Juzgan a cuatro policías de Mistala (Valencia) por romper la pierna a un detenido.
Cuatro agentes de la Policía Local de Mislata se sentaron ayer en el banquillo de los acusados por un delito de lesiones contra un conductor que, según sus declaraciones, se resistió a ser detenido para ser conducido a la comisaría.

Cuatro agentes de la Policía Local de Mislata se sentaron ayer en el banquillo de los acusados por un delito de lesiones contra un conductor que, según sus declaraciones, se resistió a ser detenido para ser conducido a la comisaría. El fiscal pide una pena de cinco meses de prisión y su inhabilitación para el cargo durante el tiempo de la condena, además de 1.800 euros de multa para cada uno de ellos. El ministerio público solicita una indemnización de 34.000 euros en total para Francisco José M. Z. por las lesiones y secuelas.
Los agentes declararon que, tras una colisión, uno de los conductores que dio positivo en el control de alcoholemia se resistió a su detención. Los dos agentes que le sujetaban cayeron sobre él en el forcejeo y el conductor, Francisco José M. Z., resultó lesionado en la rodilla y la tibia. La víctima y otros testigos -había 40 vecinos de Mislata contemplando los hechos- manifestaron que la actuación de los agentes «fue desproporcionada», ya que Francisco José M. Z. no se negaba a ir a comisaría, sólo pedía pasar por casa primero para dejar allí a sus dos hijas.
Según la acusación pública, los hechos sucedieron sobre las 21.00 horas del 10 de marzo de 2001 en la calle Regacho de Mislata, donde los agentes intentaron detener a la víctima como supuesto autor de un delito contra la seguridad del tráfico.
El denunciante se negó a introducirse en el coche policial para ser trasladado a la Comisaría, aunque “sin mostrar violencia o resistencia alguna”, pero entre los cuatro agentes le cogieron por los brazos, le tiraron al suelo de una zancadilla y le colocaron los grilletes para meterlo en el coche.
A consecuencia de esta acción, el hombre sufrió fracturas óseas en la rodilla, la tibia y el peroné de su pierna derecha, lesiones que le mantuvieron doce días ingresado en el hospital y 349 impedido para sus ocupaciones habituales.
El Ministerio Fiscal solicita cinco meses de prisión para cada uno de los agentes por un delito de lesiones con el agravante de abuso de superioridad.