Mueren dos militares españoles en una explosión ocurrida en una fragata de la armada.
El cabo primero Francisco Javier Pérez Castrillo, de 28 años y natural de Bilbao, y el marinero Erik Noval Gómez, natural de Cambre (A Coruña), de 20 años fueron las víctimas de la explosión.

El cabo primero Francisco Javier Pérez Castrillo, de 28 años y natural de Bilbao, y el marinero Erik Noval Gómez, natural de Cambre (A Coruña), de 20 años fueron las víctimas de la explosión a bordo de la fragata 'Extremadura', en el Arsenal Militar de Ferrol.
El almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza, indicó hoy en Ferrol que se ha abierto investigación para determinar las causas de lo ocurrido, debido a una explosión en la zona de calderas de la fragata.
El siniestro ocurrió sobre las 2.20 horas de hoy, cuando se produjo una explosión de una tubería de vapor del sistema de propulsión de la fragata 'Extremadura', que estaba en funcionamiento en régimen automático a esa hora porque iba a salir a la mar para participar en las pruebas de la fragata 'Méndez Núñez', la última de las cuatro que construye Navantia-Ferrol para la Armada española.
Por causas aún por determinar, se produjo una explosión que se extendió a la zona de calderas y en el rescate tuvieron que intervenir tanto los bomberos del propio Arsenal Militar de Ferrol, como los del Parque de Bomberos de la ciudad, que recibieron el aviso sobre las 2.30 horas de hoy.
Las labores de rescate de los cuerpos sin vida de los dos militares se vieron dificultadas debido al difícil acceso y a la elevada temperatura que existía en el interior del buque, por lo que se tardó más de una hora en recuperar los cuerpos. Al lugar se desplazó una ambulancia medicalizada del 061, que no pudo hacer nada por las víctimas, a las que se les realizan las autopsias en un hospital de Ferrol.
ATENCIÓN A LOS FAMILIARES.
Francisco Javier Pérez Castrillo, de 28 años y natural de Bilbao, había ingresado en la Armada en 1997 y formaba parte de la tripulación de la fragata 'Extremadura', desde 2003, donde era cabo primero. Por su parte, Erik Noval Gómez, de 20 años y natural de Cambre (A Coruña), era marinero y había ingresado en la Armada en 2003, incorporándose a la fragata en la que se produjo el siniestro en marzo de 2004.
Los dos militares fallecidos estaban solteros y la Armada ya ha dado aviso de lo sucedido a sus familiares, que están siendo atendidos psicológicamente.
La fragata 'Extremadura' fue entregada a la Armada en 1976 y estaba previsto que fuese dada de baja en 2009, aunque no iba a ser desguazada, para su exhibición en un museo en Cantabria. La 'Extremadura' y la 'Asturias' son las dos únicas fragatas de la serie 'Baleares' que seguía en activo. Las otras tres ya han sido dadas de baja en el proceso de modernización de la flota iniciado por la Armada española con el encargo de la construcción de las fragatas F-100 a Navantia.
Bomberos dicen rescate fue 'penoso' por altísima temperatura sala.
Un portavoz del cuerpo de bomberos de Ferrol reconoció hoy que el trabajo de rescate de las dos víctimas mortales de la explosión ocurrida esta madrugada en la fragata 'Extremadura' resultó 'muy penoso' debido a las altas temperaturas que se registraban la cámara de calderas, 'entre 150 o 200 grados', precisó.
Según explicó, el operativo de rescate se realizó por relevos, debido a los difíciles accesos entre los pasillos y las escaleras del buque y a las condiciones de la cámara de calderas, 'para que los efectivos de bomberos pudiesen salir a respirar', argumentó.
'Bajamos siguiendo las instrucciones de la tripulación debido a la dificultad que tienen los accesos al interior de cualquier barco', indicó este portavoz de los bomberos, quien apuntó que fueron seis efectivos, 'un cabo y cinco bomberos' los que se desplazaron hasta el lugar del siniestro.
Ya en el interior de la zona siniestrada, continuó, 'había una cantidad muy alta de vapor y la temperatura de la sala rondaba los 150 o 200 grados, lo que dio lugar a que el trabajo se volviese muy penoso', comentó.
Según relató, los cadáveres de ambas víctimas, el cabo primero Francisco Jesús Pérez Castrillón y el marinero E. Noval Gómez, fueron localizados 'con gran dificultad entre todo un amasijo de hierros' que había en la cámara donde se registró la explosión.
'En un primer momento desconocíamos con qué nos íbamos a encontrar, por lo que, con la ayuda del propio personal del buque, estudiamos la situación para descartar que pudiese haber mercancía peligrosa en las proximidades del área afectada que diese lugar a otra explosión', concluyó.
Se abre una investigación por la muerte de los militares en Ferrol.
El funeral por los dos soldados fallecidos por la explosión de una caldera de la fragata Extremadura se oficiará este martes. El cabo primero y el marinero han sido los únicos afectados por el escape producido cuando el barco iba a zarpar. La "Extremadura" es una de las fragatas más antiguas de la Armada.
Los dos fallecidos por la explosión en la caldera de la fragata "Extremadura" que se encontraba en Ferrol, recibirán sepultura mañana. A las doce del mediodía se celebrará un funeral de cuerpo presente en la iglesia castrense de San Francisco.
El Estado Mayor de la Armada ya ha indicado que se ha abierto una investigación para determinar las causas de la explosión. Los cuerpos del cabo Francisco Pérez, de 28 años y de su compañero, Erik Noval, de 20 años, llegaron a primera hora de la tarde de este lunes al Tanatorio de Ferrol, donde que se oficie el funeral de cuerpo, al que está previsto que asista el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza.
EL siniestro ocurrió en el interior de la fragata "Extremadura" , que fue entregada a la Armada en 1976 y que está previsto que sea dada de baja dentro de cuatro años para convertirse en un museo flotante. El accidente se produjo a la 2 de la madrugada, fue una explosión en una tubería de vapor del sistema de propulsión antes de que el buque participase en unas maniobras.
La explosión se extendió a la zona de calderas, donde uno de los fallecidos ya había advertido de su peligrosidad. El rescate tuvo que realizarse a una temperatura cercana a los 200 grados. "Fueron unas condiciones muy duras por el calor y por la escasa visibilidad. Había además una cantidad muy alta de vapor y una gran cantidad de amasijos de hierros" , explica el portavoz de los Bomberos, Enrique Suárez. La Armada ya ha iniciado una investigación para determinar las causas de la explosión que causó la muerte de los dos jóvenes militares.