Agentes de la Dirección General de la Policía Nacional española han detenido a un total de 27 personas, en el marco de una doble operación desarrollada por 500 agentes policiales.
La Policía española detuvo ayer a dieciséis personas en dos operaciones llevadas a cabo en Madrid, Catalunya, Valencia y Cádiz. Según fuentes policiales, once de los arrestados son acusados de pertenecer a una supuesta trama de Al Qaeda en Irak, y los restantes son implicados con el 11-M.

La Policía Nacional española halló ayer «abundante documentación» en los 22 registros efectuados a raíz de las dos operaciones desarrollados en distintos puntos del Estado español contra supuestas tramas islamistas, aunque no hallaron ni armas ni explosivos.
La mayoría de estos registros, precisaron las fuentes policiales, se practicaron en las viviendas donde residían los 16 detenidos, aunque también se vieron afectados otros inmuebles, como una librería de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), perteneciente a Taoufik Cheddadi, imán de la mezquita de Santa Coloma y Badalona y conocido portavoz de la comunidad musulmana de estas dos ciudades. Cheddadi ha sido uno de los detenidos en las operaciones, aunque no figura en el auto del juez. Según las mismas fuentes, el hombre podría quedar en libertad en breve.
En la primera operación, llamada «Tigris», fueron detenidas once personas relacionadas con la red islamista del fantasmagórico jordano Al Zarqawi en Irak dudan seriamente de su existencia de ellas tres en Madrid, cinco en Barcelona y las otras tres en Valencia y en las localidades gaditanas de Algeciras y Puerto de Santa María. Los detenidos en estás dos últimas ciudades se encontraban en prisión.
Según la Policía, los detenidos en esta operación constituirían una red islamista de apoyo a la causa iraquí de ideología yihadista, con conexiones en diferentes países de Oriente Medio, Magreb y Gran Bretaña, pero las mimas fuentes decían que su «núcleo central» estaría en Siria.
Las supuesta actividades de estos detenidos sería reclutar y enviar a mujahidines a Irak con el objetivo de cometer acciones suicidas contra los ocupantes.
En la otra operación, llamada «Sello», fueron arrestadas otras cinco personas acusadas de estar implicadas en el 11-M, de ellas tres en Barcelona y dos en Madrid.
Asimismo, otras once personas fueron detenidas en Catalunya por convivir con ocho de los detenidos en las operaciones anteriores.
Fuentes policiales indicaron que estas once personas fueron arrestados para ser identificadas, tras lo que podrían ser puestas en libertad.