Argentina: UN TRIUNFO RETARDADO DE LA LUCHA POPULAR. Daniel Campos (Diputado) - [16/06/2005].
Queda entonces como tarea continuar avanzando en la lucha contra la impunidad.

El fallo de la Corte Suprema de la Nación declarando inconstitucional las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, son un retardado triunfo de la lucha y de la movilización que durante décadas llevaron adelante los organismos de derechos humanos, acompañados por miles de jóvenes, dirigentes obreros, organizaciones sociales, artistas, intelectuales, etc. Los partidos de izquierda siempre hemos estado acompañando este reclamo, independientemente de las coyunturas políticas y de los gobiernos de turno.
Sin embargo, es necesario remarcar que con el tardío fallo de la Corte Suprema, no se ha terminado aún la etapa de impunidad, ni significa tampoco que tenemos ya ante nuestros ojos una justicia digna, honrada. Los fallos de la Corte Suprema llegan 30 años tarde, y durante estos 30 años, muchos de estos militares que tendrán que desfilar por los estrados judiciales, han gozado de impunidad. Esta impunidad no sólo fue brindada por los jueces corruptos, sino que además fueron cómplices de la misma. Los dirigentes políticos del Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical, quienes dictaron, promovieron e impulsaron leyes como la Obediencia Debida y Punto Final bajo el gobierno de Alfonsín, los indultos bajo el gobierno de Menem, además de innumerable de malabarismos judiciales de todo tipo para impedir que se haga justicia sobre el hecho político más aberrante de nuestra historia que fue el genocidio.
Debería entonces caber una sanción política y judicial a aquellos dirigentes políticos que son corresponsables de la mayor injusticia en nuestra historia, que son los 30 años en que los responsables del genocidio gozaron de impunidad. Lamentablemente, no creemos que este gobierno ni la actual Corte Suprema vayan a avanzar un paso en ese sentido. El enorme paso que significa el fallo de la Corte Suprema, es apenas un tímido movimiento ensayado con el fin de intentar lavarle la cara a una justicia desprestigiada y corrupta.
Queda entonces como tarea continuar avanzando en la lucha contra la impunidad. El fallo de la Corte Suprema es un paso adelante, pero queda mucho camino por recorrer. El camino que marcaron las Madres de Plaza de Mayo, los organismos de derechos humanos, los familiares, los hijos, las luchadores incansables como la diputada nacional, Patricia Walsh, es el camino que seguiremos transitando y para el cual nos comprometemos desde Izquierda Unida.