Aitor Larreta denuncia la aplicación de «la bolsa» y golpes.
El joven donostiarra Aitor Larreta, que ayer ingresó en la cárcel de Soto del Real por orden del Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional española, denunció haber sido objeto de torturas por parte de la Guardia Civil. Tanto él como Maddi Fernández de Larrinoa, que quedó en libertad tras abonar una fianza de 3.000 euros, comparecieron ante el juez en régimen de incomunicación.

Una vez en prisión, a Larreta le levantaron la incomunicación y así pudo hablar con su abogado de confianza. El joven donostiarra, que es asmático, relató que mientras estuvo en dependencias de la Guardia Civil le practicaron «la bolsa» en numerosas ocasiones a pesar de ser conocedores de su afección.
Askatasuna detalló en un comunicado de prensa que «mientras le ponían ‘la bolsa’ le enseñaban un frasco de ventolín. Además, antes de hacérsela, le golpeaban en los testículos para que expulsara todo el aire. También le dieron golpes en la cabeza».
Pese al trato recibido, en su comparecencia judicial Larreta no denunció lo ocurrido porque, según explicó el organismo antirrepresivo, «le amenazaron con trasladarlo nuevamente al cuartel si decía algo, y Larreta entró en la Audiencia Nacional con esa convicción».
Larreta y Fernández de Larrinoa fueron detenidos el miércoles por la Guardia Civil en Donostia. Fuentes policiales citadas por agencias vincularon estos arrestos con las protestas realizadas en contra de la muerte del preso político vasco José Angel Altzuguren. No obstante, Askatasuna dijo desconocer cuáles son las imputaciones.
Relato de Alvarez.
Además de ellos dos, el lunes agentes del instituto militar detuvieron en Donostia a Igor Alvarez, encarcelado posteriormente en Soto del Real. En los próximos días interpondrá una denuncia por torturas. Según relató, durante los dos días que permaneció incomunicado le hicieron «la bolsa» en seis ocasiones, le obligaron a realizar ejercicios físicos, no le dejaron dormir y le amenazaron y gritaron constantemente.
Ante estos hechos, el organismo antirrepresivo reiteró que «una vez más, la ecuación incomunicación=tortura ha funcionado» y responsabilizó al Gobierno del PSOE.
«Como en tiempos pasados, la Guardia Civilnos muestra una vez tras otra hasta dónde es capaz de llegar. Está claro que el ‘nuevo talante’ del PSOE no tiene nada que ver con lo que ocurre en las comisarías», remarcó.