Aitziber Berrueta: «Lo que les jode es que miles de personas nos apoyaron».
Aitziber Berrueta, que fue agredida junto a su madre y sus hermanos Imanol y Enekoitz tras la manifestación que se celebró el sábado en Donibane, destaca que el motivo de la irrupción policial es que «les jode que miles de personas nos hubieran mostrado su apoyo el sábado por la noche». Junto a ello, reconoce que, tras estos hechos, se siente atemorizada y destaca que la actuación policial fue totalmente injustificada.

«Está claro que a la Policía le jode que el sábado por la noche hubiera miles de personas, gentes que eran del barrio y de otras zonas de Iruñea,que nos mostraron su apoyo», señaló ayer Aitziber Berrueta a GARA, horas después de que resultara agredida por los agentes que vigilaban la movilización, junto a sus hermanos Enekoitz e Imanol y su madre. La agresión, de la que también fueron objeto otros manifestantes, se produjo tras la movilización que reunió a unas 4.000 personas en el barrio iruindarra de Donibane para denunciar la anulación de la sentencia que condenó a diez años de cárcel a Pilar Rubio por «proposición del asesinato» de Angel Berrueta, que fue cometido por Valeriano y Miguel José de la Peña.
«Entraron en la plaza de la iglesia de La Asunción. Imanol estaba allí y les dijo que se fueran porque no pasaba nada.Entonces, empezaron a pegarle. Si no llegan a entrar en la plaza, no hubiera pasado nada de nada», relata.
Aitziber Berrueta reconoció que lo sucedido «nos ha afectadofísicamente, por los golpes que nos dieron, y síquicamente», hasta el punto de que «llegas a tener miedo de andar sola por la calle».
«Miedo justificado» .
En este sentido, recuerda que en una carta publicada recientemente en los medios de comunicación, su madre reconocía tener miedo por lo que le pudiera pasar a sus hijos.
«El miedo que tenía la ama, ahí está.Es justificado. Yo estoy pensando que tengo un riesgo por ir sola por la calle. Si han hecho algo así en medio de una multitud, ¿qué va a pasar cuando me pillen a mí sola o cuando pillen a mis hermanos solos?», pregunta.
Pese a reconocer que tiene miedo a salir de casa, Aitziber Berrueta subraya que «hay salir, porque no te puedes quedar encerrada. Tengo mi trabajo, tengo mis actividades y tengo cosas que hacer».
La agresión a tres de los hijos de Angel Berrueta y a su viuda es, para Aitziber, «la gota que colma el vaso. Primero, te matan al aitay luego tampoco te dejan en paz. Además, sueltan a quien provocó todos los hechos y, encima de todo, te pegan impunemente. No sé cómo describirlo».
La familia de Angel Berrueta ha denunciado en varias ocasiones que ha recibido llamadas telefónicas de carácter amenazante en su domicilio. El establecimiento en el que se produjo la muerte de Berrueta, en la calle Martín Azpilikueta del barrio de Donibane, también resultó atacado.
Aitziber Berrueta relata que el sábado «todo había ido excepcionalmente bien. No había pasado nada y había acudido mucha gente. Y de repente, empezaron los golpes. Nunca viene al caso algo así, pero en esta ocasión menos que nunca».
Explica que después de que su madre, Mari Carmen Mañas, leyera un texto en la explanada de la iglesia de La Asunción y terminase la movilización, la gente allí congregada «se acercaba a donde estábamos la familia para saludarnosy darnos ánimos. Otros se estaban despidiendo para irse a su casa o para ir hacia el Casco Viejo o a dónde quisieran ir un sábado por la noche. De repente, pasó toda la movida. Todavía no me lo puedo llegar a explicar».
Aitziber Berrueta también subraya que el apoyo que han recibido por parte de la ciudadanía es fundamental para familia. «Ya lo dijo la ama en una carta, que sí hemos llegado hasta donde hemos llegado es por los ánimos que hemos recibido de toda la gente. Aunque luego lleguemos a casa y estemos como estamos».
Gurasoak pide una reunión con Vicente Ripa.
Gurasoak, colectivo al que pertenecía Angel Berrueta, pedirá una entrevista con el delegado del Gobierno español para mostrarle su malestar por lo sucedido. «Más allá de talantes, Ripa es el máximo responsable de lo que ocurrió», señaló Mikel Vázquez. Hay que recordar que el día 3 Imanol Uria e Inaxio Olabezela denunciaron malos tratos tras ser detenidos por la Policía española horas después de una manifestación prohibida. La Delegación guarda silencio sobre este asunto desde entonces.
La denuncia de la familia se ampliará a otros afectados.
La viuda y los tres hijos de Angel Berrueta que fueron agredidos tras la manifestación presentaron ayer una denuncia, a la que se sumarán en los próximos días particulares y organismos, como Gurasoak.
Jokin Elarre, abogado de este colectivo, estimó, en declaraciones a GARA, que pueden ser unas cuarenta las personas que recibieron golpes de la Policía española y que estarían dispuestas a iniciar acciones legales.
Policontusiones.
La denuncia de la familia Berrueta-Mañas está acompañada por los correspondientes partes médicos tras recibir porrazos y patadas.
El diagnóstico de Enekoitz e Imanol Berrueta señala que resultaron policontusionados. Enekoitz, que fue el más afectado, recibió golpes en la cabeza, en el cuello, en el tórax, en la mano, en el codo, en la espalda y en la cintura. Las contusiones son de forma alargada y se corresponden con una porra.
La denuncia relata, además, que Enekoitz Berrueta fue insultado cuando reclamó el número de placa de los policías que le agredían. Finalmente, no se lo dieron.
Aitziber Berrueta, por su parte, presenta una contusión en la zona lumbar derecha y otra contusión y un hematoma en el muslo izquierdo. En el escrito también se añade que Mari Carmen Mañas fue zarandeada por los agentes de la Policía española.
La denuncia presentada por la familia Berrueta recoge que la irrupción policial en la plaza de La Asunción fue «innecesaria».
Por otra parte, medio centenar de personas se concentró el sábado en Agoitz para denunciar los incidentes que ha protagonizado la Guardia Civil últimamente y reclamar su retirada de Euskal Herria.