El Supremo español da ahora validez a una prueba de ADN.
Cabe recordar que el preso político denunció haber sufrido torturas por parte de la Policía autonómica (Ertzaintza).

El Tribunal Supremo confirmó ayer la pena de seis años de prisión que la Audiencia Nacionalimpuso a Orkatz Gallastegi, al estimar ahora «la validez» de una prueba de ADN que, según fuentes de Interior de Lakua, se le hizo al joven en dependencias de la Ertzaintza durante su detención. Esta prueba, según esas fuentes, consistiría en una muestra de estupo. Cabe recordar que el preso político denunció haber sufrido torturas por parte de la Policía autonómica.
Esta decisión contrasta con otra que el propio TS dictó el 12 de mayo absolviendo a Gallastegi por otros hechos, al considerar que la principal prueba incriminatoria, también un supuesto análisis de ADN de una muestra de saliva, se realizó sin control judicial y por tanto no tenía validez.
Ahora dice que «todo el protocolo para tomar muestras espontáneas y ajenas a cualquier compulsión personal se ha cumplido de forma escrupulosa (...) No hubo intervención de métodos o prácticas incisivas sobre la integridad corporal y la obtención de muestras no se realizó de forma directa».