La Fiscalía del Supremo pide 15 meses de prisión a Otegi por «injurias» al rey.
La Fiscalía del Tribunal Supremo pidió ayer que se condene a Arnaldo Otegi a 15 meses de prisión por un delito de «injurias graves al rey» por llamar a Juan Carlos I «jefe de los torturadores». En opinión del fiscal, esas declaraciones son «ofensivas, oprobiosas e innecesarias para realizar la crítica política con la que se justificaron».

La vista celebrada ayer en el Tribunal Supremo español es consecuencia del recurso interpuesto por la Fiscalía contra la sentencia dictada en marzo por el TSJPV, que absolvió a Arnaldo Otegi al considerar que sus palabras pronunciadas en una rueda de prensa en febrero de 2003, después de que se conociera que varios de los detenidos en el marco del operativo contra “Euskaldunon Egunkaria” habían denunciado torturas no constituían injurias graves y estaban amparadas por la libertad de expresión.
El fiscal Luis Navajas, sin embargo, dijo ayer que ni el Tribunal Supremo ni el Constitucional ni el Tribunal Europeo de Derechos Humanos «han amparado como libertad de expresión críticas mendaces», por lo que, a su juicio, el TSJPV se equivocó a la hora de ponderar las declaraciones del mahaikide. Agregó que no se trata de que la figura del rey español no sea criticable, pero defendió que «no es equivalente» a otras dentro del juego político.
La defensa de Otegi, ejercida por Jone Goirizelaia, aseguró que el portavoz de Batasuna se refirió a Juan Carlos I en respuesta a una pregunta de un periodista en una rueda de prensa en la que criticó a Juan José Ibarretxe que ese día tomó parte en una inauguración con el monarca español y, por lo tanto, defendió que forman parte de una crítica política, realizada por un responsable político en el ejercicio de su actividad política, y no pueden ser calificadas de injuriosas.
«Esto no ayuda en nada»
Batasuna tildó de «ataque a Euskal Herria» la petición fiscal contra Arnaldo Otegi y denunció que el Gobierno del PSOE mantiene la «estrategia judicial-represiva» que con anterioridad llevó a cabo el PP. En un comunicado, advirtió al Ejecutivo español que «es tiempo de resolver el conflicto y de encaminar todas los esfuerzos hacia ese objetivo. Hay que acabar con esa estrategia, porque no ayuda en nada. Lo único que hace es recrudecer el conflicto».
Además de mostrar su solidaridad a Otegi, Askatasuna expresó su adhesión a las manifestaciones del mahaikide: «La tortura es una apuesta de guerra del Estado». ANV, en otra nota de prensa, denunció la demanda de Luis Navajas.