ELA-Prisiones exige que se depuren responsabilidades en Langraitz.
La sección sindical de ELA en las prisiones sólo había intervenido públicamente en estos meses para pedir que se aclararan las denuncias sobre abusos sexuales a dos presas en langraitz por parte de un funcionario. GARA ha querido recabar su opinión sobre la situación de esta cárcel alavesa tras la quinta muerte en los últimos meses.

La sección sindical de ELA en las prisiones sólo había intervenido públicamente en estos meses para pedir que se aclararan las denuncias sobre abusos sexuales a dos presas en langraitz por parte de un funcionario. GARA ha querido recabar su opinión sobre la situación de esta cárcel alavesa tras la quinta muerte en los últimos meses.
Este sindicato se suma a otras voces de estos días y exige a la administración a que proceda a la apertura de una investigación «inmediata, clara y transparente» que permita determinar «con absoluta claridad» las circunstancias en las que ocurrieron estos fallecimientos. Según responde Javier del Moral, responsable de ELA-Prisiones, «queremos que se depuren responsabilidades», al tiempo que exige que se corrija «cuanto antes» esta situación.
El objetivo, según este responsable sindical, debe ser «evitar el insoportable número de suicidios o muertes violentas que se están dando en Nanclares». En este sentido, añade que los reclusos deben tener garantizados todos sus derechos humanos, entre los que destaca el derecho a la vida.
Son ya cinco los presos muertos en la cárcel alavesa desde el pasado mes de diciembre, lo cual, según ELA, debería hacer reflexionar sobre «qué es lo que realmente esté ocurriendo» dentro de la prisión.
Ante el cambio dado al frente de Instituciones Penitenciarias con el nombramiento de Mercedes Gallizo, Javier del Moral señala que la situación en Langraitz es similar a la que se ha vivido en los últimos años.
«No vamos a decir que desde Instituciones Penitenciarias no se ha querido intervenir, si bien consideramos que alguien tiene que pagar las responsabilidades. Entendemos que, en esta y en otras cuestiones, el nuevo equipo de Gallizo tiene que tomar medidas de forma inmediata», aseguran desde ELA.

No reúne las condiciones
Al igual que todas las cárceles de Euskal Herria, Javier del Moral incide en subrayar que la de Langraitz es una «prisión obsoleta que no reúne las condiciones necesarias para que el preso no tenga que llevar ningún castigo añadido», a la vez que asegura que «el que no haya un protocolo adecuado para saber qué preso tiene tendencias suicidas es una responsabilidad de la cárcel».
Por otro lado, recuerda este portavoz que la responsabilidad de todo lo que ocurra en Langraitz debe recaer sobre la institución. «Cualquier ciudadano de este país que tenga un ser querido en la prisión no puede estar temblando pensando que su familiar no está solamente privado de libertad, sino que además su estancia ahí puede tener consecuencias impredecibles porque falla el sistema», indica como conclusión.
Un recluso de Langraitz, en huelga de hambre y sed
Un preso de 49 años de edad, Miguel P., inició el pasado día 5 de julio una huelga de hambre de hambre y sed, en denuncia de las presuntas coacciones del subdierector de Seguridad «y la pasividad del director del centro y de Instituciones Penitenciarias». El recluso, que ha denunciado su situación a través de Salhaketa, ha sido trasladado al módulo cinco y sometido a aislamiento.