundo tipo hace referencia al «trato discriminatorio o vejatorio por razón de origen o situación administrativa». En varios de los casos, según explicaron desde SOS Racismo, los denunciantes afiman haber sido «zarandeados», «agarrados por las orejas» o haber sufrido agresiones físicas y verbales.
El siguiente tipo en la clasificación llevada a cabo en torno a las denuncias recibidas en los últimos meses trata de «amenazas a personas agredidas y a testigos». Los portavoces de la asociación aclararon que estas prácticas tienen por objetivo «obstaculizar la posible presentación de denuncias por abusos de poder, malos tratos o agresiones, intimidando a los posibles testigos».
En cuarto lugar, citaron los casos de «agresiones y uso desproporcionado de la fuerza», y por último, las referentes a «actuaciones contrarias a la ley detectadas en las denuncias», como son la confiscación de cámaras y teléfonos móviles, la manipulación de éstos últimos y el uso de porras eléctricas. Desde SOS Racismo destacaron el carácter «especialmente grave» de esto último, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un arma no reglamentaria.