Las autoridades francesas extraditan al estado español a Eneko Aizpuru, detenido el martes en Baiona.
«Operacion Buey». El joven vasco, sobre quien pesaba una demanda de extradicion por parte de la audiencia nacional, fue detenido en una operacion conjunta de la policia francesa y la española.

Las autoridades francesas han ejecutado la demanda de extradición que pesaba sobre Eneko Aizpuru, a quien Baltasar Garzón imputó en el proceso contra Segi. Aizpuru fue detenido en la tarde del martes en Baiona y fue entregado ayer a las autoridades españolas. Durante horas, no trascendió noticia alguna sobre su situación, hasta que varias agencias dieron cuenta de su arresto, de hecho, a media tarde Askatasuna hablaba de que se encontraba «desaparecido». La extradición se produce apenas unas horas después de la reunión de los ministros de Interior español y francés.
Eneko Aizpuru fue entregado ayer a la Policía española, tras ser detenido sobre las 19.00 del martes en Baiona en una actuación conjunta de la Comisaría General de Información española y la Policía Judicial francesa. Hasta que varias agencias de noticias no se hicieron eco de la operación policial que desde el Ministerio de Interior español denominaron «Operación Buey», no había trascendido nada sobre la situación del joven vasco, y Askatasuna denunció que éste se encontraba «desaparecido».
El organismo antirrepresivo criticó, a este respecto, la «total indefensión y la completa vulneración de los derechos del detenido», y recordó que «la tortura que desgraciadamente tan bien conocemos, se produce en situaciones como ésta».
La espada de Damocles de la extradición pendía desde hacía tiempo sobre el joven, vecino del barrio donostiarra de Gros. Concretamente, desde que en marzo de 2002 el juez Baltasar Garzón ordenara su búsqueda y captura internacional, junto la de otros varios jóvenes, en el marco de la operación abierta contra Segi.
El 19 de abril de ese mismo año, Aizpuru fue detenido por la Policía francesa cuando participaba en una manifestación contra el cierre de la empresa Ruwel, de Baiona. Entonces, permaneció por espacio de dos meses en prisión, y quedó libre el 19 de junio a la espera de que el tribunal de la localidad de Agen decidiera sobre la demanda de extradición.
A pesar de las irregularidades judiciales habidas durante el proceso, el Tribunal de Agen aprobó la extradición del joven, y los sucesivos recursos contra la decisión del juez fueron rechazados, hasta que las autoridades francesas ejecutaron ayer orden.
Reunión Sarkozy-Alonso.
Askatasuna denunció duramente la detención y entrega de Aizpuru, que ligó a la «estrategia represiva contra los militantes vascos que prima en ambos estados», y recordó, en este sentido, la reunión que el martes mantuvieron los ministros del Interior español y francés, José Antonio Alonso y Nicolas Sarkozy, respectivamente, en la que acordaron «mantener y mejorar la cooperación antiterrorista» entre ambos estados.
También Segi relacionó este encuentro con la detención y entrega de Aizpuru. El organismo juvenil denunció que el Estado francés «aplica en primera persona la represión contra los ciudadanos vascos», y agregó que lo sucedido «nos muestra una vez más cuál es la voluntad de los estados ante la resolución del conflicto». Segi señala que no aceptará ataques contra la juventud vasca y anima a «responder como pueblo».