Homenaje a Arregi y Lizarralde en Irunberri 15 años después.
Decenas de personas participaron ayer en la Foz de Irunberri en un homenaje a Susana Arregi y Jon Lizarralde, muertos por la Guardia Civil en este paraje navarro, donde también resultó herido Germán Rubenach.

Decenas de personas participaron ayer en la Foz de Irunberri en un homenaje a Susana Arregi y Jon Lizarralde, muertos por la Guardia Civil en este paraje navarro, donde también resultó herido Germán Rubenach.
Los familiares de los fallecidos fueron los protagonistas del acto, en el que recibieron un detalle por parte de los organizadores. Asimismo, tampoco faltó la txalaparta. Los participantes en el homenaje recorrieron a pie, bajo un intenso calor, la distancia que separa el hostal Irubide de Irunberri a la foz.
Los sucesos de Irunberri son uno de los más oscuros episodios de la actuación de las fuerzas policiales españolas en Euskal Herria, y aunque la versión oficial defendió la tesis del «suicidio colectivo», la misma no obtuvo ninguna casi ninguna credibilidad en Euskal Herria.
Lizarralde y Arregi mostraban el impacto de sendos disparos en la cabeza y sus cuerpos aparecieron en una zona que previamente había sido peinada por la Guardia Civil.
«Una ejecución»
Las muertes de Irunberri se produjeron horas después de que los tres militantes de ETAse enfrentaran en un tiroteo a la Guardia Civil y en el que resultó muerto el agente José Luis Hervás y herido el sargento José Domínguez.
El propio Rubenach calificó lo sucedido como «una ejecución» que se produjo tras ser detenidos, torturados y rematados.
Askatasuna llamó a no olvidar los hechos de Irunberri, «más aún cuando las razones que los provocaron siguen vigentes».