El Foro de Ibaeta emplaza a trabajar para traer a los presos al «lugar del diálogo».
- Las calles del centro de Bilbo se colapsaron literalmente ayer tarde con motivo de la manifestación convocada por el Foro de Ibaeta. Más de 41.000 personas secundaron la convocatoria en favor de los derechos de los presos políticos que contaba, de partida, con el respaldo de los 34 agentes políticos, sociales y sindicales firmantes del manifiesto y de centenares de personas y entidades representativas de la sociedad vasca. Al término de la marcha, los convocantes apelaron a la sociedad a mantener en el día a día el compromiso con los derechos de los presos porque, «si queremos resolver de una vez por todas este conflicto, debemos traer a los presos al lugar del diálogo».
- Diversos agentes políticos, sindicales y sociales coinciden en denunciar el mantenimiento de la vulneración de los derechos de los presos políticos y en defender, en cuanto que son ciudadanos vascos, su participación en un proceso de resolución del conflicto que sufre Euskal Herria.
- Iñaki Hernandok anaia galdu zuen Albaceteko espetxean. Jone Balerdik anaia eta ama errepidean, Almeriara zihoazela. Rosa Castillok semea Londresen du, Belmarsheko espetxean. Larraitz Iparragirre, berriz, ahizpak bizi-baldintza duin batzuen alde eginiko gose- eta egarri-greben lekuko izan da. Polentxi Goikoetxearen anaia ia ito egin zen Bois d´Arcyn. Janine Beyriek ere oso gertutik bizi du kartzela frantsesetan bizi den egoera. Atzo, guztiek Bilbon egin zuten topo.
- Ni el control detuvo la solidaridad.
- Un compromiso con la acción de cada día.

El Foro de Ibaeta emplaza a trabajar para traer a los presos al «lugar del diálogo».
Las calles del centro de Bilbo se colapsaron literalmente ayer tarde con motivo de la manifestación convocada por el Foro de Ibaeta. Más de 41.000 personas secundaron la convocatoria en favor de los derechos de los presos políticos que contaba, de partida, con el respaldo de los 34 agentes políticos, sociales y sindicales firmantes del manifiesto y de centenares de personas y entidades representativas de la sociedad vasca. Al término de la marcha, los convocantes apelaron a la sociedad a mantener en el día a día el compromiso con los derechos de los presos porque, «si queremos resolver de una vez por todas este conflicto, debemos traer a los presos al lugar del diálogo».
La marcha que recorrió las calles de Bilbo a convocatoria del Foro de Ibaeta fue impresionante. Una auténtica marea humana más de 41.000 personas, según el recuento de GARA, participaron en la marcha desfiló tras una pancarta en la que se leía el lema «Euskal presoak Euskal Herrira, dagozkion eskubideen jabe». Ello, con un claro objetivo: demandar que se respeten todos los derechos de los prisioneros políticos, el reconocimiento de la interlocución nombrada por el Colectivo de Presos Políticos Vascos, así como que este colectivo pueda mantener relaciones con otros agentes del país cara a poder participar en los ámbitos de debate y decisión de que se dote la sociedad vasca.
Este fue, precisamente, uno de los puntos destacados en el acto celebrado ante el Ayuntamiento y que dio fin a la movilización. En el mismo se subrayó que los represaliados deben formar parte del proceso de diálogo, «si queremos finalizar de una vez con este conflicto».
La manifestación la abrió una larguísima hilera de familiares de presos, que portaban las fotografías de sus allegados. Las miles de personas que se agolpaban en la calle Autonomía les recibieron con un atronador aplauso que se repitió allá por donde pasaba la cabecera. Y es que, a lo largo de toda esta vía y hasta Zabalburu, había una multitud esperando a que pasara la marcha, que tuvo que pararse varias veces para que se sumaran quienes aguardaban a los lados de la calle.
«Lo vamos a conseguir».
Antes de pasar Zabalburu, Unai Larreategi, representante de Euskal Herrian Euskaraz, y Arantza Arrien, del sindicato agrario EHNE, hicieron una primera valoración en nombre de los 34 agentes que conforman el Foro de Ibaeta. No podían esconder la enorme satisfacción por la respuesta cosechada por su convocatoria, aunque insistieron en la necesidad de seguir trabajando, luchando y movilizándose por los derechos de los prisioneros vascos.
En idéntico sentido se pronunció el representante de Etxerat Estanis Etxaburu, quien mostró su esperanza de que la movilización de ayer «sea el inicio de una vía de compromiso», y se mostró convencido de que «entre todos seremos capaces de poner fin a la violencia de los estados».
A aquellos que pese a estar presos a cientos e incluso miles de kilómetros estaban también presentes en la tarde de ayer en las calles de Bilbo, Etxaburu les quiso enviar «de corazón» un mensaje: «Entre todos lo vamos a conseguir, vamos a acabar con esta maldita y asesina política penitenciaria».
Realizadas estas declaraciones, la marcha reinició el recorrido hasta el Ayuntamiento de la capital vizcaina, donde los manifestantes fueron acogidos con los sones de la gaita y la txalaparta, y las letras de algunas canciones. Desde el escenario, la actriz Itziar Ituño explicó que una de las finalidades de la marcha era «cargar de calor» los maleteros de familiares y amigos que el próximo fin de semana recorrerán de nuevo las carreteras españolas y francesas, «y llevarlo durante cien, doscientos, mil kilómetros hasta las cárceles, para que los presos sepan que estamos con ellos y que vamos a luchar por sus derechos». Tras la cita de ayer, «cuando partan hacia norte y sur, lo harán con el portamaletas cargado», aseveró.
La escritora Eider Rodríguez, que junto a Ituño leyó el comunicado que puso punto y final al acto, señaló que el principal objetivo de la manifestación era «hacer una petición muy concreta: que se respeten sus derechos». «Es penoso tener que decir esto prosiguió, pero hay que decir que en este mismo momento los derechos de los presos son pisoteados».
«La cárcel, como históricamente ha hecho, sabotea y escamotea los derechos de los presos», insistió después Ituño, para denunciar a renglón seguido que «utilizan, y esto hay que decirlo muy claro, su sufrimiento para hacer juego político, para, a la postre, tener otro as más en la manga».
Los familiares de los prisioneros, «ellos también presos», fueron especialmente recordados en el acto, en el que se denunció la actitud de la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, quien repetidamente ha manifestado en los últimos meses que no se repatriará a los ciudadanos vascos encarcelados.
«No nos van a regalar nada».
Rodríguez, arropada con el aliento de las decenas de miles de personas que la escuchaban, apuntó que «el nuestro es un pueblo que tradicionalmente ha sabido reunirse en torno a una mesa», y se lamentó porque ahora «nos encontramos en una encrucijada, sin saber cómo construir nuestra casa, y en esta coyuntura, los presos continúan lejos y sin derechos».
«Para ser un pueblo pequeño, hemos tenido grandes problemas y grandes enemigos a lo largo de los años, y los seguimos teniendo; y para ser un pueblo tan pequeño, tenemos también grandes retos, y uno de los más grandes es lograr una solución a la situación de los presos, y luchar para que estén en el lugar donde se produzca el diálogo», manifestó.
Antes de finalizar, Ituño explicó que la marcha de ayer «tiene vocación de ser la última», pero insistió en que para ello «nos tenemos que poner manos a la obra».
«No nos van a regalar nada, no nos van a conceder nada si no es por haber insistido una y mil veces», agregó antes de volver a citar a los presentes. Esta vez para emplazarles al último viernes de cada mes en las calles y plazas de todos los pueblos de Euskal Herria.
Una amplia representación política, social y sindical.
Más de 700 personas, unos 150 comités de empresa, grupos, colectivos y agentes sociales apoyaron la manifestación de ayer, y muchos de ellos estuvieron en las calles de Bilbo. En el ámbito político estuvieron, entre otros, el presidente de Udalbiltza, Loren Arkotxa, los mahaikides Arnaldo Otegi, Joseba Permach, Pernando Barrena y Xabi Larralde; Oskar Matute de Ezker Batua; Nekane Erauskin, Julián Martínez, Itziar Basterrika y Karmele Berasategi de Ezker Abertzalea; Mertxe Colina de AB y Mikel Basabe de Aralar.
En la parte sindical acudieron los secretarios generales de ELA y LAB, José Elorrieta y Rafa Díez, respectivamente; Angel Abalde, de ESK, Belén Arrondo, de STEE-EILAS, Modesto García, de HIRU y Unzalu Salterain, de EHNE. También estuvieron representantes de AEK, EHE, Elkartzen, Bilgune Feminista, Bai Euskal Herriari, Askapena, Ikasle Abertzaleak, Behatokia, Nazio Garapenetako Biltzarra, procesados en el sumario 18/98, escritores, abogados...
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«Persiste una violencia estructural».
Diversos agentes políticos, sindicales y sociales coinciden en denunciar el mantenimiento de la vulneración de los derechos de los presos políticos y en defender, en cuanto que son ciudadanos vascos, su participación en un proceso de resolución del conflicto que sufre Euskal Herria.
José Elorrieta (secretario general de ELA)
1. Es uno de los elementos que da la medida de dónde está en estos momentos el proceso político y es una situación preocupante. El talante se demuestra con hechos y no hay hechos. El que esa situación cambiase sería, probablemente, el primero de los puntos que marcaría una señal positiva.
2. Con independencia de cuál es proceso político y teniendo en cuenta que todos, salvo el PP, manifiestan un deseo, creo que honesto, de que las cosas vayan bien, al hablar de los presos se echa en falta una medida por parte del Gobierno español en relación a su situación.
3. Los presos son parte del proceso de resolución, una parte importante, sobre todo desde el punto de vista de que el acuerdo en esta materia es absolutamente necesario para que este proceso tenga un recorrido. Los presos son un colectivo político y, como tal, tienen derecho e interés de opinar y aportar. Otra cuestión es que los protagonistas principales del debate político sean los partidos.
Rafa Díez (secretario de LAB)
1. La situación de los presos políticos sigue siendo muy similar a la etapa del Gobierno del PP. Sus derechos son permanentemente vulnerados y es hora de que los derechos de los presos vascos sean considerados como un elemento muy importante para avanzar hacia la solución del conflicto político global.
2. En relación a los presos, la pelota está desde hace mucho tiempo en el tejado de los gobiernos español y francés, quienes están vulnerando sus derechos tanto al aplicarles la dispersión como en su vida cotidiana carcelaria. Si quieren tener un grado de legitimidad para abordar soluciones al conflicto político ambos gobiernos tienen que mover ficha en relación a la situación de los presos.
3. Los presos son consecuencia de un conflicto político, es algo evidente y objetivo, por lo tanto, también tienen que ser parte de un proceso integral de soluciones políticas y democráticas.
Arnaldo Otegi (portavoz de Batasuna)
1. Hay que dejar claro que la situación de los presos no se ha alterado en los últimos meses con el Gobierno del PSOE y todavía persiste un nivel de violencia estructural importante contra este país y contra el colectivo de prisioneros como exponente de la lucha de Euskal Herria por las libertades democráticas.
2. En relación a los presos, a quienes les corresponde mover ficha es a los gobiernos español y francés; pero, en cualquier caso, en la construcción de un proceso de solución al conflicto, todo el mundo tenemos que mover ficha. Batasuna movió ficha en Anoeta y a la hora de votar el Plan Ibarretxe; la organización ETA movió ficha suspendiendo su actividad armada contra los cargos electos y cuando dijo estar dispuesta a sentarse. Por lo tanto, la izquierda abertzale ya ha movido suficientes fichas.
3. Hay que tener en cuenta que en todos los procesos que se han desarrollado en otras latitudes el colectivo de represaliados y de presos políticos ha tomado parte de manera constructiva en ellos; por lo tanto, los presos vascos, como ciudadanos de este país, tienen derecho a participar y, como miembros del colectivo, tienen no sólo el derecho sino la obligación de contribuir con sus aportaciones políticas a construir un proceso de resolución real que busque y construya un escenario nuevo en este país.
Paul Bilbao (Behatokiko lehendakaria)
1. Hizkuntz eskubideen urraketen inguruan hitz egin dezaket. Bai Frantziako, bai Espainiako estatuan, urraketa horiek ohikoak eta sistematikoak dira; kolektibo gisa dituzten eskubideez gainera, norbanakoen eskubideak ere urratu egiten baitira.
2. Argi dago, eta gaur ikusiko da, euskal gizartea bere lana edo betebeharra betetzen ari dela; beraz, hemen ez daudenek egin beharko dute benetan egoera honi konponbidea emateko aurrerapausoa.
3. Euskal Herriko beste edozein herritarrek ekar dezakeen berbera. Euskal Herriko herritarrak dira eta, beraz, haiek ere badute eskubidea hemen hartuko diren erabakietan parte hartzeko, beste edozein herritarrek bezala.
Oskar Matute (parlamentario de EB)
1. Es una situación que se viene manteniendo en el tiempo, que vulnera los derechos humanos y la propia legislación del Estado español. Los presos, obedeciendo no sólo a una demanda mayoritaria sino al respeto de la ley y, sobre todo, a una visualización más democrática del Estado, deberían estar cerca de sus domicilios; y, además, sería un elemento importante para empujar un proceso de paz y una solución definitiva. Por justicia, por solidaridad y porque para todos los presos vascos lo más justo es que estén cerca de sus casas.
2. Para el cumplimiento de la legislación penitenciaria, evidentemente, quien tiene que mover ficha es quien puede hacerlo, el Gobierno del Estado español. Más allá, hay otro tipo de gestos que ayudarían o empujarían la voluntad del Estado español, pero con independencia de que esos se den, en tiempos peores que estos hemos exigido el fin de la dispersión y, en estos momentos, tenemos que volver a reiterarlo.
3. Lo peor que se puede hacer en un proceso como éste es intentar establecer quién es el que más tiene que aportar. Todos tienen que aportar y, seguramente, todos van a tener algo que decir. En todos los procesos de paz ha sido así. En cualquier caso, lo importante es que todo el mundo pueda engancharse al proceso y que sea la propia sociedad y los agentes políticos los que vayan determinando cuáles son los grados de penetración y de influencia de los mensajes de unos y otros. Las víctimas, los presos, los políticos, los agentes sindicales y sociales, la ciudadanía en general tiene que tomar parte en el proceso si queremos que sea participativo, democrático y plural.
Mertxe Colina (ABko eleduna)
1. Oso egoera larria da; baina gaurko manifestazioa, eta hemendik aurrera egingo diren lanak eta proiektuak, elkarrekin egin behar ditugu, eta, noski, euskal preso politikoen kolektiboarekin ere bai. Izan ere, gatazka honetan partaide dira, eta biktima handienak ere badira.
2. Fitxa guztiok mugitu behar dugu, hemen gaudenok eta falta direnek. Baina espero dut gaur ez bada bihar, hemen gurekin batera egongo direla, herri honentzat egiazko erantzun iraunkorra lortzeko.
3. Euskal preso politikoen kolektiboa partaide izan behar da, noski; zalantzarik ez dago. Partaidetza hori nola gauzatu, ordea, guztion artean erabaki behar da.
Xabier Sarasua (Aralarreko eleduna)
1. Garbi dago, alde batetik, eskubide urraketa onartezina dela, baina areagotu egin da azkenaldian, eta beharrezkoa da pauso batzuk ematea, eta eskubideak errespetaraztea. Egungo egoera politikoan garrantzitsua da eskubide horien defentsan pausoak ematea, beste bide batzuk ere irekitzen laguntzeko.
2. Nik uste dut, denek eman behar dutela pausoa, eta denok bultzatu behar dugula denok mugitzea. Gauza ez da bati edo besteari eskatzea, «orain zure txanda da». Garbi dago presoak Euskal Herrira ekarri behar direla, gaixo daudenek irten egin behar dutela, eta hainbat eskubide bete behar dituztela. Baina horrekin batera, beste eskubide urraketa batzuk ere badaude, eta horretan ere pausoak eman behar dira. Pauso guztiak eman behar dira, poliki-poliki, eta bakoitzak berari dagokiona egin behar du, denon artean lagundu dezagun, eta prozesu hau aurrera joan dadin.
3. Denok daukagu zerbait ekartzeko, eta bakoitzak bere urratsak eman behar ditu. Presoek Euskal Herrian egon behar dute, horixe zor zaielako. Baina horrez gain, Euskal Herrian egonda, presoek aukera izango lukete haien artean eztabaidatzeko, eta bestalde, haien iritziak eta ekarpenak egiteko, prozesu honetara. Denon ekarpenak dira beharrezkoak, baita haienak ere.
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Hamaika bizipen, hamaika desio eta beste hamaika aldarrikapen.
Iñaki Hernandok anaia galdu zuen Albaceteko espetxean. Jone Balerdik anaia eta ama errepidean, Almeriara zihoazela. Rosa Castillok semea Londresen du, Belmarsheko espetxean. Larraitz Iparragirre, berriz, ahizpak bizi-baldintza duin batzuen alde eginiko gose- eta egarri-greben lekuko izan da. Polentxi Goikoetxearen anaia ia ito egin zen Bois d´Arcyn. Janine Beyriek ere oso gertutik bizi du kartzela frantsesetan bizi den egoera. Atzo, guztiek Bilbon egin zuten topo.
Iñaki Hernando (anaia, Juan Carlos, kartzelan hil zen 1997an)
1. Anaia duela zortzi urte galdu genuen Albaceteko espetxean, baina antzeko egoeran akabatu zituzten Oihane Errazkin eta Kotto duela gutxi, eta beste asko espetxeetan edo errepidean. Sakabanaketak bere horretan dirau, eta ondorioek ere hortxe jarraitzen dute. Preso bat kartzelan hiltzen den bakoitzean, berriro gauza bera pasatzen duzu, eta konturatzen zara ez dela iraganeko historia pertsonala edo familiarra. Hau gizarte mailan gainditu gabe dagoen arazoa da. Egoera pertsonalaz gain, egoera orokorra da garrantzitsuena. Hemendik aurrera halakorik berriro ez gertatzea da funtsezkoena. Urte asko dira PSOEk sakabanaketa indarrean jarri zuela, EAJren laguntza eta oniritzi konplizearekin. Hasieratik ondorio oso latzak pairatu ditugu familiek, presoek bai eta lagunek ere. Gero, PP egon zen eta ildo beretik jarraitu zuen. Orain, Zapaterorekin gauzak ez dira aldatu: Estatu espainolak eta frantsesak errepresioa areagotu dute.
2. Itxaropentsu etorkizunari begira. Dena den, presoen eta senideen eskubideen urraketak konponbiderako oztopo handia eta nabarmena dira; are gehiago, bizi dugun une politiko honetan. Bidegabekeria hori mozten ez dugun bitartean, ez dago aurrera egiterik. Ezinbestekoa da Kolektiboaren ekarpena.
4. Ekimen guztiek dute balioa, ostiraleko enkarteladak, bisitak... manifestazio hau lan ildo berriari hasiera emateko abiapuntua izan beharko litzateke. Dena den, gaur atzo ez dira eragile guztiak egon, eta egon ez diren horiei, EAJ eta EAri, zintzotasunez jokatzeko eskatuko nieke. Egoerak erantzukizunei aurre egitea eskatzen du.
Polentxi Goikoetxea (Bixente Goikoetxearen anaia)
1. Orain Saint-Maur espetxean dago eta beste garai batzuekin alderatuta, lasaiago dago. Harekin harreman zuzenagoa dugu, eta, alde horretatik, lasaiago gaude. Baina hori, senide gisa, salbuespen bat da. Eta nola bizi dugun? Bada, errepidean gora eta behera mila kilometro eginez, eta ustekabeak, beti negatiboak, jasoz. Bois d´Arcyn egon zenean, adibidez, itotzeko larrian egon zen. Alboko ziegan sua egin zuten eta harena kez betetzen hasi zen. Bere burua oihal busti batekin lurrera bota zuen eta konortea galtzear zegoenean atera zuten. Bere laguna jipoitu zuten, eta isolamendu-ziegan biluzik sartu. Horrelako gauzak asteroko edo hileroko ogia izan ditugu. Preso baten senide izan baino lehen, beste batzuen egoera ezagutu dut, eta ez dakit sekula ikusi diren gaur egun dauden baldintzak; badirudi edozertarako eskuak libre dituztela. Zer dela eta, bat-batean hainbeste gogortu? Badirudi kalean jendea mugitzen edo zerbaiten bidea argitzen hasten dela ikusten dutenean, presoei egur gehiago ematen dietela. Politikoki nola erabiltzen dituzten erakusten duen adibidea da.
3. Ez daude kartzelan lapurrak direlako, baizik eta gatazka politiko baten ondorio direlako. Ondorioz, badute zeresana. Haien esku-hartzea ziurtatzea edo erraztea, edota Euskal Herriratzea, sekulako aurrerapausoa izango litzateke. Estatuen aldetik ez dugu ustezko talante berri horren adibiderik ikusten.
4. Herriak, gizarteak, erakundeei erakutsi behar die benetan zerbait egin behar dela.
Janine Beyrie (Lorentxa Beyrie-ren ama)
1. Egoera biziki larria da. Nicolas Sarkozyren politikarekin, gauzak biziki gogortu dira denontzat, euskal preso politikoentzat eta besteontzat. Sobera jende dago presondegietan eta kanpoan ezagutzen dugun errepresioa barruan ere sentitzen da. Egoera gogortzen ari da, hori baita Estatuaren politika.
3. Gatazka ez da bukatuko, preso politikoek ez badute iritzia ematen. Garrantzitsuenak presoak eta militanteak dira. Ez dugu deus eginen haiek ez badute parte hartzen. Herriarentzat gehien ematen dutenak horiek dira.
4. Gure egoera Iparraldean aski berezia da, ez dugu inguruan babes handirik sentitzen. Jendeak ez daki eta ez du jakin nahi badirela euskal presoak. Hori ukapena da, eta guretzat biziki gogorra da. Guretzat biziki garrantzitsua da babesa sentitzea. Oxigenoa hartzen dugu horrelako manifestazioekin.
Larraitz Iparragirre (Marixol Iparragirreren ahizpa)
1. Marsellako kartzelan jarraitzen du Marixolek, urrunduta, Baionatik 700 kilometrora. Patio ordutan poliziak zainduta jarraitzen du, erabat isolatuta. Euskal preso politiko bakarra da Marsellan. Patiorako eta gimnasiorako ordubete du egunean, eta hortaz aparte ezin du bestelako ekintzetan parte hartu. Ziegatik ateratzen duten bakoitzean, igaro behar dituen pasilo guztiak erabat ixten dituzte, beste presoekin elkar ez dadin. Oraindik ez dakigu eginiko azken gose eta egarri grebak zer nolako ondorioak ekarriko dizkion. Mikelek (Albisuk) gose eta egarri greba egin zuenean, sendagileak berak, ez zuela irabaziko eta ea hil nahi zuen galdetu zion. Kartzelatik konorterik barik edo hilik aterako zela esan zion. Espetxera itzultzean, medikuarengana joan eta Mikelen mediku bera zela ohartu zen Marixol. Sendagilea eskatu zuela esan zuen, ez torturatzailea. Ez du inolako mediku frogarik egiteko aukerarik izan; beraz, zehazki ez dakigu gose eta egarri grebek ondoriorik izan duten. Bere kabuz eta kontura zaintzen ari da.
2. Senide modura, ez dugu aldaketarik ikusten, eta izatekotan, txarrera izan da. Sakabanaketa politikan buru-belarri sar- tu dira, kartzeletako egoera gero eta txarragoa da, gero eta preso gehiago dago isolatuta. Protesta egiteko gelditzen zaien bide bakarra mitardean sartu edo gose eta egarri greba egitea da. Senide gisa, ez naiz itxaropentsu sentitzen, ez baita inondik inora borondaterik ageri egoera aldatzeko.
3. Kolektiboa osatu eta bizi dugun gatazka politikoaren ondorio zuzena den heinean, bake prozesurako mahai hipotetikoan ezinbestekoa da presoak bizirik egotea.
4. Lizarra-Garazitik aurrera presoen gaia ahazten hasi zen. Orain berriro kaleratzen hasi da; ez da gai politikoa, giza eskubideen errespetuaren aldeko apustua baizik.
Jone Balerdi (Juankar Balerdiren arreba)
1. Egunero eskubideen urraketa bat dago. Eskubideez asko hitz egiten da, baina gureak, presoenak eta senideenak, ez dira kontutan hartzen. Urraketak etengabeak dira: telefono deiak egunetik egunera motzagoak dira, eta ia ez dute denbora hitz egiteko, lagun batek bisita egiteko baimena lortzen ez duenean, vis-ak astean zehar jartzen ari dira, euren hizkuntza askotan ezin dute erabili...
2. Senideok esperantzari heltzen diogu, baina hitz asko entzuten dugun arren,praktikan ez dugu ezer ikusten. Gure egoerak berdin jarraitzen du; esango nuke, gainera, okertu egin dela. Bisitak egiteko milaka kilometro egiten jarraitzen dugu, eta espetxe barruko egoerak okerrera egin du. Presoak lehenbailehen hemen egoteko esperantza dugu, baina, hitzetatik aparte ez dugu ekintzarik ikusten. Zenbait alderdiri euren interes partidistak uzteko eta herri honi behar duen irtenbidea emateko eskatuko nieke.
3. Preso eta senideok badugu zeresana; azken batean, gatazkaren ondorio gara. Denen iritzia kontuan hartuta iritsiko gara konponbidera.
4. Gizarteak jakin dezala presoak hor daudela, eta haien eskubideak urratzen direla. Preso eta senideon eskubideak aldarrikatu eta berotasuna jasotzeko gunea dira halako ekimenak.
Rosa Castillo (madre de Iñigo Makazaga)
1. La situación de los presos políticos vascos es muy dura, grave y dramática. Están viviendo momentos difíciles. El alejamiento es continuo. En nuestro caso, mi hijo está preso en Londres y sólo podemos ir a visitarle tres o cuatro veces al año. El aislamiento y el régimen de vida es realmente duro.
2. No creo que la situación esté bien. Aunque mucha gente ha apoyado esta manifestación, lo que para nosotros es una alegría, no hay más que ver a los políticos, al PNV. Mucho hablan de derechos humanos, pero serán los de otra gente. No están haciendo nada; el tema de los presos no les importa para nada y, con su silencio, parece que están dando el visto bueno a todas las medidas que se están adoptando contra ellos.
4. En los últimos añosno se había hecho una apuesta tan importante como esta manifestación. Se han unido bastantes fuerzas y eso es algo fundamental; porque ésa es la única forma de presionar.
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Ni el control detuvo la solidaridad.
Miles de aplausos y el grito aplastante de «Euskal presoak etxera» recibieron a los familiares de represaliados que, fotos en mano, fueron abriéndose paso entre las abarrotadas calles. Ni los controles pudieron poner freno a la solidaridad y los derechos de los presos quedaron plasmados en cada una de las pancartas y lemas coreados en la manifestación.
A las 17.45 bajaron los ocupantes de un autobús y se sumaron a la cola de la manifestación, que en esos momentos estaba a unos 200 metros de la plaza Aita Donosti. La razón de la demora no era otra sino el control que la Guardia Civil había colocado en Eibar, en la mitad de la autopista y en plena curva. Sobre las 16.30, quienes sí habían logrado llegar a Aita Donostia empezaron a recibir llamadas en los móviles alertando de lo que estaba ocurriendo en Eibar. «Dicen que hay muchos autobuses retenidos, que la gente se ha bajado y ha plantado cara a los guardias civiles gritándoles ‘alde hemendik’», comentaban. Y, en efecto, algunos de los autobuses que se vieron implicados en el control llegaron a Bilbo a las 18.00.
«Pensábamos estar aquí paralas 16.15 y ya ves, son las 18.00. Hemos salido de Bergara y al llegar a la autopista estaba el control. Desde una furgoneta, una joven les ha dicho que ‘no hay derecho a esto’. Entonces, le han echado los pinchos al vehículo y un guardia civil con pistola en mano le ha dado una patada a la furgoneta. Al ver eso, los de los autobuses que estábamos cerca, que eramos unos seis, hemos decidido bajar para defenderla y, entre todos, hemos cortado la carretera. Hemos cogido los pinchos y los hemos tirado al otro lado. Al final, nos han devuelto los documentos de identidad y nos han dicho que nos fuéramos», relató a GARA un testigo de los hechos.
Pero, sin duda, el comentario más escuchado ayer en Bilbo fue la magnitud de la movilización. Quienes se habían sumado a ella en la cabeza en cuestión de segundos se quedaron en la cola. Antes de que echara a andar la marcha, la calle Autonomía y el resto del recorrido estaban literalmente tomados. Entre aplausos y al grito de «Euskal presoak etxera» fueron recibiendo a los familiares de presos políticos vascos que portaban los retratos de los represaliados.
La exigencia de que los presos estén en Euskal Herria y la denuncia de la vulneración de derechos centraron la multitudinaria manifestación de ayer. Jabi Garmendia Kroke conoce muy bien el siginificado de la palabra dispersión y lo que supone la política penitenciaria. El jueves quedó en libertad tras pasar 21 años preso.
«Aunque mucho se habla de que corren nuevos tiempos, lo cierto es que no se notan dentro. Siguen en vigor las medidas impuestas por el PP, es más, algunas cárceles que antes no las aplicaban ahora sí lo hacen Los presos están luchando por el reconocimiento de su estatus político y su derecho a participar porque, aunque algunos lo intenten ocultar, son y quieren ser un agente más. El Colectivo tiene su mano tendida», resaltó a este diario.
Poco a poco, las pancartas con los derechos reivindicados en el manifiesto de Ibaeta fueron llegando al Ayuntamiento. Como colofón al acto allí realizado, Aloña Jauregi entonó los siguientes versos:
«1.800 mendeko gaiak kanta zituen txirritak/ beste mende bat begiraturik irakatsi zuen Gernikak/ belaunaldien adimenean irauten du ika-mikak/ hainbat mendeko zauri lehertuen ezkilaren errepikak».
«Herri txikien unibertsoan sortu ginenez bat gehio/ izatearen iraupenari borrokatzea dagio/ bihotz beroak horma artean hertsi dituzte propio/ jakinguria ireki behar beste horrenbeste lehio».
«Jakinguria berbihurturik etorkizuneko fede/ giltzapetuen sufrimendua sentituz bakoitzak bere/ ahalegin hori eraikitzean izan zintezke zutabe.../ gure paisaia ñabar sendo hau nola marraztu zu gabe?».
«Eta leihoa zabaldu eta beste aldera irria/ historiari galdetzen diot iragaz dezan orria/ gure baitako herri zahar honek munduan duen neurria;/ zure eskuen, gure gogoen biharko Euskal Herria».
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Un compromiso con la acción de cada día.
Las calles de Bilbo volvieron a llenarse ayer de pasos en favor de los derechos de los prisioneros. Aunque puede parecer un clásico de nuestro paisaje político, la de ayer no fue una más del rosario de manifestaciones en favor de los presos políticos vascos que, en el cambio de año, se celebran en las calles vascas. La de ayer fue una manifestación, tal como lo destacaron los impulsores del Foro de Ibaeta, en la que se dio cita un amplio espectro del mundo político, social, sindical, cultural; una representación amplia y plural, en definitiva, de la sociedad vasca. Miles y miles de ciudadanos anónimos respaldaron con su presencia el camino emprendido por los agentes firmantes de un compromiso que explicita los derechos básicos a respetar a los presos y presas y que, al mismo tiempo, respalda la legitimidad de la interlocución política del colectivo de prisioneros y prisioneras cara a su participación en un proceso que aboque a este país a una paz justa y duradera.
Frente a las tentaciones de abordar la cuestión de los presos con un prisma exclusivamente humanitario, pese a las pretensiones de vincular sus derechos a la existencia de unas determinadas condiciones, frente al propósito de desnaturalizar la identidad misma de ese colectivo de setecientas personas, los firmantes del compromiso presentado el pasado diciembre hacen una apuesta integral por el derecho de los presos y las presas a estar en Euskal Herria, a estar cerca de sus familias, pero también a estar agrupados y en contacto estrecho con la comunidad política de la que forman parte en un momento que puede ser determinante cara a decidir cómo será la futura Euskal Herria.
En esa apuesta, los firmantes del acuerdo lejos de caminar solos se han encontrado, ayer en las calles de Bilbo, y se encontrarán, todos los días en las calles de cualquier localidad vasca, con una mayoría social que, sin prestarse a las muestras de solidaridad que no cuajan en acciones prácticas, mantiene una acción sostenida en el tiempo en favor del reconocimiento de los derechos de las personas presas. Porque, el acuerdo de Ibaeta es un compromiso con la actuación colectiva, con el trabajo en el día a día, ese mismo esfuerzo que ha hecho posible hacer a la sociedad vasca partícipe de las reclamaciones de los presos y sus familiares, esa misma dedicación que, salvando ausencias, ha permitido estructurar un foro que debe ser catalizador de una dinámica definitiva para traer a los presos a casa.