Salhaketa atribuye responsabilidades a la Ertzaintza.
Salhaketa calificó de «grave» que un detenido por la Ertzaintza apareciera ahorcado el pasado lunes en el Hospital de Basurto. Este colectivo criticó que no se tomaran medidas preventivas, lo que plantea, según sus palabras, «la posible responsabilidad» de los agentes responsables de la custodia.

Salhaketa denunció, en un comunicado, la forma de actuar de la Ertzaintza con respecto a la muerte del varón que fue hallado ahorcado el lunes en el Hospital de Basurto cuando estaba bajo custodia policial. El hombre, de 43 años de edad, había sido arrestado el 4 de octubre como presunto autor del homicidio de su madre.
El organismo de apoyo a los presos estimó que, al margen de cuestiones como «quién era esa persona o por qué estaba detenida», lo que se debe analizar es que se ha producido «otra muerte» de una persona que estaba bajo vigilancia de la Policía autonómica. «Lo verdaderamente grave es que una persona que estaba bajo custodia ha podido acabar con su vida utilizando una sábana. Una persona que estaba ingresada por unas lesiones presuntamente autoinflingidas, es decir, una persona que requería de especial atención con respecto a su salud mental y en cuya custodia debían haberse extremado las medidas de seguridad y de control destinadas a evitar este fatal desenlace», señaló.
El colectivo criticó que no se tomaran las medidas preventivas, «lo que debería llevar a plantear, cuando menos, la posible responsabilidad por omisión de los agentes responsables de esa custodia».
Mil muertos en tres años.
Salhaketa enmarcó el suceso del lunes dentro de las muertes producidas en los últimos tiempos «bajo custodia». Se refirió así al hombre que apareció muerto el pasado 7 de octubre en su celda de la cárcel de Iruñea y a los once presos de Nanclares muertos desde el 15 de diciembre de 2004, entre otros casos. Recordó que, según datos oficiales, entre 2001 y 2004 han fallecido 1.021 personas «bajo custodia del Estado o en actuaciones policiales».
Este organismo añadió que «creemos que todas estas muertes son el ejemplo de la falta de humanidad y cuidados que existen en las cárceles y espacios de custodia del Estado español. Y lo peor es que estamos convencidos de que la mayoría de estas muertes son ‘evitables’ si cambiamos el concepto social de custodia, un concepto que hoy sigue significando castigo».
Exige el fin del aislamiento y de la incomunicación.
Salhaketa propuso una serie de medidas para acabar con las muertes «bajo custodia del Estado». Pidió, por ello, «el establecimiento de mecanismos de control democrático y popular de las instancias políticas y judiciales para la erradicación de la tortura y los malos tratos». En este sentido, exigió el final de los regímenes de incomunicación y aislamiento. «Estos espacios de impunidad para torturas son, a la vez, espacios de riesgo para la aparición o agravamiento de determinadas enfermedades mentales», prosiguió.
También propuso «la libertad de las personas presas o detenidas gravemente enfermas, en especial aquellas en fase terminal, así como las que padezcan enfermedades mentales con alto riesgo de suicidio». Por último, el colectivo en apoyo a los presos abogó por «el desarrollo de políticas sociales preventivas que, desde una perspectiva igualitarista y de justicia social, busque la resolución colectiva de los conflictos antes de que alcancen grados de violencia irreparable».