Son ya siete las personas presas que han denunciado al ex-subdirector de Langraitz.
La situación que padecen las personas encarceladas en Langraitz sigue sorprendiendo cada día. Si el jueves se hablaba de dos intentos de suicidio, ayer la noticia era que otras dos mujeres presas han interpuesto una denuncia contra el ex-subdirector de Seguridad del centro, Mariano Merino, por posibles coacciones sexuales. Lo hicieron aprovechando que estaban llamadas a declarar en calidad de testigos. La cifra de demandantes asciende ya hasta las siete personas. Salhaketa ha asegurado que «no nos sorprendería» que en breve «hubiera más funcionarios imputados».

Las declaraciones que se están efectuando estos días en los juzgados de Gasteiz por las presuntas coacciones sexuales, económicas y de inducción al suicidio cometidas por el ex-subdirector de Seguridad de la prisión de Langraiz, Mariano Merino, están aportando nuevos datos. Dos mujeres presas que, en principio habían acudido para declarar en calidad de testigo, aprovecharon la ocasión para presentar una denuncia contra el imputado.
La primera de ellas lo hizo el pasado jueves. Afirmó que el acoso empezó en diciembre de 2004 y duró cerca de dos meses, durante los cuales Merino habría tratado de besarla varias veces, y en una de ellas habría llegado a agarrarla. Y agregó que no sucedió nada más porque ella no quiso. Aseguró, además, que antes de acudir a declarar un funcionario la visitó en la celda por la noche para advertirle de que si hablaba en contra de sus compañeros regresaría al primer grado. Expresó ante la juez su miedo a sufrir represalias. Otra presa que testificó ese mismo día aportó datos sobre un posible acoso a otra mujer presa.
La segunda denuncia llegó durante la jornada de ayer. Los hechos testificados serían similares al del resto de compañeras. Con ella, son ya siete las personas que han interpuesto una demanda contra Merino. Cuatro mujeres y tres hombres. Desde Salhaketa, Carlos Hernández subrayó que de este modo se confirma lo que el colectivo estaba barajando, que la primera denuncia interpuesta «sólo era un ejemplo de lo que podía estar sucediendo» en Langraiz.
El abogado de algunas de las personas denunciantes, Jaime Elías, que comparte este cometido con la abogada Marta Aldanondo, consideró «muy interesante» el hecho de que presas que en la información reservada y en prisión «por razones obvias no tuvieron valor y no quisieron decir nada», lo hagan ahora ante la juez encargada del caso.
«Secreto a voces».
Agregó que durante el día de ayer declaró un preso del que apareció una carta suya en la información reservada de Instituciones Penitenciarias y en la que indicaba que durante su estancia en Langraiz le comentaron que el entonces subdirector de Seguridad realizaba visitas nocturnas al módulo de mujeres. Indicó que «eso era un secreto a voces» y que en los años en los que Merino estuvo en las prisiones canarias, ya tuvo «varios episodios similares».
Elías anunció que se ha solicitado a través de la juez que se informe por parte de Instituciones Penitenciarias si al imputado se le ha abierto algún expediente o si hay constancia de que se hayan podido producir hechos similares en otros centros penitenciarios.
Afirmó que antes de denunciar las posibles coacciones judicialmente, una de las presas acudió a la subdirectora de Tratamiento de Langraiz con el fin de contarle lo sucedido, ya que le estaba afectando síquica y físicamente, y ésta le dio credibilidad. Las declaraciones de funcionarios y personas presas en Langraiz proseguirán el próximo lunes.
Mientras todo esto sucedía dentro del Palacio de Justicia gasteiztarra, varias decenas de personas se concentraban fuera bajo el lema ‘‘Libertad sexual para las mujeres presas en Nanclares. Justizia orain’’, con el objeto de apoyar a las personas presas y, especialmente, a las denunciantes.
Carlos Hernández destacó durante el transcurso de dicha movilización el hecho de que todas «han sufrido amenazas o represalias, y algunas de ellas las siguen padeciendo».
Destacó, en ese sentido, que una de las presas que denunció con anterioridad ha recibido visitas nocturnas a la puerta de su celda: «Le han llamado con golpes y ha escuchado voces de funcionarios hombres amenazándola», apuntó.
«Miedo y represalias».
Tras calificarlo como «un ejemplo más» de las «amenazas, aunque sea verbales, que están recibiendo», el representante de la asociación Salhaketa se mostró ayer muy preocupado porque este tipo de situaciones «confirman que vuelve a haber funcionarios hombres» entrando por las noches en el módulo de mujeres. Es más, «que sigue habiendo miedo y represalias».
Hernández mandó un claro mensaje al nuevo director de Langraiz. A su entender, éste «tendría que valorar la subsistencia de funcionarios peligrosos». No fue la única valoración realizada. A su entender, la excarcelación de las personas presas denunciantes «sigue siendo necesaria» si se quieren evitar posibles represalias. Destacó, en este sentido, que varias de ellas han declarado asustadas y, posteriormente, han regresado al centro penitenciario «mucho más asustadas».
Subrayó «el valor inmenso y el coraje» que todas estas personas están teniendo, a pesar de la delicada situación que atraviesan y de la «falta de protección» existente.
Salhaketa advirtió, ante esta situación, que «no vamos a consentir ningún tipo de represalia» y que, por tanto, «mientras constatemos cualquier mínimo detalle lo vamos a denunciar». Según Hernández, es «muy importante no dejarles sólos, ahora, quizás más que nunca».
Respecto al nuevo director recientemente nombrado, Juan Antonio Pérez Zarate, hasta ahora educador en la cárcel de Basauri, mostró su intención de reunirse con él. Añadió que para ello «debe tener interés en solucionar la actual situación insostenible» y aclarar, dijo, todos aquellos hechos denunciados en los últimos meses. «Si es así, Salhaketa va a estar encantada de reunirse con el nuevo director y de aportar los datos e información que tenemos para que pueda actuar en consecuencia», señaló. Está previsto que Pérez Zarate llegue a la dirección del centro penitenciario de Langraiz en breve.
Lakua cree que la solución no pasa por crear nuevos centros.
El director de Ejecución Penal del Gobierno de Lakua, Xabier Etxebarria, subrayó ayer que los problemas existentes en las distintas prisiones no se solucionan con la creación de nuevos centros, sino mediante la renovación de lo que se encuentra en malas condiciones o resulta inadecuado para las necesidades actuales. Admitió que están saturados pero explicó que este aumento de la población presa responde a una decisión política de «utilización» de la pena de prisión que ha provocado un aumento considerable del número de presos .
Uno de los presos dice haber sufrido amenazas de muerte.
La juez que está instruyendo el caso recibió ayer documentos remitidos por el preso Miguel Penido en los que, según explicó Carlos Hernández, narra las represalias que siguieron a la denuncia que presentó a finales de junio pasado contra el ex-subdirector de Seguridad del centro, Mariano Merino, por coacciones económicas e inducción al suicidio.
Relata que primero fue trasladado de módulo y, después, se le impuso un aislamiento, motivo por el que inició una huelga de hambre y sed el 5 de julio.
Ese mismo día se le impidió hacer llamadas telefónicas a personas autorizadas con auto judicial, no se le dejó hablar con abogados y esa tarde, «según él, por envío expreso del director», el entonces subdirector de Seguridad y otro funcionario entraron a su celda con el fin de «ofrecerle un arreglo si retiraba la denuncia».
Al reafirmarse en la misma, «le amenazaron de muerte diciéndole textualmente: ‘‘Recuerda los ahorcados... Es muy fácil colgarte o asfixiarte dentro del artículo 72, quedas enteramente en nuestras manos, porque no habrá nadie para que se entere de algo... Recuerda que aquí en el módulo V murieron dos, uno más no se va a notar demasiado’’».
34 días en huelga.
Hernández señaló que tanto estas presiones y otras que siguieron, se dieron estando Miguel Penido en huelga de hambre y sed, una protesta que en tres turnos duró dos semanas mientras estuvo encarcelado en Langraiz y otros veinte días en Valdemoro, lugar al que fue trasladado a finales del mes de julio.
Tras reiterar que la denuncia comenzó por coacciones económicas e inducción al suicidio, el representante de Salhaketa agregó que mediante lo ahora narrado en la documentación se «amplía a amenazas de muerte».
Manifestó al mismo tiempo que por la manera en la que relata los sucesos, «no nos sorprendería que en breve pudiera haber más funcionarios implicados». Subrayó, en este sentido, que Penido habla de otro funcionario que supuestamente colaboró en las amenazas y «él responsabiliza al director de las mismas».
A juicio de Hernández, es «evidente» que la situación en la que se encuentra este preso es «dramática» y lo achacó «a las represalias por haber denunciado en su día al ex-subdirector».
Por todo ello, exigió la vuelta de Penido a Langraiz en segundo grado y que «se dé marcha atrás en todo el proceso de represalias que ha sufrido con independencia de lo que decida los juzgados».
SalHaketa informa de la últimas novedades en la vista que se sigue en el juzgado de Gasteiz contra el ex subdirector de seguridad de la prisión de Nanclares.
Ayer y hoy 10 presos y presas y 10 funcionarios y funcionarios de la cárcel de Nanclares de la Oca han declarado como testigos en la Instrucción que el Juzgado nº 3 de Vitoria / Gasteiz lleva por las acusaciones de varias presas y presos al ex-Subdirector de Seguridad del centro por coacciones sexuales, económicas e inducción al suicidio.
Esta mañana, coincidiendo con la toma de declaración a 3 presas, 1 preso y 4 funcionarios ha habido una concentración para denunciar este asunto y la penosa situación de este prisión, de la que se ha conocido además que en las últimas dos semanas se han producido otros 2 intentos de suicidio de 2 presos (ver en http://www.gara.net/idatzia/20051118/art139319.php), uno se produjo en torno al 6-7 de noviembre y el otro después. Para Salhaketa este dato hace temer que las cosas siguen igual que antes en Nanclares pese al plan de choque, del que tanto habla Instituciones Penitenciarias. También se ha hecho publico en la concentración un comunicado con la lista de 97 asociaciones de todo el estado que conforman la Plataforma Social de Solidaridad con las Presas de Nanclares. (Podéis leerlo aquí.)
Una de las novedades más importantes durante las declaraciones de ayer según Salhaketa es que " una de las presas que iba a declarar ayer como testigo, creíamos que en favor de Mariano Merino, el ex-Subdirector, aprovechando que estaba delante de la jueza, presentó Denuncia por Coacciones y Abusos Sexuales contra el mencionado Mariano", con lo que ya son seis las personas denuniciantes.
Toda la info en la Nota de Prensa de Salhaketa:
Declaraciones del día 17 de noviembre en el juzgado de instrucción nº 2 de Gasteiz por 4 presas y 1 preso de Nanclares de la Oca.
1.- Una de las presas que declaró ayer como testigo aprovechó la ocasión para presentar una denuncia por coacciones sexuales e insinuaciones contra el imputado ex-subdirector de seguridad de Nanclares.
Esta presa expresó su miedo a sufrir represalias, puesto que ya había sido amenazada de ellas en caso de declarar contra el imputado. La nueva denunciante declaró que el acoso empezó en diciembre de 2004 y duró unos 2 meses, durante los cuales el imputado habría tratado de besarla varias veces, en una de las cuales llegó a agarrarla. Que antes de venir a declara un funcionario la visitó en la celda por la noche para decirla que si declaraba contra sus compañeros “te vas a ir con un primer grado”. También declaró que no pasó nada más porque ella no quiso.
a) Ya son tres presas y tres presos, las 6 personas denunciantes en total. Y todas ellas han sufrido amenazas o represalias, y algunas, las siguen padeciendo.
b) Una de las presas que denunció con anterioridad, ha recibido visitas nocturnas a la puerta de su celda, sufriendo amenazas de un funcionario hombre quien la amenazó diciendo “esto no va a quedar así”. Esto además demuestra que ALGÚN FUNCIONARIO HOMBRE AÚN ENTRA DE NOCHE A LOS MÓDULOS DE MUJERES.
c) Tanto los compañeros sentimentales de las presas denunciantes, como alguna de las presas que han testificado así como alguno de sus compañeros sentimentales, también han sido amenazados con sanciones, traslados, suspensiones de permiso y cosas aún más graves.
d) Otra presa de las que testificó ayer declaró a favor de las denunciantes y aportó datos sobre otro posible acoso a otra presa más. Sería la cuarta.
2.- También se entregan documentos remitidos por Miguel Penido en los que nos narra las represalias que siguieron a la denuncia que presentó contra Mariano Merino a finales de junio pasado.
Primero fue trasladado de módulo, luego se le negó el acceso al permiso que le había sido aprobado para julio, motivo por el que inició Huelga de Hambre y Sed el 5 de julio. Ese mismo día se le impidió llamar por teléfono, pese a tener autorización para realizar las llamadas, y se le hizo una visita a su celda del módulo V (aislamiento) donde, tras ofrecerle un “arreglo” si retiraba la denuncia, el entonces Subdirector de Seguridad y otro funcionario le amenazaron de muerte en el caso de que siguiese adelante. Textualmente le dijeron: “Recuerda los ahorcados... Es muy fácil colgarte o asfixiarte dentro del artículo 72, quedas enteramente en nuestras manos, porque no habrá nadie para que se entere de algo... Recuerda que aquí en el Módulo V murieron dos, uno más no se va a notar demasiado.”
a) Esta denuncia comenzó por coacciones económicas e inducción al suicidio, con lo narrado se amplia a amenazas de muerte, hablando de otro funcionario implicado en las mismas. No nos sorprendería que en breve hubiera más funcionarios imputados.
b) Estas presiones, y otras que siguieron, se dieron estando Miguel en Huelga de Sed y Hambre, huelga que en tres turnos duró 14 días en Nanclares y otros 20 en Valdemoro tras su traslado allí a finales de julio.
c) A este respecto, la declaración del preso que testificó ayer explicó el uso de las sanciones y los partes como forma de coacción por parte de algunos funcionarios, entre ellos el imputado.
3.- Valoraciones:
1.- Sigue habiendo miedo y siguen las represalias en Nanclares. El nuevo Director tendría que valorar la subsistencia de funcionarios peligrosos en Nanclares.
2.- La excarcelación de las presas y los presos denunciantes para evitar las represalias sigue siendo necesaria, quizá más que nunca. Hay presas que han venido asustadas ha declarar y se han vuelto a Nanclares aún más asustadas.
3.- Estaríamos hablando de más funcionarios implicados, que además seguirían en funciones en Nanclares.
4.- Estamos dispuestos a reunirnos con el nuevo Director si es cierto que su ánimo es el de solucionar la situación en Nanclares y aclarar los hechos denunciados en los últimos meses.
Bilbao y Gasteiz, 18 de noviembre de 2005
¡NO MÁS ABUSOS A LAS MUJERES PRESAS!
SalHaketa Bizkaia c/Uribarri 2, 3º dra, 48007, Bilbao. | Tf. 944464100 salhaketa@salhaketa.euskalnet.net
SalHaketa Gasteiz c/Florida 37, 2º A, 01005 , Gasteiz.| Tf. 945272004 salhacarcel@euskalnet.net
*Para más información hay publicado un Dossier "Nanclares-Mujer - 2005", que sintetiza lo sucedido, analizando además la situación de Langraitz / Nanclares de la Oca como estructura y sobre las especificidades de la doble discriminación de la mujer en prisión.
Aprobada la construcción de tres nuevas cárceles.
El Gobierno del PSOE aprobó ayer un nuevo plan de infraestructuras penitenciarias que prevé la construcción de 46 centros en el Estado español en el periodo 2006-2012, once de ellos prisiones, entre las que se encuentra la nueva cárcel y el centro de inserción social anexo en el paraje Santa Lucía de Iruñea, así como dos centros carcelarios más, uno a decidir entre Araba y Bizkaia y un segundo en Gipuzkoa. En el caso de esta última, supondrá el cierre de la actual prisión de Martutene y la construcción de otra de mayor tamaño. Gipuzkoa contará también con un centro de internamiento social. No se prevé, en ningún caso, módulo de madres.
En Nafarroa, el centro diseñado incluye cuatro módulos residenciales de 72 plazas cada uno (288 en total); un módulo para jóvenes de 36 plazas, otro del mismo aforo para mujeres y otros cuatro módulos polivalentes, igualmente de 36 plazas de cada uno. El total de plazas residenciales es de 504 y además se construirá en el exterior del emplazamiento carcelario un centro de inserción social de entre 70 y 80 plazas. El complejo se levantará sobre una superficie de 200.000 metros cuadrados más los necesarios para los accesos, que serán aportados por el Gobierno navarro.