Argentina: Las preguntas que la querella tiene preparadas para Kirchner en el juicio por los asesinatos de Kosteki y Santillán.
EL PRESIDENTE ESTÁ CITADO COMO TESTIGO PARA EL LUNES 11. EN lomas SE ESPERA SU PRESENCIA.
Hasta el momento, el presidente Kirchner no se excusó de concurrir a los Tribunales, ante la citación que ya le fue cursada para presentarse como testigo en esta causa. Tampoco el fiscal Schell apeló a ninguna chicana jurídica que excuse al primer mandatario de presentarse, como sí lo hizo en el caso del ex presidente Duhalde y sus funcionarios. Hasta el momento, los abogados querellantes suponen que el actual Presidente deberá presentarse el lunes, o de lo contrario, volver a ser citado como cualquier otro ciudadano. Lo que sigue son los ejes que guiarán el interrogatorio que la querella tiene preparado para Néstor Kirchner:
Las limitaciones fijadas respecto al acceso a los archivos de Inteligencia:
El Presidente había prometido a los familiares de las víctimas “colaboración total” y la puesta a disposición de “una comisión investigadora” que diera a conocer los informes de la Secretaría de Inteligencia del Estado sobre la trágica represión. Sin embargo, recién dos años después y ya superada la etapa de instrucción en la causa, el Presidente firmó, bajo presión de manifestantes y organismos de derechos humanos, un decreto que no permite superar las trabas que establecen un acceso restringido a esos archivos. Los abogados preguntarán sobre los motivos del incumplimiento del compromiso inicial. También querrán saber si el contenido de los informes (que el presidente dijo conocer en la entrevista con los familiares) le hizo contemplar algún interés distinto a la búsqueda de justicia que haya impedido su completa puesta a disposición de los familiares y las partes.
La referencia a los archivos de Inteligencia de las fuerzas de seguridad actuantes en la represión, que finalmente no se conocieron.
En la entrevista sostenida con Alberto Santillán (padre de Darío) y los compañeros de militancia de los jóvenes asesinados, el Presidente hizo referencia a su voluntad de dar a conocer, también, los archivos de inteligencia de las fuerzas de seguridad participantes en la represión. El ex jefe de Gendarmería Hugo Miranda, en su declaración testimonial del pasado jueves 7, reconoció que su fuerza cuenta con una “dependencia de inteligencia” que intercambia información con la SIDE. Sin embargo, para los familiares ese es otro aspecto de las promesas iniciales que el presidente no cumplió, y también querrán saber por qué.
La falta de colaboración de los organismos del gobierno a los que se les solicitó información.
Además de las trabas puestas desde la SIDE (que depende directamente del poder ejecutivo), desde Ministerio de Justicia de la Nación también dificultaron la investigación: “Por ejemplo –argumenta el Dr Claudio Pandolfi, abogado de los heridos de bala- hicimos un pedido de informes sobre la actuación de Jorge Vanossi, a cargo de dicho Ministerio al momento de los hechos, el 18 de Febrero de este año y los resultados todavía no nos han sido enviados”.
La reunión de gobernadores del PJ en La Pampa donde se pidió a Duhalde una represión “aleccionadora”.
El 14 de mayo de 2002, poco más de un mes antes de la Masacre de Avellaneda, el actual presidente (por entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz) participó de una reunión de gobernadores en la que, según distintas fuentes periodísticas, se pidió al ex presidente Duhalde una represión que “disciplinara” la protesta social. Las distintas coberturas periodísticas señalaron a los gobernadores Juan Carlos Romero de Salta, Rubén Marín de La Pampa y José Manuel De La Sota de Córdoba como quienes exigían una represión violenta que pusiera freno al creciente clima de cuestionamiento institucional que por aquellos meses se vivía en las calles del país. La querella querrá saber qué información tiene el actual presidente respecto a las conclusiones de aquel debate, y la vinculación de aquellos pedidos con la posterior represión y asesinato de los manifestantes en Avellaneda.