Entrevista a FÉLIX COLLADO COORDINADOR DE AMNISTÍA INTERNACIONAL EN CÁCERES.
«La seguridad no debe estar por encima de los derechos humanos».
El grupo cacereño de Amnistía Internacional nace en 1988 «Con saber que sólo una de las personas a las que has intentado ayudar se salva, la recompensa ya es suficiente».

La lucha por el respeto a los derechos humanos debe considerarse como uno de los pilares a la hora de conseguir un mundo más justo. Así lo cree, entre otras asociaciones, Amnistía Internacional, un movimiento mundial integrado por personas, como Félix Collado, coordinador del grupo cacereño de esta asociación, cuyo objetivo es contribuir a que se respeten de una manera efectiva los derechos humanos.
-¿Cuándo y por qué surge el grupo cacereño de Amnistía Internacional?
-Cuando nace la organización a nivel nacional, van surgiendo socios en diversas ciudades y se crea la necesidad de nuevos grupos. En Extremadura el primer grupo que nace es el de Cáceres, allá por 1988, con el objetivo internacional: luchar por la defensa de los derechos humanos.
-¿Y cuándo Félix Collado se convierte en coordinador del Grupo de Cáceres?
-Hace ya unos años, unos diez. Yo ya era socio del grupo y era necesaria la figura de un coordinador. Se me eligió a mí y desde entonces nadie ha querido asumir el cargo.
-¿Cuál es la labor del coordinador de Cáceres?
-Coordino las acciones entre los socios. Yo tengo las direcciones de ellos y mi labor es ponerme en contacto con los socios y organizar las reuniones cuando es necesario o movilizarnos a favor de una campaña cuando lo creemos conveniente.
Las tareas del grupo.
-¿Qué actividades lleva a cargo Amnistía Internacional en Cáceres?
-Lo último que hemos hecho ha sido montar un puesto en el concierto de Manolo García para recoger firmas en contra de la tortura. Le pedíamos al presidente Bush que se organice una comisión independiente del congreso para investigar con rigor los casos de tortura en lugares como Irak o Guantánamo.
-¿Alguna otra iniciativa destacada?
-Durante un tiempo ha estado exponiéndose una serie fotográfica sobre los niños soldados. Es una exposición itinerante que prestamos gratuitamente a aquellos interesados y que ha estado expuesta en Cáceres, Badajoz, Trujillo...
-¿Y en proyecto?
-Ahora estamos con la campaña de recuerdo del décimo aniversario de la matanza de Srebrenica. Tenemos ya las hojas de recogida de firmas para poder salir a la calle a solicitar que la gente de Cáceres se manifieste para que los responsables de la matanza de esas 8.000 personas no tengan impunidad por sus crímenes.
Concienciar al ciudadano.
-¿Recoger firmas es una de las principales tareas de Amnistía Internacional?
-Recoger firmas es solo uno de los métodos que utilizamos para concienciar a la población y presionar a quienes violan los derechos humanos. La misión principal de Amnistía Internacional es investigar y denunciar. De investigar se encargan los profesionales, mientras que desde los grupos la tarea es denunciar la situación dando publicidad a los actos que se cometen para que la gente se manifieste.
-¿Cómo se logra que la gente conozca los problemas?
-Internet ahora mismo es fundamental para trabajar en Amnistía, aunque los grupos aún trabajamos con reuniones. La web y el correo electrónico facilitan el trabajo.
-¿Y para captar socios?
-Para eso están las campañas que se realizan, como las de recogidas de firmas. También lo intentamos a través de los medios de comunicación, para que nos apoyen y nos presten espacios publicitarios gratuitos.
-¿Se puede colaborar con Amnistía sin ser socio?
-Para luchar a favor de los derechos humanos no nace falta ser socio de nada, ni hace falta tener ningún tipo de título. Solo hace falta tener voluntad. Se puede colaborar poniéndose en contacto con el grupo de Cáceres o a través de la página web.
-¿Cómo se financia esta organización?
-La financiación corre en su mayoría a cargo de las cuotas de los socios. Amnistía Internacional no quiere depender de fondos de los Estados, para así poder mantener su independencia. Queremos tener la libertad de poder criticar a los distintos gobiernos sin temor a que nos puedan retirar la subvención. También se obtiene algo de dinero a través de donaciones de particulares, campañas puntuales y con mercadería.
-¿Está cobrando importancia nacional esta organización?
-Amnistía es una asociación que va creciendo. El número de socios en España se ha duplicado en tan solo tres años y ahora estamos cerca de los 30.000, gracias, sobre todo, a una campaña de apoyo que hubo a favor de una mujer que iba a ser lapidada y que tuvo mucha repercusión a nivel internacional. La página web también ha tenido mucha importancia a la hora de dar a conocer la asociación.
-¿Piensa que Amnistía tiene influencia en el panorama actual?
-Amnistía Internacional se ha convertido en un referente a la hora de abordar el tema de derechos humanos. Además tiene una gran credibilidad. Cuando desde aquí se acusa de un delito, es que se está produciendo. Un ejemplo de ellos son los casos de Abu Ghraib, que nosotros denunciábamos mucho antes de que saliesen a la luz.
La recompensa.
-¿Se siente uno satisfecho aunque muchas veces no se reconozca su labor?
-La verdad es que la influencia de Amnistía Internacional no se puede medir, pero con saber que solo una de las personas a las que has intentado ayudar ha conseguido salvarse, la recompensa es suficiente. A veces te llega una carta de alguien que has intentado ayudar dándote las gracias por tu apoyo y solo con eso te sientes recompensado.
-¿Cómo ve la actualidad política y los derechos humanos?
-La seguridad no debe estar por encima de los derechos humanos. Los derechos humanos deben ser la base para conseguir la seguridad y no al contrario. Violando los derechos humanos, como sucede por ejemplo en Irak, vemos que no se puede garantizar la seguridad.
-Pues con el clima político en el que vivimos, trabajo no les va a faltar...
-La verdad es que hace unos años parecía que todo iba progresando, pero desde los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, las cosas se han puesto muy mal para el tema de los derechos humanos. Los Estados creen que los derechos humanos son un obstáculo para conseguir la seguridad, cuando en realidad el respeto a ellos es la base de un Estado seguro. Cuanto más se respeten los derechos humanos en el mundo, más seguridad habrá.
-¿En qué consiste la red de acciones urgentes?
-Es una de las campañas que lleva a cabo la organización. Consiste en enviar cartas a los colaboradores, ya sea por correo normal o electrónico, informándoles de un caso que preocupa a la organización. Luego, estas cartas se reenvían a las autoridades de los lugares que están violando esos derechos humanos o bien que no están haciendo nada para protegerlos. Llegan cartas de miles de personas de lugares muy variados y es una forma de presionar a esos gobiernos. Son casos reales de personas con nombres y apellidos, para que se conozcan casos de violaciones de derechos humanos muy concretos. A ningún país le gusta que la opinión pública internacional conozca que en sus territorios no se respetan los derechos fundamentales.