Absueltos cuatro funcionarios de Puerto I tras serles retirados los cargos de delito de torturas a tres presos.
Cuatro funcionarios del centro penitenciario Puerto I, en el Puerto de Santa María (Cádiz), fueron absueltos hoy por la Audiencia Provincial de Cádiz de un presunto delito de torturas a tres internos de la prisión, después de que ambas partes llegaran a un acuerdo y los presos retiraran los cargos por el suceso ocurrido el 5 de enero de 1998.

Por contra, los tres presos, que siguen internos, fueron condenados a un año de prisión por atentado contra los funcionarios, así como al arresto de tres fines de semana por falta de lesiones, dos de ellos. Se trata de la mitad de la pena solicitada por el Ministerio Fiscal, después de llegar a un acuerdo, ya que entre otras cuestiones, los internos consideraron que todos los funcionarios no tenían responsabilidad en lo sucedido y que una sentencia en contra de un funcionario podía acarrearles consecuencias, según explicó a Europa Press el abogado de los internos, Juan Domingo Valderrama.
Los hechos se remontan al 5 de enero de 1998, cuando ocurrió un 'incidente' en el módulo uno del centro penitenciario de Puerto I, donde supuestamente, y según indicaron los funcionarios a Europa Press, se encuentran los internos considerados más peligrosos y con peor historial.
Al parecer, aquel día el interno D.R. solicitó el servicio de lavandería antes de ser trasladado a otro lugar, negándose a entrar en su celda hasta que no hablara con el jefe de servicio, al argumentar que sus sábanas llevaban semanas sin pasar por la lavandería. Según el testimonio de D.R, fue entonces cuando funcionarios del centro lo redujeron y le provocaron lesiones.
Además, según el interno, fue trasladado al módulo cinco y atado a una cama con grilletes. Algo que reprendieron otros dos internos --J.M.L. y E.H-- que según sus testimonios, también fueron atacados por los funcionarios y atados con grilletes a sus camas.
Por estos hechos, los internos presentaron una denuncia por un presunto delito de tortura, que fue archivado por el juzgado número tres de El Puerto, y abierto posteriormente por la Audiencia Provincial, al admitir a trámite el recurso de la defensa de los presos.
RETIRADA DE CARGOS
Así, antes de que comenzara la celebración del juicio, previsto para tres días, las partes llegaron a un acuerdo en el que los internos retiraron los cargos contra los funcionarios del centro penitenciario y aceptaron la rebaja de la pena solicitada para ellos por atentar contra los funcionarios.
Según indicó el letrado que representaba los reclusos, aceptaron la retirada de los cargos 'en su ánimo de acabar cuanto antes con el proceso y no volver a recordarlo', además de afirmar que los tres presos pensaban que una sentencia contra un funcionario de prisiones podía acarrearle algunas consecuencias dentro de su permanencia en las cárceles.
Además, según indicó Valderrama, los tres presos, que no fueron subidos a sala y les fue comunicado el acuerdo por parte del tribunal en los mismos calabozos de la Audiencia, consideraron que todos los funcionarios implicados no tenían responsabilidad en los sucedido.
Finalmente, el letrado criticó que 'no se puede reinsertar a nadie con medios coercitivos por el simple hecho de protestar' y se quejó del funcionamiento disciplinario en esa etapa en Puerto I.