Endurecen la «legislación antiterrorista» en el estado frances.
Los jueces podrán imponer hasta 30 años de prisión a los «jefes de bandas terroristas» (antes, hasta 20 años), y 20 a sus integrantes (antes, 10 años). Pueden prolongar el periodo de detención sin comparecencia judicial de cuatro a seis días. Se obligará a las compañías de móviles y de proveedores de internet a almacenar, durante un año, los datos de las conversaciones telefónicas o mediante e-mail.

La Asamblea Nacional francesa aprobó ayer, con los votos de la mayoría parlamentaria de derecha (UMP y UDF), una nueva ley que agrava las sanciones penales contra los condenados por «terrorismo», incluidos los independentistas vascos, y aumentará la videovigilancia en transportes y espacios públicos.
El opositor PS no quiso oponerse al texto y optó por una abstención «constructiva y responsable». Sólo comunistas y verdes se opusieron a un texto que prevé el endurecimiento de la legislación, un resultado que mereció los parabienes del ministro de Interior, Nicolas Sarkozy: «la lucha contra el terrorismo en Francia no se ha presentado como un asunto de derechas o de izquierdas, sino en una continuidad sean cuales sean los gobiernos».
Esta ley amplía los ya amplios márgenes de la lucha antiterrorista. Fue esbozada en verano, como respuesta a los atentados que golpearon Londres en julio. Las compañías de transporte de pasajeros deberán proporcionar los nombres y datos de sus viajeros.