Landa pide que las diferencias políticas no impidan acuerdos sobre las víctimas del terrorismo.
El titular de Derechos Humanos ha dicho que además de las víctimas del terrorismo, "existe otra gran bolsa de sufrimiento, que es todo lo que tiene que ver con la política penitenciaria, con la penal y procesal".

El nuevo director de Derechos Humanos del Parlamento vasco, Jon Landa, ha instado hoy a "trenzar consensos" de forma "delicada" entre todos en favor de las víctimas del terrorismo, con el fin de evitar, posteriormente, que "los reviente el choque de proyectos políticos".
En una entrevista concedida al programa "El Punto" de ETB, Landa ha precisado que las personas que han sufrido el asesinato de familiares necesitan "un arrope social y sentir que en el conjunto de la sociedad todos se alinean con ellos". A su juicio, debe haber "un reconocimiento de que existe ese sufrimiento" que "debe desaparecer" y ha considerado que esto se debe materializar mediante "actos simbólicos" en las calles y en los ayuntamientos vascos, como con la creación de monolitos, etc.
En este sentido, ha apuntado que, "si eso es así", hay que "trenzar los consensos de manera delicada", con el fin de evitar "que luego el choque de proyectos políticos que hay detrás de los colectivos revienten los consensos" en esta materia.
Presos.
Landa ha dicho que "hay varias bolsas de sufrimiento o distintas violencias ilegítimas que alimentan el conflicto vasco" y ha precisado que, además de las víctimas del terrorismo, "existe otra gran bolsa de sufrimiento, que es todo lo que tiene que ver con la política penitenciaria, con la penal y procesal".
"De nuevo, nos encontramos con caras y con personas que sufren y que nos deben merecer el máximo respeto. Son aproximadamente entre 600 y 700 los presos que tienen que ver con delitos del terrorismo que están, además, sometidos a una política de dispersión, tanto en el Estado español como francés. Eso repercute directamente en un daño añadido, innecesario e injusto a todos sus familiares que, en absoluto, han sido condenados por ningún tipo de delito", ha precisado.
En su opinión, esta situación "se tiene que denunciar con serenidad, pero con absoluta firmeza, incluso desde la propia lógica de lo que es el Estado de Derecho, donde articula una política penitenciaria, una respuesta a las personas delincuentes, desde el punto de vista de dar alguna oportunidad para que éstas se reinserten".