GRITA, PORQUE EL SILENCIO PROLONGA LA TORTURA. José Antonio Pérez Suárez (25/6/05).
El 26 de junio (Día Internacional contra la Tortura) tenemos una nueva ocasión para gritar bien alto contra una de las prácticas más abominables que se producen hoy en día: la tortura.

El 26 de junio (Día Internacional contra la Tortura) tenemos una nueva ocasión para gritar bien alto contra una de las prácticas más abominables que se producen hoy en día: la tortura. Y es que constantemente estamos recibiendo nuevas pruebas, fotos, denuncias y testimonios de personas torturadas en todos los rincones del planeta. Nos llegan cientos de testimonios de inmigrantes torturados en España, fotos y denuncias desde Afganistán y la cárcel de Abu Ghraib, la sangrante situación vivida por los presos recluidos en condiciones infrahumanas en Guantánamo o el testimonio del ciudadano español brutalmente torturado en Bolivia (Javier Villanueva).
Y es que el uso de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de las fuerzas armadas y de seguridad de potencias tan importantes como Estados Unidos ha ocasionado un grave retroceso de los Derechos Humanos en todo el mundo, puesto que lanza un mensaje hacia otros países de legitimación de tales actos. Muchos países se han sumado a la tan cacareada «guerra contra el terror», expresión puesta en circulación por las autoridades norteamericanas, y la seguridad viene siendo insistentemente empleada como excusa para anteponerla a los derechos más fundamentales. Nos intentan convencer de que para garantizar nuestra seguridad todo vale, y siguen sin tomarse las medidas adecuadas para combatir la lacra que es la tortura.
Por eso Amnistía Internacional inicia una campaña para aunar el mayor número de voces contra la tortura, porque si guardamos silencio y no alzamos nuestras voces los torturadores y quienes propician y ordenan la práctica de la tortura seguirán impunes, y las víctimas seguirán sin obtener una reparación adecuada.