Aplazan la vista por un robo que desembocó en tiroteo mortal entre agentes de la Guardia Civil española y un guardaespaldas de una edil del PSOE en Donostia.
El juicio que se iba a celebrar ayer en Donostia por un intento de atraco que desembocó en un tiroteo mortal tuvo que ser aplazado ante la ausencia de dos de los testigos. Los hechos se remontan al 2 de abril de 2002, cuando Joseba Andoni Urdaniz, escolta de una edil del PSE, moría por balas de la Guardia Civil española.

Según la versión oficial, los agentes se disponían a detener a cuatro personas que, supuestamente, iban a robar en una sucursal bancaria en el barrio donostiarra de Larratxo. Urdaniz confundió a estos guardias con integrantes de ETA, lo que dio origen a un intercambio de disparos. El escolta falleció y un agente resultó herido en una pierna.
El juicio aplazado ayer se refería al supuesto intento de atraco y es independiente del procedimiento que se abrió en su día por la muerte del guardaespaldas. Este fue archivado por un juzgado de la capital guipuzcoana, que rechazó que el fallecimiento de Urdaniz fuera «homicidio por imprudencia». La decisión fue recurrida al Tribunal Supremo por la familia del escolta.