Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
TORTURAREN KONTRAKO TALDEA

TORTURAREN KONTRAKO TALDEA

Grupo contra la tortura de Santurtzi (Euskal Herria).

Miércoles, 06 de julio de 2005

Brutales torturas al militante del PCE(r), David Garaboa.

TORTURADO, PERO CON “CON BUEN TALANTE”.


Fui detenido sobre las 20:30 h. en el paso fronterizo de Port Bou (Girona) Tras pedirme la documentación, varios policías nacionales me condujeron a la comisaría de la estación, donde ante mi negativa a identificarme con mi verdadero nombre, me dieron varios puñetazos en la cara y patadas en las piernas y en un costado. Como comencé a sangrar abundantemente por la nariz y la boca, me dieron papel higiénico para que me limpiara, y al negarme a hacerlo, me lo refregaron violentamente por el rostro. Luego apareció otro policía de paisano, que sería uno de los que posteriormente dirigiría los interrogatorios en Barcelona, que para que me identificara empezó a golpearme en el estomago y en la cabeza. En uno de esos golpes se rompió el reloj, lo que sirvió de excusa para darme otra paliza.

Después me cambiaron la cinta plástica con la que me habían atado las manos a la espalda por unas esposas que apretaron con brutal fuerza. Me tiraron otra vez al suelo, boca arriba, para pisarme el pecho y el vientre, con lo que me ocasionaban un fuerte dolor en las muñecas. Luego me dijeron que me iban a llevar a la comisaría de la Brigada Provincial de Información de Barcelona, y que si seguía sin hablar pararían en los montes de Girona para pegarme un tiro. En el coche continuaron agrediéndome y al llegar a una zona poco iluminada del área de descanso de la autopista, me bajaron "para dar un paseo por el monte, donde nadie se va a enterar de lo que pase". Como seguí sin hablar me volvieron a meter en el coche a golpes advirtiéndome de que al llegar a Barcelona sus superiores les iban a pedir "resultados rápidos".

Ya en Barna me metieron en un calabozo por el que comenzaron a desfilar los que participarían después en los interrogatorios. Entre ellos, cómo no, el “poli bueno” que se ofreció a “ayudarme” a cambio de que hablara. Sin embargo, si por algo se caracterizaron los tres primeros días de incomunicación fue por las torturas físicas: me golpearon y retorcieron el pene y los testículos, me tiraron de los pelos del pubis y la perilla con unos guantes de látex y así un largo etcétera.

Eso sí, a diferencia de lo sucedido en Port Bou, se cuidaron mucho de no dejarme marcas. También las amenazas fueron constantes y de todo tipo. Insistían en que acabaría “cantado” y añadían: "Si para ello tenemos que usar la bolsa, el potro o los electrodos, lo haremos, y si tenemos que colgarte del techo por los huevos también lo haremos; Que te quede claro de que no vas a salir vivo de aquí sin decirnos lo que sabes, tenemos impunidad, para los jueces de la Audiencia Nacional solo eres un puto terrorista, y si en un despiste te suicidas en estas dependencias nadie nos va a reclamar nada por ello". Y todo esto combinado con la privación de sueño y descanso, la obligación de permanecer de pie, las humillaciones, insultos, etc.

Del mismo modo, se emplearon a fondo con los chantajes emocionales y la utilización de drogas. Y aunque me negué a aceptar su comida y su bebida, excepto el agua del grifo, recurrieron a rociar el calabozo por debajo de la puerta con un líquido que me provocó alucinaciones: me parecía ver como se me agrietaba la piel, veía serpientes y lagartijas por el suelo, y la pared parecía adquirir extrañas formas y relieves, que me provocaban cierta paranoia al intentar apoyarme en ella. Me imagino que para aumentar esa sensación de paranoia, metieron en el calabozo una especie de manta que hinchaban desde fuera, que para mí adoptaba la forma de una jaula en cuyo interior había varias ratas y una serpiente. Se que no eran de verdad porque les estampé una silla encima. Otro de los efectos que me provocaron las drogas fueron una cierta desorientación, aturdimiento, lentitud de reflejos y una gran sequedad de boca. Además, pude comprobar que seguían y controlaban todos mis movimientos y reacciones mediante una cámara situada en el interior del calabozo. En cuanto a los chantajes emocionales, fingieron haber retenido a mi anterior pareja en A Coruña, para lo que disfrazaron a una policía con su mismo peinado y forma de vestir. También intentaron hacerme creer que habían detenido a mi actual compañera; y me amenazaron y chantajearon con encarcelar por "Colaboración con banda armada" a varios amigos que desconocían mi militancia comunista, si no contestaba "A todas y cada una" de sus preguntas. Otra argucia que emplearon para persuadirme fue interrogarme en una sala en la que tenían como “trofeo” las fotos de mis camaradas asesinados y caídos en la lucha.

En las últimas 48 horas de los cinco días que me tuvieron incomunicado suavizaron bastante el trato: dejaron de golpearme y permitieron que me cambiara la ropa ensangrentada por otra limpia. Quizá influyera en ello que me provocaron una enorme hemorragia en la nariz lo que les obligó a llamar a la Cruz Roja y a llevarme hasta en dos ocasiones al Hospital para cortarla. De lo que estoy convencido es de que tenían órdenes expresas de que llegara a la Audiencia Nazional sin marcas de torturas. Aunque a decir verdad, a la juez Maria Teresa Palacios no pareció importarle que me presentaran ante ella con evidentes signos de violencia y torturas en mi rostro, pues nada preguntó sobre ello. Y al igual que había hecho antes en comisaría, me negué a declarar.

Y es que a pesar de las promesas de cambio y regeneración democrática de los GALosos, he comprobado en mis propias carnes que las torturas no están reñidas con el “buen talante”. La consigna parece ser: tortura sí, pero sin que se note mucho. Aún así, cuando ingresé en prisión todavía tenía secuelas de los golpes recibidos: lesiones graves en la nariz, la boca, y el ojo izquierdo hinchados, un diente torcido y astillado, numerosas heridas en el cuero cabelludo y en la pierna derecha, problemas de circulación en el dedo pulgar de la mano derecha, y cicatrices en ambas muñecas. Por lo demás, me encuentro bien de ánimo y dispuesto a seguir luchando ahora en este frente que son los centros de exterminio del estado fascista.

David Garaboa Bonillo
Militante del Partido Comunista de España (reconstituido)
Prisión de Soto del Real. Julio 2005.

Referencias

URL para referencias

Comentarios

Comentar


Recordar datos

Miniblog

Búsqueda

 

Categorías

ARTICULOS / OPINION (346)
COORDINADORA para la PREVENCION de la TORTURA (17)
DENUNCIA (372)
DETENCIONES (166)
EPAIKETAK / JUICIOS (149)
General (5)
INDAR OKUPATZAILEAK / FUERZAS DE OCUPACION (58)
POLITICA (106)
PRES.O.S. (47)
SOLIDARIDAD CONTRA LA TORTURA (231)
TORTURA EN EUSKAL HERRIA (12)

Archivos

Noviembre 2009 (0)
Marzo 2008 (1)
Enero 2008 (3)
Diciembre 2007 (7)
Noviembre 2007 (20)
Octubre 2007 (14)
Septiembre 2007 (10)
Agosto 2007 (10)
Julio 2007 (12)
Junio 2007 (9)
Mayo 2007 (6)
Abril 2007 (5)
Marzo 2007 (6)
Febrero 2007 (7)
Enero 2007 (11)
Diciembre 2006 (11)
Noviembre 2006 (30)
Octubre 2006 (49)
Septiembre 2006 (22)
Agosto 2006 (6)
Julio 2006 (12)
Junio 2006 (22)
Mayo 2006 (4)
Abril 2006 (2)
Febrero 2006 (41)
Enero 2006 (181)
Diciembre 2005 (178)
Noviembre 2005 (224)
Octubre 2005 (83)
Septiembre 2005 (3)
Agosto 2005 (348)
Julio 2005 (96)
Junio 2005 (76)

Sindicación

RDF 0.91
RSS 1.0
XML/RSS 2.0
Atom 0.3

Créditos

Diseñado por Manu Contreras
Creative Commons License

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009