El fiscal reduce las penas que pedía contra cinco jóvenes navarros.
El fiscal de la Sección Segunda de la Audiencia Nacional española redujo ayer sensiblemente las peticiones contra cinco jóvenes navarros, que iban a ser juzgados en base a testimonios obtenidos durante el periodo de incomunicación, tras el cual se denunciaron torturas.

Así, rebajó la petición contra Ibai Aiensa de 16 años a 4 por no poder demostrar que pertenecía a ETA en 1999, cuando estallaron unos explosivos que presuntamente transportaban en un coche. Unicamente le acusó de «tenencia de explosivos» y Aiensa aceptó la pena.
Con Sergio Medina e Iker Isiegas sucedió algo similar, ya que el fiscal bajó de los 7 años iniciales para el primero y 11 para el segundo a tres para ambos, también por «tenencia de explosivos».
En el caso de Pol de Miguel y Sagrario Ortigosa, la petición se redujo de los siete años por «colaboración» a un año y nueve meses por «encubrimiento». Todos aceptaron la rebaja.
Con esta pena, De Miguel abandonará la prisión el próximo martes al haber cumplido la totalidad de la condena impuesta, según informaron fuentes jurídicas.
Familiares de los procesados denunciaron a comienzos de mes que la tramitación de esta causa, «que estaba metida en un cajón de la Audiencia Nacional», fue acelerada después de que Ibai Aiensa fuera puesto en libertad en febrero tras agotar el periodo de prisión preventiva y una campaña mediática criminalizase al joven de Berriozar y se reclamara su vuelta a la cárcel.
En marzo fueron detenidos Aiensa, Isiegas, De Miguel y Medina y, según denunció el movimiento pro amnistía, las declaraciones realizadas bajo la incomunicación fueron distintas a las realizadas cuando se hallaban en libertad.