Amnistía Internacional inicia una campaña mundial contra la tortura.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura, Amnistía Internacional (AI) ha lanzado una campaña mundial contra la tortura y los tratos inhumanos y degradantes en el contexto de la llamada 'guerra contra el terror', bajo el lema: «Un grito de protesta puede acabar con mil gritos de dolor». En la misma se pedirá el cierre del centro de detención estadounidense de la base de Guantánamo (Cuba) y que se acabe con el uso de la tortura.

Antes del comienzo de la campaña, Amnistía Internacional en el estado español celebró un acto simbólico en la Puerta del Sol de Madrid. En el mismo, cuatro personas ataviadas con monos naranjas y mascarillas, a semejanza de los presos de Guantánamo, permanecieron unos minutos de rodillas con las manos atadas mientras el director de la Sección Española de AI, Esteban Beltrán, hacía declaraciones a los periodistas. Posteriormente, se leyó un manifiesto.
Según Beltrán, con esta campaña, que finalizará el 10 de diciembre con motivo del Día de los Derechos Humanos, se trata de pedir al Gobierno de Estados Unidos que cierre Guantánamo. Así, señaló que desde el 11 septiembre de 2001, este país ha mantenido en centros bajo su jurisdicción «a más de 70.000 personas, de las que ni una sola ha sido condenada».
«AI ha podido documentar 60 métodos de detención e interrogatorio que constituyen tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, incluyendo simulacro de ejecuciones, vejaciones sexuales y uso de perros», señaló Beltrán, que indicó que el Gobierno estadounidense ha controlado directamente «17 centros de detención y reclusión en Afganistán y 25 en Irak, donde ha recluido a buena parte de las 70.000 personas».
Según informó AI, la campaña denuncia la utilización de la tortura y su supuesta legitimación en la citada 'guerra contra el terror'. En este sentido, señala que «eufemismos como 'privación sensorial' o 'presión física moderada'» son utilizados por «gobiernos y otros agentes, lo que podría legitimar el empleo de prácticas que atentan contra la dignidad y los derechos fundamentales de las personas».
La campaña, que se llevará a cabo hasta finales de año, pedirá al presidente de Estados Unidos, George W.Bush, que establezca una comisión independiente en el Congreso de este país que investigue las políticas y prácticas de detención e interrogatorio en la llamada 'guerra contra el terror', o que solicite al fiscal general la creación de una fiscalía especial para investigar estas supuestas violaciones de derechos humanos.
Asimismo, AI solicitará a Bush que garantice que todos los lugares de detención de tropas norteamericanas estén abiertos a «inspecciones sin limitaciones» por expertos de la ONU. Finalmente, le pedirá que se tomen las medidas necesarias para prevenir la tortura y que se garantice que «todos los responsables de cometer este tipo de actos respondan ante la justicia».
Guantánamo, «vergüenza internacional».
En un comunicado, Amnistía Internacional califica de «vergüenza universal» y de «burla para las normas internacionales» los «malos tratos a que son sometidos los detenidos en el centro de detención de Guantánamo». «Pero Guantánamo no es un caso único, sino la punta de un iceberg de abusos, el eslabón más conocido de una cadena de campos de detención», añade.
En este sentido, señala que la administración estadounidense no ha efectuado una investigación «totalmente independiente» hasta la fecha, a pesar del «escándalo» de las fotografías de torturas a presos en la cárcel de Abu Ghraib en Irak y de otras «pruebas y denuncias de abusos, torturas y asesinatos de esta sombría red de centros de detención».
Esteban Beltrán, director de AI en España, indicó que «por primera vez en la historia, la tortura, que es la forma más clandestina de violación de derechos humanos, se está reconociendo como una práctica legal en determinados tribunales». «Por ejemplo, el propio tribunal de apelaciones del Reino Unido ha establecido que la tortura es aceptable como prueba siempre que no haya sido cometida por fuerzas de seguridad británicas», dijo.
En esta lucha contra la tortura, AI va a llevar a cabo varias iniciativas, como la recogida de firmas y, por primera vez, de gritos y voces contra estas prácticas degradantes. «La gente podrá grabar su propia voz y esa voz y ese grito lo trasladaremos al Gobierno de Estados Unidos», dijo Beltrán, que añadió que «nunca antes la utilización de la tortura fue públicamente expuesta como algo factible o posible».
El director de AI en España denunció que China es otro de los países que promueve la tortura «con la excusa de combatir el terrorismo» y, así, en este país se mantiene a 250.000 personas en «lo que ellos llaman centros de reeducación». Por otro lado, afirmó que en el marco de Europa occidental «existen 27 países en los que se ha documentado casos de torturas y malos tratos».
La incomunicación propicia la tortura.
No obstante, señaló que la «principal preocupación» en Europa tiene que ver con malos tratos y detenciones ilegales a inmigrantes, tanto en España como en el resto de países. «Desde 1995 AI ha documentado 320 casos de este tipo sólo en España», afirmó, al tiempo que criticó la ampliación a 14 días del tiempo que un detenido puede estar incomunicado en nuestro país. «Eso es preocupante porque puede propiciar la práctica de torturas y malos tratos», subrayó.
Beltrán se refirió a una recomendación de la ONU y de AI al Gobierno español relativa a que instale videocámaras bajo control judicial que proteja tanto a la víctima de torturas o malos tratos, como al funcionario de seguridad que sea acusado falsamente de torturas. «Es una medida fácil, barata y que podría ponerse en práctica hoy mismo», dijo.