Martxelo Otamendi denuncia la tortura en el juicio por el robo de Plévin.
El director de “Berria”, Martxelo Otamendi, se mostró ayer decidido a llevar su denuncia sobre las torturas que sufrió a manos de la Guardia Civil tras ser detenido durante la clausura de “Egunkaria” en 2003.

El director de “Berria”, Martxelo Otamendi, se mostró ayer decidido a llevar su denuncia sobre las torturas que sufrió a manos de la Guardia Civil tras ser detenido durante la clausura de “Egunkaria” en 2003.
Otamendi efectuó estas declaraciones ante el Tribunal Especial de lo Criminal de París, que juzga desde el pasado 1 de junio a cinco ciudadanos vascos y a diez bretones por el robo de ocho toneladas de dinamita registrado en Plévin (Bretaña) en 1999. Se trata de la primera vez que Otamendi es autorizado a salir del Estado español desde que fuese detenido. Lo pudo hacer para declarar como testigo y narrar su experiencia.
«Pienso que es importante que el jurado tenga conocimiento de qué le ocurrió a un director de un diario europeo en 2003 y quiero manifestar mi deseo de que eso no vuelva a suceder», señaló Otamendi, que hizo un alegato en defensa de la libertad de expresión y de prensa.
Explicó que le mantuvieron de pie y sin dormir durante los tres primeros días de la detención, en los que le mandaban hacer ejercicios físicos agotadores, que fue objeto de tratos homofóbicos, que simularon que le disparaban en la sien y que le pusieron una bolsa de plástico en la cabeza.
«Impunidad»
«Si la Guardia Civil trató así en 2003 a un director de un diario, ¿qué no hará con un joven de 18 ó 20 años? Si trata con esa impunidad a alguien conocido y con contactos, ¿qué no hará con un desconocido?», preguntó.
Otamendi aseguró que durante el interrogatorio los agentes sólo parecían interesados en saber cómo logró las tres entrevistas que ha realizado a ETA (en 1999, 2000 y 2001) y por qué “Egunkaria” recibía sus comunicados.
Tras desmentir «absoluta y categóricamente» su pertenencia a ETA, el director de “Berria” calificó de «inconcebible» que la jueza de la Audiencia Provincial de Madrid que instruyó su denuncia por torturas archivase el caso sin llamarle o aportar a la causa la cinta vídeo que él grabó ante el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo el primer día que le tomó declara- ción y en la que hacía un relato pormenorizado de los hechos, por lo que explicó que han recurrido al Tribunal de Estrasburgo.