Andalucia: El Tribunal Supremo español condena a dos policías locales a tres años de prisión.
El Tribunal Supremo español ha condenado a dos policías locales a tres años de prisión y ocho de inhabilitación por detención ilegal y atentado grave contra una persona.

El Tribunal Supremo ha condenado a tres años de prisión, ocho de inhabilitación absoluta y cuatro fines de semana de arresto a los policías locales José Toro García y José Pacheco Burgos, a los que considera autores de un delito de detención ilegal, otro de atentado grave contra la integridad moral y una falta de lesiones cometidos en la persona de Antonio Mejías Ruiz.
Esta sentencia prácticamente ratifica la que en junio de 2003 dictó la Sección de la Audiencia de Algeciras, con la salvedad de que ha reducido sólo en seis meses la condena de prisión y en dos años la de inhabilitación especial para desempeñar la función de policía estipulada en esa primera instancia y que fue recurrida en casación ante el Tribunal Supremo por los dos agentes, quienes han sido defendidos por el abogado del Ayuntamiento Ricardo Fernández de Vera.
El Tribunal Supremo, en una sentencia que de 5 de mayo pasado y de la que el Ayuntamiento de La Línea tiene conocimiento desde hace unas dos semanas aproximadamente, aunque fue ayer cuando llegó a la Sección de la Audiencia de Algeciras, considera demostrados todos los hechos condenados por los magistrados de ésta en junio de 2003.
Estos hechos enjuiciados y condenados ocurrieron en el recinto ferial hace hoy cinco años, es decir, la noche del 16 de julio de 2000 cuando, según las sentencias de ambos tribunales, Toro y Pacheco, entonces adcritos al grupo Rojo o Unidad Especial, detuvieron a Antonio Mejías Ruiz, lo introdujeron en un vehículo de la Policía Local y lo llevaron al polígono industrial de Campamento, donde le golpearon y amenazaron con matarle si no abandonaba La Línea.
Pese a que los dos policías negaron los hechos, en el juicio oral, celebrado el 17 de junio de 2003 en Algeciras, se contó con el testimonio de un inspector del Cuerpo Nacional de Policía que declaró haber visto cómo el citado Mejías era detenido por dos agentes locales que se lo llevaban en un vehículo oficial, sin que luego se hubiesen personado en la comisaría para dejarlo allí. Esta declaración fue replicada por la defensa, que argumentó que en ningún caso podía atribuírsele dicha detención a Toro y Pacheco porque, según alegó, éstos esa noche patrullaban en la zona de la movida juvenil y no en el recinto ferial. Este alegato no ha convencido a los tribunales.