La sinrazón de la dispersión. Agustin y Mari Jose Armendariz Izagirre.
Las situaciones derivadas de la dispersión son un duro golpe para las familias. Nuestras vidas están muy condicionadas por largos viajes que realizamos en circunstancias especiales (padres y madres mayores, enfermedades, niños pequeños y trabajos).

El PP, en sus últimos coletazos, redujo las visitas de amigos a diez personas en seis meses y empezó con la dispersión de las visitas, es decir, pasar visitas a otros días de la semana para que coincidiéramos menos gente, con la intención clara de hacer deficitario el autobús.
En contra de lo que puede parecer a la opinión pública, el actual gobierno ha seguido perfectamente el guión marcado, ahondando más si cabe. Por fin ha conseguido que no tengamos autobús. Un autobús puesto por los familiares, que llevaba más de 25 años funcionando, en el cual hacías un viaje más cómodo y con muchos menos riesgos. Es un ensañamiento con los familiares que nos ponen en una situación de más riesgos. Son muchos los accidentes y como consecuencia una larga lista de muertos; no son meros sucesos y tienen unos responsables.
Hay que recordar que hace más de siete años llegaron tiempos de esperanza con la tregua y Lizarra-Garazi. Pero absurdamente, el no aprovechar esa situación, junto a la ruptura de la tregua, nos condujo a un túnel oscuro de difícil salida.
Hoy en día se habla mucho de solucionar el conflicto vasco, casi todos los partidos políticos dicen que hay una situación propicia. Nosotros, de momento no vemos ningún cambio y el sistema penitenciario sigue alejando presos y vulnerando sus derechos. En el entorno de la familia lo tenemos muy claro, estamos condenados a la esperanza, pero no nos fiamos porque no vemos movimientos claros. Es necesario humanizar el conflicto, acabar cuanto antes con la dispersión y con el sistema carcelario que lo único que pretende es anular a las personas. Es necesaria una vía de solución en la que las expresiones de violencia queden fuera de contexto. No se puede dejar pasar el tiempo y tiene que haber movimientos, ya. Euskal presoak Euskal Herrira.