Marixol Iparragirre fue ingresada ayer en el Hospital Penitenciario de Fresnes.
Nada más llegar a la celda de Fresnes desde la cárcel de Marsella-Les Baumettes, Marixol Iparragirre, que inició una huelga de hambre y de sed el pasado sábado, tuvo que ser ingresada en el Hospital Penitenciario de la prisión parisina. La familia de Iparragirre no tiene datos sobre su situación y, además, le han sido suspendidas las visitas.

La presa política Marixol Iparragirre, que comenzó una huelga de hambre y de sed el pasado sábado, fue ingresada ayer en el Hospital Penitenciario de Fresnes. Iparragirre había sido trasladada ayer misma a la cárcel de Fresnes, en la región de París, desde la prisión de Marsella-Les Beaumettes, situada en el Mediterráneo y donde comenzó su protesta, según informó Askatasuna.
Según explicaron a GARA sus allegados, que ayer participaron en una movilización en Eskoriatza, su localidad, Iparragirre llegó ya en malas condiciones a la celda de Fresnes, por lo que tuvo que ser ingresada inmediatamente en el hospital situado en el interior de estácárcel.
Junto a ello, mostraron su malestar por la actitud de las autoridades francesas, ya que, tal y como suele ser habitual, no les han informado de la situación en la que se encuentra Iparragirre. Askatasuna añadió que sus abogados tampoco tienen noticias, aunque algún familiar habría sido informado de que ingirió alguna clase de alimento en el hospital.
Sin visitas
Incluso, a diferencia de las otras dos huelgas de hambre y de sed que ha llevado a cabo Iparragirre en las prisiones de Gradignan (Burdeos)y Muret-Seysse, en esta ocasión no se ha permitido a la familia acudir a visitarle. En otras protestas sí pudieron verle pese al deterioro físico que padecía Iparragirre. Hoy mismo tenían prevista una visita, que ha quedado suspendida.
En esta ocasión, Iparragirre se encuentra en huelga de hambre para denunciar las condiciones que tenía que padecer en la cárcel de Marsella-Les Baumettes.
La vecina de Eskoriatza llegó a esta prisión de la costa mediterránea el pasado día 13 de octubre desde la cárcel de Seysses. Inmediatamente, los responsables de la cárcel de Marsella-Les Baumettes elevaron notablemente la altura de las vallas del lugar en el que se encontraba.
ERIS encapuchados
Asimismo, agentes del ERIS cuerpo especial francés destinado a vigilar las prisiones fuertemente armados y encapuchados se encontraban permanentemente apostados delante de la ventana de su celda. Además, únicamente se le permite salir al patio durante media hora.
Para protestar por la situación en la que se encuentra Iparragirre, unas cincuenta personas se concentraron ayer en la Plaza de Eskoriatza tras una pancarta con el lema «Marixol gose eta egarri greban. Estatus politikoa orain».
Las movilizaciones por Iparragirre continuarán hoy con una manifestación que partirá a las 19.00 desde la Plaza de Eskoriatza.
Asimismo, mañana a las 13.00 tendrá lugar una concentración en la Plaza de Eskoriatza.