Madrid: Un imputado del 11-M, obligado por la Policia a vincularlo con Irak.
Mohamed Ouazzani, imputado en los atentados de Madrid, se retractó ante el juez Del Olmo de las declaraciones que efectuó en 2004, bajo tortura.

Acusado de ser miembro de la "Operación Nova" y colaborador del 11-M, Mohamed Ouzazzani declaró ante el juez Garzón una serie de afirmaciones de las que se retractó en abril de este año y que ahora han salido a la luz fruto de las investigaciones que está realizando el diario El Mundo.
Ouzazzani dijo que una vez detenido por la Policía española, fue interrogado por uno marroquí y que entre varios fue golpeado y amenazado hasta firmar la declaración que le pedían.
Según sus palabras, la "Operación Nova" consistía en un grupo que fomentó en España la "guerra santa" y proclamaba la venganza contra España por su intervención en Irak. Este testimonio hizo que directamente se relacionara a esta organización con los atentados de Madrid.
En su declaración involucraba a varios de los detenidos con la preparación de atentados en el estado español, entre algunas de las actividades de dicho grupo.
Pero según consta en el sumario del 11-M, Ouazzani dijo en abril de 2005 ante el juez del Olmo, que aquellas afirmaciones eran falsas y que fue obligado a efectuarlas. En el interrogatorio, donde estaba presente un policía marroquí, fue golpeado y amenazado con ser trasladado a una prisión en Marruecos para cumplir una condena de 40 años.
Añadió que los funcionarios le obligaron a aprenderse numerosas fotos para su posterior identificación y siendo agarrado por el cuello, escuchaba a los policías como le decían: "¿Lo reconoce o no lo reconoce? Según el diario de Pedrojota, Ouazzani respondió que "para que me dejaran en paz, decía que sí".
Las primeras declaraciones acusatorias se realizaron en 2004 ante el juez Garzón. Sin embargo, en abril de 2005 ante del Olmo dijo tratarse de una farsa. De hecho, ante el nuevo magistrado, sólo pudo señalar a 10 de las 25 personas que reconoció en un primer momento.
Además dijo que ni asistió a reuniones con predicación de la violencia, ni formó parte de ningún grupo que planease atentados y que jamás fue propuesto a convertirse en un mártir.
Las acusaciones tan precisas y detalladas contra aquellos policías han provocado que la Dirección General de la Policía se haya dirigido a Del Olmo para investigar los hechos.