El Ararteko Iñigo Lamarca anuncia que visitará Martutene, Langraiz y Basauri.
El Ararteko califica de «preocupante» la situación en estas tres cárceles debido al «hacinamiento».

El Ararteko Iñigo Lamarca calificó ayer de «preocupante» la situación en las prisiones de Martutene, Basauri y Langraiz a causa del «hacinamiento» y a la «deficiente atención» a las personas presas, y anunció que en setiembre visitará estos tres centros penitenciarios. A este respecto, manifestó que ha enviado una carta a Mercedes Gallizo, directora de Instituciones Penitenciarias, para comunicarle su decisión.
No obstante, reconoció que no dispone de «herramientas precisas para hacer un diagnóstico certero sobre la situación de las prisiones», al ser ésta una competencia del Estado español. Dentro de un curso de verano organizado por la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial, Lamarca apostó por la implantación de las reformas necesarias para garantizar el ejercicio de los derechos de la población reclusa que, según subrayó, «tiene suspendido su derecho a la libertad pero es titular de todos los demás derechos».
En este sentido, demandó «al Estado de Derecho que haga uso de sus herramientas para garantizar la seguridad y los derechos de sus ciudadanos». Reiteró que «los derechos de las personas que delinquen deben ser respetados».
Cabe recordar que, desde el pasado 15 de diciembre, ocho presos han perdido la vida (cinco de ellas se suicidaron) en Langraiz. El último ahorcamiento se produjo el 6 de julio. Se trataba de un joven bizkaitarra al que le faltaba un año de condena. Además de estas muertes, ha habido cuatro denuncias por «coacción». Entre los meses de marzo y abril, dos mujeres presas en Langraiz presentaron una denuncia contra el subdirector de Seguridad de la cárcel por «coacciones sexuales». En junio, Salhaketa hizo público que las condiciones de vida de ambas mujeres habían «empeorado» a raíz de que interpusieron la denuncia. Otro preso aseguró haber sufrido «coacciones económicas» por parte del mismo funcionario.