Encuentran muerto a José Angel Altzuguren en una celda de Soria.
El preso vasco José Angel Altzuguren, natural de Bera y de 39 años, fue encontrado muerto en la mañana de ayer en la prisión de Soria, a donde había sido trasladado tres días antes desde la cárcel de Iruñea. Kotto, que según fuentes penitenciarias fue hallado en su celda ahorcado con unas sábanas, se encontraba bajo tratamiento médico por la gran depresión que sufría, pero, aun así, lo mantenían en aislamiento, motivo por el que el movimiento pro amnistía no duda en calificar el trágico suceso de «suicidio inducido».

José Angel Altzuguren, Kotto, sufría una fuerte depresión por la que recibía tratamiento médico. Hace diez días, el 22 de octubre, fue detenido para cumplir lo que le restaba de condena. En principio fue encarcelado en Iruñea junto a Imanol Larrañaga. Seis días más tarde, el pasado viernes, fue dispersado a Soria, donde se hallaba solo. Su cuerpo sin vida apareció ahorcado ayer por la mañana en su celda. Tenía 39 años.
Funcionarios de este centro carcelario descubrieron el cadáver durante el recuento de las 8.00. Fuentes penitenciarias añadieron que el vecino de Bera estaba colgado de unas sábanas atadas a unos tubos de calefacción.
Efectivos de la Policía Judicial y un médico forense se desplazaron hasta la cárcel castellana para investigar tanto la muerte del ciudadano vasco como la de otro preso social que apareció igualmente ahorcado. Sobre las 11.00, dos coches fúnebres entraban en el recinto. Su cadáver fue trasladado al Hospital Virgen del Mirón de Soria para practicarle la autopsia y determinar la causa exacta de su muerte.
Hasta allí se desplazaron sus allegados y su abogada, que tuvieron que regresar hasta Bera sin haber podido ver el cadáver. Los restos serán repatriados hoy, y se espera que lleguen a su localidad natal sobre las 15.30. La capilla ardiente se instalará en el Ayuntamiento del que fue concejal durante dos legislaturas.
Altzuguren había sido condenado a seis años y medio años de cárcel por «colaboración con banda armada», acusado de formar parte del «aparato de mugas» de ETA. Fue detenido por ello en marzo de 2001. En ese operativo, realizado conjuntamente por la Guardia Civil y la Policía francesa, fueron arrestadas otras siete personas en Nafarroa, Gipuzkoa y Lapurdi. El vecino de Bera, quien denunció haber sufrido malos tratos, permaneció en prisión provisional durante casi cuatro años en Navalcarnero, hasta el 7 de enero pasado. El 22 de octubre pasado fue detenido para cumplir el resto de la condena.
«Suicidio inducido».
Ayer en Bera, ikurriñas con crespones negros vestían de luto las calles, mientras que pancartas y carteles informaban de la muerte de Kotto. A partir de las 19.00 decenas de personas se fueron congregando en Herriko Plaza.
En nombre del movimiento pro amnistía, Juan Mari Olano expresó su solidaridad a los allegados de Altzuguren y al colectivo de presos y exiliados antes de denunciar que el beratarra «fue encarcelado a sabiendas de que sufría una profunda depresión. Se podía haber pospuesto el cumplimiento de lo que le quedaba de condena, pero a pesar de los informes médicos le metieron en prisión. Y en Soria le dejaron aislado». A su juicio, lo acontecido en este caso «es la crónica de lo más parecido a un suicidio inducido».
Olano no dudó en señalar que «aquí hay unas responsabilides. Desde que el PSOE llegó al Gobierno, la política penitenciaria es más dura y la dispersión se ha acrecentado. Parece que está utilizando a los presos para tensar la situación y para fortalecer su posición política».
Para el portavoz del movimiento antirrepresivo, «es incompatible hablar de paz y solución democrática mientras se mantiene esta política penitenciaria. Sólo hay gestos de distensión por una parte. Hay otra muerte sobre la mesa, la ha provocado el Estado español».
El Ayuntamiento de Bera había convocado un Pleno Extraodinario para las 20.00. Los grupos municipales encabeza- dos por la alcaldesa Helena Santesteban (EA) y la plataforma ilegalizada Beraginez aprobaron un acuerdo en el que se lamenta la muerte de Altzuguren y se pone la institución «a disposición de la familia para la realización de los trámites necesarios».
«Podía haberse evitado».
En el texto también se incidía en la enfermedad de Altzaguren, y se acusaba a «los responsables de la política peniten- ciaria» de haber vuelto a encarcelarle y dispersarle «pese a ser conocedores de la situación». Por ello, el Consistorio de Bera no duda en apuntar que «esta muerte podía haberse evitado, y el no haberse evitado es responsabilidad política».
El acuerdo municipal muestra su «repulsa por la forma en que se produjeron las detenciones» recientes de José Angel Altzuguren, Imanol Larrañaga y Ainara Fresneda, con «un despliegue de medios que no se entienden en una sociedad democrática».
Asimismo, se exige el fin de la dispersión, el acercamiento de los presos vascos y el respeto de los derechos que les corresponden, y se subraya que «la actitud del Gobierno del PSOE no va en consonancia con las posibilidades de solución del conflicto que se están creando en EuskalHerria».
Finalizada la lectura del documento, la alcaldesa llamó a acudir a los actos en recuerdo a Altzuguren, deseando «que sean multitudinarios y que se celebren en paz». La primera de dichas convocatorias era después del Pleno, con una asamblea informativa en Herriko Plaza y una manifestación.
Al respecto, Santesteban comentó que existía permiso de la Guardia Civil para concentrarse durante veinte minutos. «Luego dispersaros en paz», apostilló la alcaldesa.
Un vecino presente tomó la palabra para apuntar que «no vale lamentar. Esto es un asesinato y este ayuntamiento debería hacerlo patente. Hay partidos que pueden y deben dar más pasos en favor de los presos. Hay partidos, y no voy a dar siglas, que han asesorado a los estados sobre cómo tratar a los presos».
Otro vecino mostró su indignación ante la imposición de un límite de veinte minutos para la concentración. Helena Santesteban se defendió recordando que «el tiempo no depende del Ayuntamiento, ya sabéis de quién depende». Precisamente, un nutrido grupo de guardias civiles se había apostado ya en los alrededores. Pese a ello, fueron muchas las personas que tomaron parte en la asamblea. En la misma, el electo de Beraginez Oskar Goñi invitó a los presentes a acudir hoy a la capilla ardiente y anunció que durante la semana se realizarán diversas movilizaciones.
Manifestación el sábado.
Recordó que para este sábado ya se había convocado una manifestación contra las detenciones, movilización que ahora adquiere mayor relieve. Tras señalar que «no hemos nacido para andar a escondidas por nuestro pueblo», invitó a los presentes a manifestarse por las calles de Bera.
Cientos de personas recorrieron la localidad tras una ikurriña con crespón negro. Entre ellos, una nutrida representación de Batasuna. Cuando la marcha estaba a punto de finalizar, unos cuarenta guardias, armados con material represivo, se dirigieron a paso raudo hacia los congregados. Afortunadamente llegaron tarde. El acto había finalizado y los manifestantes ya se habían disgregado.
El dolor de Josu Goia, el alcalde que le enseñó a esquiar.
Josu Goia, cabeza de lista de la plataforma Beragiñez, ex alcalde y compañero de corporación de Altzuguren entre 1987 y 1991, no podía contener las lágrimas cuando habló conGARA. «Lo conocía desde que tenía 15 años, cuando venía conmigo al monte a Panticosa y a la zona de los Pirineos. Yo le enseñé a esquiar. Con 21 años empezó a trabajar en el Ayuntamiento como concejal. Nuestro objetivo era no sólo acercar el Ayuntamiento a los jóvenes, sino que ellos mismos formaran parte de él. Hizo un trabajo excelente a nivel cultural. Era un íntimo amigo mío. Nos han castigado un montón. Era una persona muy comprometida, alegre y un montañero estupendoŠ Tras estar cuatro años en prisión salió a la calle, pero siempre con la espada de Damocles encima. Estaba deshecho y por eso estaba en tratamiento médico. Pese a ello, le volvieron a encarcelar. Al principio estaba en Iruñea con Imanol Larrañaga, que hasta la detención ha vivido en Sara. Pero a Imanol lo mandaron a Zaragoza y a José Angel a Soria. Ellos lo han matado sin duda, lo han llevado a esta situación».
Tras su detención en 2001 por la Guardia Civil denunció torturas.
El 23 de marzo de 2001, la Policía Judicial francesa y la Guardia Civil arrestaron a ocho personas en Lapurdi, Gipuzkoa y Nafarroa. Entre los detenidos, que tras su paso por comisaría denunciaron torturas, estaban José Angel Altzuguren y su hermano José Esteban. En las siguientes líneas reproducimos su testimonio, incluido en el balance de Torturaren Aurkako Talde (TAT) de 2001:
«Tras registrar el piso, me llevaron a Madrid. En el camino empezaron a preguntarme por nombres (...) De repente, uno de los guardias civiles se enfada y me da fuertes tortazos en el oído izquierdo con una revista o libro. En Madrid, la primera sesión de tortura comenzó con la ‘bolsa’. Durante todo el tiempo estuve con los ojos tapados. Me colocaron casi hasta ahogarme, y si no se quedaban contentos me ponían dos bolsas para que pudiera respirar menos y me ahogara más rápido».
«A veces, me obligaban a aplicarme yo mismo ‘la bolsa’ y si no la apretaba lo suficiente comenzaban a golpearme en la cabeza o la tripa. Todo esto entre los gritos de mi hermano y amigos». «Las sesiones de tortura fueron muchas, no sé cuántas, hasta que consiguieron la declaración que querían (...)».
«Mientras estaba en la celda no me dejaban dormir. Pasé horas y horas de pie y con las manos en alto en la pared. Me dejaron los dedos de los pies ensangrentados; cuando me llevaron ante el juez tuve que ir con calcetines porque no me podía poner los zapatos. En una de las sesiones, estaban muy enfadados, me pusieron ‘la bolsa’ sin cesar y me dieron un montón de golpes en la cabeza. Me cogieron de las orejas tirándomes fuerte de ellas y levantándome un poco del suelo. Sentí un gran dolor en el oído izquierdo y, desde entonces, oigo un poco menos de este lado. En otro momento, tras mojarme todo el cuerpo, me colocaron electrodos en la tripa (...) También dispararon un tiro a modo de amenaza, no sé si era de verdad o no. Antes de pasar por la Audiencia me pusieron una pistola entre las manos; dijeron que tenía mis huellas y que se había utilizado para matar a alguien y que si no declaraba lo que ellos querían me imputarían esa muerte, y me lleva- rían a Salto del Negro».
«El responsable directo es el Gobierno del PSOE».
La muerte del preso político de Bera José Angel Altzuguren «Kotto» es para Askatasuna, Batasuna, Segi y ANV responsabilidad directa del PSOE y de quienes aplican «la política criminal de la dispersión». PNV, Aralar, Batzarre y Elkarri también demandaron la derogación de esta medida.
«La razón de esta muerte hay que situarla en la política penitenciaria que comenzó a andar en los inicios del PSOE, se profundizó durante la gestión del PP y hoy día se mantiene gracias al PSOE. Y esa política criminal se llama dispersión. La muerte de José Angel Altzuguren es un nuevo crimen de Estado, cuyo responsable directo es el Gobierno del PSOE». Así de tajante se mostró Askatasuna a la hora de valorar la muerte de José Angel Altzuguren.
La muerte en la cárcel soriana del vecino de Bera provocó ayer numerosas reacciones. La mayoría responsabilizaron directamente al Gobierno español de lo ocurrido. En esa línea, el organismo antirrepresivo culpó a aquellos que «hoy día mantienen en vigor esta criminal política», aunque incidió en que «quienes se quedan mirando a la espera de ‘a ver qué ocurre’ también llevan consigo parte de la responsabilidad».
Askatasuna subrayó que ante la dispersión, que definió como «uno de los pilares de la estrategia de guerra del PSOE, que busca acabar con cualquier nexo de unión», el Colectivo de Presos Políticos Vascos sólo tiene dos opciones: «La dignidad y la lucha o la muerte».
Batasuna y Segi también culparon al PSOE del fallecimiento de Altzuguren, al tiempo que expresaron sus condolencias a la familia del beratarra. Para la formación independentista, «si los presos vascos son objeto de una política tan salvaje es porque José Luis Rodríguez Zapatero y Jacques Chirac así lo han decidido».
Denunció que ambos gobiernos «tienen la intención de continuar con la destrucción de los presos, tal y como está quedando patente». Por ello, Batasuna exigió al PSOE que «deje a un lado su estrategia de guerra», y emplazó a la ciudadanía a «luchar». «Gracias a esa lucha hemos dado muchos pasos situando a Euskal Herria ante una nueva oportunidad, que no podemos perder y si queremos salir adelante debemos responder con contundencia a la estrategia de guerra de los gobiernos español y francés», remarcó.
Piden poner fin a la dispersión.
Segi también realizó un llamamiento «a la lucha» para denunciar «este nuevo asesinato de guante blanco a manos del PSOE». La organización juvenil remarcó que los dos estados «oprimen y conculcan los derechos de este pueblo y, por consiguiente, de los ciudadanos. Quienes con su estrategia de guerra y estado de excepción se ceban aún más con los presos políticos vascos son los responsables de la muerte de Altzuguren.
Por su parte, ANV resaltó que esta muerte es una consecuencia directa «de la violencia del Estado, aunque sea una violencia de guante blanco». Destacó que «las cárceles de ambos estados ya han matado a demasiados ciudadanos vascos y nuestra paciencia se agotó hace tiempo», y criticó la «complicidad» de algunos partidos.
Elkarri, por su parte, insistió en que «se debe poner fin a la dispersión. La definió como «un frente de vulnerabilidad de los derechos humanos y una situación injusta que añade sufrimiento».
Para Aralar y Batzarre, que emitieron sendas notas de prensa, la derogación de esta medida resulta «imprescindible en el camino de la paz y la normalización».
Además, durante una comparecencia matinal en Bilbo, el portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, en referencia a la muerte de José Angel Altzuguren y también de otro preso social en la misma cárcel de Soria, demandó «el cumplimiento escrupuloso de los derechos humanos que también les asiste a toda persona privada de libertad».
Kotto PSOEk bere horretan mantentzen duen espetxe politikak hil du. (Askatasuna).
Presoen aldeko elkarteak gogor salatu du Soriako espetxean jazo dena eta sakabanaketa politikoa eta espetxe barruko baldintzak heriotzaren errudun direla esan du. Iluntzeko 20:00etan herri batzarra egingo da herriko plazan.
2005eko urriaren 21an atxilotua izan zen Jose Anjel Altzuguren euskal preso politikoaren heriotzaren inguruan Askatasunak jaso duen informazioa helarazi nahi dizuegu lehenik eta behin.
Lehenik eta behin, Jose Anjel Altzuguren nola atxilotu zuten ere plazaratu behar da.
Kotto behin behineko askatasunean zegoen, Entzutegi Nazionalak inposatu zion zigorra Espainiako Auzitegi gorenean hel eginda baitzeukan eta bere egunena Entzutegi Nazionalak inposatutako zigorraren erdia beteta zeukanez, Gorenaren erantzuna jaso bitartean behin behineko askatasuna agintzen baitu Espainiako zigor legeak.
Egoera horretan zegoela Gorenak erabakia hartu zuen, baina horrelako kasuetan ohikoa denez, zigortuak abisatu eta espetxean aurkezteko epea jarri ordez, haiei ezer esn gabe atxiloketa agindua eman zuen. Horrela, eta bat-batean, inolako prestaketarako aukera eman gabe, atxilotu eta espetxeratu zuten Jose Anjel Altzuguren, Ainhara Fresneda eta Imanol Larrañagarekin batera.
Ezin dugu ahaztu Hiruak 2001an atxilotu eta bortizki torturatu zituela Guardia Zibilak. Oraingoan atxiloketa berri batek Jose Anjelek dagoenek opairatzen zuen eritasunean sakondu besterik ez du egin.
Gauer goizean zehar jakin ahal izan dugunez, goizeko 9’15ak aldera Kottoren senitartekoek Soriako espetxeko dei bat jaso dute. Dei horretan Jose Anjel hilda zegola eta doluminak eman nahi ziela esan die espetxeko arduradun batek. Handik minutu batzuetara beste dei bat jaso dute, espetxeko zuzendariarena hain zuzen ere. Zuzendariak bere doluminak emateaz gain bere “harridura” adierazi die, horrelakorik espero ez zuela esan dien bitartean.
Berria jaso bezain pronto senitartekoak eta Kottoren abokatua den Amaia Izko Soriarantz abiatu dira, gertatutakoaren berri jaso eta Kotto etxeratzeko gestioak egitera.
Soriako espetxean hango zuzendariarekin bildu dira lehenik eta behin. Zuzendariak konfirmatu du Jose Anjel ostiralean iritsi zela Iruñeko polizia-etxetik Soriako espetxera, eta han soilik ATS batek, eta ez, horrelako kasu batek exijitzen duen bezala mediku batek, ikusi zuela eta Kottok zuen gaixotasuna zela eta medikazioa ATSak berak eman ziola. Are gehiago, Iruñetik zeraman medikazioa aldatu eta beste berri bat jarri ziola esan du espetxeko zuzendariak.
Jose Anjel Altzuguren Depresio sakon bat zuela eta, atxilotu aurretik jada medikuekin zebilen eta tratamendu bat jarraitzen ari zen. Atxilotu zuten poliziei horrela kontatu zien eta berehala Iruñeko espetxetik ospitalera eraman zuten eta han berak zioena berretsi zuten medikuek eta tratamendu berezi bat jarri zioten. Tratamendu eta txosten mediku horrekin eraman zuten Iruñeko espetxera eta tratamendu eta txosten mediku berarekin iritsi zen Soriara.
Horrek esan nahi duena zera da: Soriako espetxean bazeukatela Jose Anjel Altzugurenen gaixotasunaren eta gaixotasun horren larritasunaren berri. ATSak eman zion medikazioak ere hori adierazten du, beraz, zuzendaria gezurretan dabil “harridura” adierazten duenean.
Horretaz gain, eta gaixotasunaren larritasunak kontrakoa gomendatzen badu ere, Jose Anjel Soriako espetxean dauzkaten beste euskal preso politikoetatik banatu egiten dute, beste modulu batean sartu eta ziegan bakarrik jartzen dute. Hala ere, atzokoan han preso daukaten Joseba Velez-ekin bi orduz egon ahal izan zuen eta bere eritasunaren eta egoeraren berri eman zion Jose Anjelek.
Gaurkoan bizirik gabe aurkitu dute bere ziegan.
Askatasunaren balorazio politikoa.
Jose Anjel Altzuguren “Kotto”ren heriotza Estatu Krimen berri bat dela adierazten du Askatasunak. PSOEren lehengo garaian abiatu, PPren gestioan sakondu eta egun bere horretan PSOEk mantentzen duen kartzela politikan aurkitu behar da heriotza honen arrazoia.
Kartzela politika honetarako jarri zuten abian 1987-1989 bitartean. Euskal preso politikoa damuarazi, beraien ideiei, baloreei eta borrokari uko egin eta behingoz gerra egitera etorri diren estatu espainiar eta frantsesen zanpaketa arrazoien aurrean amore ematera bultzatu nahi zituen orduko gobernuak (eta ez dezagun ahaztu Euskal eragileak ere lagun izan dituela PSOEk). Politika horri dispertsioa deritzo eta presoen arteko banaketak, Euskal Herritik atera eta Espainia eta Frantzian zehar barreiatzea da dispertsioa. Baina hori baino askoz gehiago ere ba da. Familia eta lagunengandik banatu eta urruntzea, hari hori etetea, euskal kulturatik aldendu eta isolatzea, harreman eta bizitza esparru naturaletik isolatzea, defentsarik gabe uztea, mediku zaintzarik gabe uztea, ikasteko bideak etetea… azken finean, bizitzan beharrezko ditugun elementu guztiekiko haria etetea da dispertsioak bilatzen duena, amore ematen ez dugun bitartean. Aukera bi dituzte Euskal Preso Politikoek beraz. Duintasuna eta borroka edo heriotza. Eta hori da Jose Anjelekin egin dutena. Horregatik PSOEren gain jartzen dugu Jose Anjelen heriotza hau. Haiek dira errudun eta horrela salatzen dugu Askatasunatik. Estatu krimen berri baten aurrean gaude gaurko egunean.
Dispertsio politika bere horretan mantentzen duen alderdiak du ardura eta erantzukizuna, baina “zer gertatuko denaren” zain begira dauden bitartean egiten uzten dietenak ere badaukate ardura parte garrantzitsua eta horrela jakin arazi behar zaie.
Beste Euskal Preso Politiko bat hilik ekarriko dugu Euskal Herrira. Duintasunaren eta borrokaren eredu da Jose Anjel. Euskal Preso Politikoen Kolektibo osoa dugu horren eredu. Euskal Preso Politikoen Kolektiboak egunero pairatzen duen, eta gerra estrategiaren elementu nagusietako bat den dispertsio politikarekin amaitu beharra daukagu. Estatus politikoaren aldarriak gaur indar gehiago izan behar du Euskal Herriaren bizitza politikoan. Presoen eskubide urraketak jatorri eta irakurketa politiko bat daukate. Erabaki politikoak daude urraketa horien jatorrian eta erabaki politikoekin bukatu behar da ere estrategia hori. Egun estrategi, gerra estrategia bat da, PSOEk aurrera daraman gerra estrategia alegia, eta presoen erabilpena estrategia horren sakontzerako da, era negatiboan beraz. Ba da garaia Euskal Presoen auzia positiboan landua izan dadin, Euskal Presoak aktibo dira gure herriaren borrokan eta era positiboan tratatu behar da auzi hau, Beraiei dagokien izaera politikoa aitortu eta euskal preso politiko guztiak euskal herriratuz.
Hori da egunero kalean behar dugun aldarria, eragile guztien partetik eta herritar ororen partetik.
Bitartean, PSOEren erantzukizuna berriro ere mahai gainean jartzen dugu. PSOEk eta mantentzen duen dispertsio politikak daukate hilketa honen erantzukizuna.
Datozen egunetarako mobilizazioak.
Orain arte esandakoa kalean ere esan behar dugula uste dugu Askatasunan eta horregatik datozen egunetan mobilizazioak deitzen ditugu.
Gaur
-Arratsaldean zehar Euskal Herriko herri eta auzo guztietan manifestazioak.
-Berako udaletxean arratsaldeko 20:00tan izango den Osoko bilkura berezira joateko deia luzatzen dugu.
Bihar
-13:00etan Iruñean PSNren egoitzaren aurrean kontzentrazioa (Sarasate pasealekuan).
-19:00etan Donostia, Bilbo eta Gasteizen PSEren egoitzen aurrean kontzentrazioak.
-Baionan UMP-ren egoitzaren aurrean kontzentrazioa.
Disparos al aire en Donostia tras una de las marchas de protesta.

Durante las movilizaciones de ayer en protesta por la muerte de Kotto se vivieron momentos de tensión y peligro. En Donostia, efectivos de la Ertzaintza llegaron a efectuar disparos al aire. Según explicaron a este medio testigos presenciales, cuatro agentes de paisano «esgrimieron sus pistolas y efectuaron cuatro o cinco disparos contra un grupo de jóvenes». Señalaron que «los propios ertzainas recogieron los casquillos del suelo».
Sobre este suceso, el Departamento de Interior de Lakua reconoció que un ertzaina de paisano realizó «un disparo al aire» porque, según indicó en una nota, «fue identificado».
La movilización, que reunió a 500 personas, pudo recorrer las calles de Alde Zaharra pero al salir al Boulevard se encontraron con tres furgonetas de la Ertzaintza, cuyos efectivos interceptaron la marcha e intentaron identificar a un joven. Tras la carga policial y una vez disuelta la manifestación, encapuchados cruzaron varios contenedores en la calle Aldamar, lugar en el que se efectuaron los disparos al aire.
Pese a la presencia policial, se intentó realizar una segunda manifestación que también fue reprimida. Las cargas también se produjeron en Barañain, donde la Guardia Civil disolvió la manifestación. En los barrios iruindarras de Txantrea y Errotxapea se movilizaron 50 personas, mientras que en Donibane y Antsoain hubo cortes de carretera.
Las protestas por la muerte de Altzuguren llegaron a la feria de Gernika. Durante el Concurso de Quesos, solidarios subieron al estrado donde exhibieron una ikurriña con crespón negro y una pancarta. En Tolosa, en el concurso de coral, tres solidarios denunciaron la muerte de Altzuguren.
Las protestas se repitieron a lo largo y ancho de Euskal Herria. En Donibane Garazi se movilizaron 30 personas; 50 en Sara; 60 en Donibane Lohitzune y Baiona; y 40 en Hendaia.
En Bizkaia, 50 personas se manifestaron en Markina; 53 en Larrabetzu; 35 en Sopela; 100 en Durango y Santutxu; 15 en Abadiño; 30 en Algorta; 20 en Deusto; 80 en Santurtzi, 39 en Berango; 42 en Iurreta; 230 en Ondarroa y 30 en Sestao, donde hubo momentos de tensión con la Ertzaintza. En Lekeitio, hubo un corte de carretera y se manifestaron 200.
En Gipuzkoa, 200 personas se movilizaron en Hernani; 50 en Beasain y Deba; 12 en Legorreta; 85 en Mutriku; 80 en Tolosa; 50 en Zaldibia; 20 en Astigarraga y Getaria; 40 en Soraluze y Pasai Antxo; 75 en Urretxu-Zumarraga;27 en Ataun; 100 en Zarautz; 60 en Zestoa; 14 en Añorga; 30 en Andoain; 15 en Altzaga; 110 en Arrasate; y en Orereta hubo un corte de carretera. En Gasteiz se manifestaron 250.