Salhaketa denuncia el trato a transexuales en Langraitz.
Salhaketa denunció ayer el trato recibido por la transexual María Jesús Lastra en Langraiz. Aseguraron que estuvo recluida en un módulo masculino, y durante los días que duró su ingreso en la prisión alavesa «vivió en unas condiciones higiénicas, sanitarias y de trato del funcionariado precarias». Han puesto una denuncia en el Juzgado de Bilbo.

María Jesús Lastra actualmente se encuentra presa, junto con las también transexuales Fany Suárez, Elián Paredes y Cindy Carballido en el módulo III de la prisión asturiana de Villabona. Al igual que le sucede en este penal, Lastra también estuvo recluida en un módulo masculino en Langraiz.
Salhaketa denunció que a ella y a sus compañeras, pese a tener su identidad y apariencia completamente femeninas, al no haber cambiado aún el género de su documentación oficial, así como al no haber podido realizar un cambio quirúrgico de su genitalidad, les condenan a una clasificación penitenciaria como hombres.
Según Salhaketa, «esto supone una intensificación de las discriminaciones que ya sufren como presas y como transexuales, así como una multiplicación de sus condenas judiciales, puesto que están cumpliendo en un módulo penitenciario que no es el que les corresponde a su identidad sexual».
Asimismo, durante los diez días que Lamar permaneció reclusa en Langraiz aseguró que «fueron suficientes para ver y observar las vulneraciones de derechos que se cometen».
En cuanto a las condiciones higiénicas de la celda que le asignaron en la prisión alavesa, denunció que su habitación «no estaba bien ni para un perro». El wáter estaba lleno de mierda, había un olor insoportable y no se me facilitó ni sábanas ni mantas para dormir. Pasé los días tirada en un cacho de esponja que hacía de colchón».
También denunció la «precaria» asistencia sanitaria. «A pesar de llevar aprobado por el equipo médico mi tratamiento hormonal, lo solicité y en los diez días que duró mi ingreso en Nanclares, no vinieron a traerme nada». Apostilló que tampoco recibió el tratamiento derivado de su asma crónica.
Por último, Salhaketa criticó el trato de algunos funcionarios. Pese a su condición de transexual, Lastra fue tratada en Langraiz como varón, por lo que fue cacheada por funcionarios masculinos. Al respecto, denunció que «me registraban con muy malos modos», y aseguró que tuvo que compartir ducha con el resto de reclusos.
Salhaketa ha entregado la denuncia de Lastra al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Bilbo, «con la intención de que no se repita esta situación».