Andalucia: ARRUCHE Y EL ESTORNUDO VERANIEGO. José Manuel García García (JOSMAN).
En fin tienen sobre la mesa asuntos de hondo calado, cuando lo de Arruche es un estornudo, que de lo grave ya responderán los guardias civiles de Roquetas.

Cuando llega agosto siempre existe un vacío informativo, político, social y económico, los periodistas siempre buscan una margarita que deshojar y este año le ha tocado al Señor Arruche.
Lo curioso del caso, es que, los únicos que no han pedido su dimisión han sido los vecinos de Roquetas y los propios familiares del fallecido.
También es curioso lo de los parlamentarios, los servidores públicos que más deberían servir al pueblo son los que disfrutan de mayor periodo vacacional, con la salvedad de la Comisión Permanente del Congreso y el propio Gobierno.
Lo ocurrido con el Director General Arruche, debido a unas declaraciones veniales que políticamente no deberían alcanzar este purgatorio al que le han castigado es exagerado.
Y precisamente le condenan los dirigentes políticos que en sus grupos parlamentarios tienen algún que otro diputado ganándose el sueldo por servirnos en un permanente bostezo, producto del aburrimiento y de ese fantasma encantador y quijotesco de la atmósfera dormidera.
La mayoría de los bostezos televisivos se dan en sedes parlamentarias y de ellos no se han salvado ni figuras ilustres como Fraga Iribarne y Felipe González.
Los señores Rajoy del PP. y José Blanco del PSOE, deben de saber que a la inmensa mayoría del pueblo español nos molesta más esa sensación dormidera y bostezante de los que debaten sobre nuestro Estado de Derecho, sobre nuestras futuras leyes, sobre la economía en general, sobre los servicios sociales a los españoles, sobre nuestra sanidad, en fin; a veces un despiste parlamentario es infinitamente más grave en lo general que las palabras de Arruche en un caso que está en manos de la justicia y de la disciplina interna del Cuerpo.
Cada día oímos y nos obligan a oír demasiadas barbaridades de hombres y mujeres arropados por la inmunidad parlamentaria, hasta los hay que juegan con la corona de espinas de Jesucristo, en un país donde la mayoría es católico, estamos hartos de tonterías y de proyectos secesionistas aunque sean legítimos, de que algunas calles españolas sean una autentica barricada cada noche.
Y ahora en este sosegado y bostezante verano lo del Señor Arruche solo ha sido un resfriado veraniego, yo lo llamo solo un estornudo.
Los líderes políticos de todos los partidos deberían hablar más de las reformas de los Estatutos Autonómicos – de todos- de la microeconomía de los hogares más humildes, de los salarios insuficientes, de las viviendas para jóvenes, de paro, de la sanidad pública y de las sedaciones sospechosas, de la equiparación salarial entre policías, en fin tienen sobre la mesa asuntos de hondo calado, cuando lo de arruche es un estornudo, que de lo grave ya responderán los guardias civiles de Roquetas.
Cuando uno es viejo recuerda bien el pasado, el penúltimo Director General del Cuerpo el general Aramburu Topete, vivió y sufrió un intento de Golpe de Estado, su servicio de información estaba a por uvas o fuera de juego, se secuestro la soberanía popular y ni políticos como Carrillo, Fraga Felipe, González y Suárez pidieron su cese, ni siquiera Alfonso Guerra.
Los jefes de Roldán, “que ponían las manos en el fuego por él” tampoco fueron cesados entre ellos Vera, Barrionuevo y Corchera. En fin, si hablamos de casos de corrupción nos harían falta varios libros como el Quijote.
“Yo ni quito ni pongo Rey” ni siquiera defiendo a mi señor, a mi edad se ven las cosas como son con demasiada serenidad. Por ello lo del señor Arruche, no pasa de ser un estornudo veraniego, pero a veces un estornudo en esta España nuestra donde no hay otra cosa que hablar porque es un periodo vacacional y el ombligo de la Ana Obregón ya no levanta pasiones, escribimos todos, yo el primero sabiendo que el papel lo aguanta todo.
Este estornudo de Arruche le ha enseñado a él y a todos nosotros aquella cita que dicen de Ortega y Gasset: “Soy esclavo de mis palabras y dueño de mis silencios” y que cuando algo está en manos de la justicia es mejor no tocarlo, la mierda salpica demasiado, que la limpie la justicia.
Tenemos cosas más graves en España y en la Guardia Civil por las que luchar que tratar de gastar tinta en un simple estornudo veraniego. A veces vienen bien estas cosas, mientras miramos a Arruche no vemos otras miserias mas preocupantes y esto no es nada para lo que nos ha de acontecer.