Piden al Tribunal Supremo que anule el Reglamento de Menores.
Denuncian que la norma ampara el castigo corporal.

La Coordinadora de Barrios de Madrid y la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía han presentado un recurso en el Tribunal Supremo en el que piden que este órgano judicial anule el Reglamento de Menores.
Así lo informa en un comunicado la citada coordinadora que estima que el Reglamento «vulnera el derecho de los internos en centros de reforma a seguir formando parte de la sociedad, dificulta el derecho a comunicarse libremente con su familia, establece penas y sanciones prohibidas por la legislación internacional y ampara el castigo corporal al permitir la presencia de armas de castigo». Asimismo, entiende que el reglamento «establece un régimen de vida más restrictivo que para los presos adultos, sin poder obviar que dicho reglamento está destinado a niños».
Agrega que «la dramática situación en la que viven y crecen los niños y jóvenes que se ven confinados en reformatorios ya se ha puesto de manifiesto en distintos informes de reputadas instituciones como el Defensor del Pueblo, el Diputado del Común en Canarias y Amnistía Internacional».
Comenta que «los últimos acontecimientos acaecidos con la muerte de cinco menores en distintos centros de reforma y diferentes circunstancias desde la entrada en vigor de la Ley Penal del Menor es el exponente máximo de una situación insostenible propiciada por la falta de recursos adecuados al tratamiento de este sector de la población».
El recurso la Coordinadora de Barrios y de la Asociación Pro-Derechos Humanos coinciden en el tiempo con la larga polémica vivida en Canarias a raíz de la orden judicial de desalojo de un centro cerrado de menores (el Nivaria de Tenerife), por carecer de garantías de seguridad en caso de incendio. La alarma creada por la decisión judicial se agravó cuando, sin haberse cumplido esta orden, una joven de 16 años murió en otro centro tinerfeño tras quemar un colchón en su celda en compañía de otras compañeras que necesitaron ser hospitalizadas.