Iruñea Berria opina que Pamplona por el Civismo busca el «control social».
«Una ordenanza que pretende regular en el mismo plano las deyecciones de los perros con la posibilidad de repartir información en la calle, mezclando derechos fundamentales como el de la libertad de expresión con problemas de conciencia cívica, es una auténtica aberración democrática», denunciaron ayer los miembros de Iruñea Berria en referencia a la campaña ‘‘Pamplona por el Civismo’’.

Aseguraron que la ordenanza es «un intento de la derecha por incrementar el control social e imponer su pensamiento único con un doble instrumento: una ordenanza sancionadora y una campaña engañosa», y consideraron necesario definir unas bases para que se lleve a cabo la «democratización» del Ayuntamiento de Iruñea. Así, defendieron el derecho de todas las personas a presentarse a las elecciones, abogaron por un modelo «abierto y participativo», exigieron la transparencia y el acceso «fácil e inmediato a toda la información», apostaron por una sociedad estructurada y crítica, y recalcaron que la vía pública «tiene que ser un espacio democrático donde se exprese la ciudadanía».
Apostaron por impulsar la cultura y resaltaron que «ejemplos como Civican resumen el modelo de consumo y privatización que promueve el Ayuntamiento». Por último, señalaron que «es obligación del Ayuntamiento procurar el acceso a una vivienda digna», y que «para eso es imprescindible sacar este derecho del sucio negocio en el que la han convertido los especuladores y los políticos corruptos».